lunes, 22 de junio de 2015

Dolmen de Axeitos y Menhir de Cristal

El Dolmen de Axeitos o Pedra do Mouro se encuentra en el lugar de Axeitos, en la parroquia de San Martiño de Oleiros (Ribeira), al SO de la Serra do Barbanza, en una zona de pendiente suave a unos 42 m de altura sobre el valle del río Arte. El lugar donde se erige fue adquirido en 1975 por la Diputación Provincial de A Coruña y en 1984 se realizaron obras de acondicionamiento y acceso, como la construcción de un aparcamiento y de un muro de  cierre.


El de Axeitos es uno de los dólmenes mejor conservados de la Península Ibérica y desde mi punto de vista, uno de los más hermosos. Su fecha de construcción se estima entre el 4000 al 3600 a.C.

La cámara del sepulcro es ovalada y está formada por siete ortostatos, sobre tres de los cuales descansa la cubierta de 3,20 m X 2,40 m. La entrada de la cámara se orienta al ESE y mide 1,12 m de ancho. Las dimensiones del interior son 2,5 m de largo, 3,20 m de ancho y 1,80 m de altura.


El dolmen de Axeitos es un sepulcro de corredor, el cual originalmente constaba de dos tramos de losas y medía alrededor de 2,5 m. Su longitud actual es de 1,5 m y sólo se conservan tres losas que sobresalen unos 40 cm del suelo, habiendo desaparecido la totalidad de su cubierta.


Podemos señalar que uno de los ortostatos presenta en su cara interior un grabado en forma de cruz y otro con un surco vertical y dos horizontales. Además, a  unos 7,5 m del corredor se halló un ídolo antropomórfico que probablemente fué depositado con posterioridad a la construcción del túmulo.

Aproximadamente a 1,9 Km del Dolmen de Axeitos, en el lugar de Cristal (Bretal, Olveira) y a pocos metros de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, podemos ver un menhir descubierto en la segunda mitad de los años 90 del pasado siglo y que actualmente se encuentra en la finca de una vivienda particular.

El menhir de Cristal fue hallado a unos 100 m del lugar donde se encuentra hoy en día, en una finca al otro lado de la carretera cerca del arroyo de Vilaverde, el cual vierte sus aguas en la Lagoa de Carregal, en Corrubedo. Según sus descubridores y actuales propietarios, se hallaba en posición horizontal y enterrado a unos dos metros de profundidad, junto con otro menhir semejante pero de menor tamaño y otras piedras dispuestas en círculo.


El menhir de cristal mide 2,15 m de alto y presenta un lado recto mientras que el otro es convexo. La base y la mitad inferior son subcilíndricas, con un grosor máximo de 50 cm, y gradualmente va estrechándose hasta acabar en una punta roma de unos 20X15 cm.

Su superficie es muy regular y bastante pulida. En la mitad superior de una de las caras hay grabadas nueve cazoletas, mientras que en la otra cara se aprecia otra más. También se distinguen seis rebajes de unos 20-30 cm de largo y 14-8 cm de ancho, que probablemente fueron realizados con posterioridad a las cazoletas ya que han dañado dos de éstas.


Los menhires (del bretón men, piedra y hir, larga) o pedrafitas, son monolitos de simbolismo fálico relacionado con la fertilidad y la regeneración, así como con los ritos funerarios y de ultratumba. En Bretaña aparecen a menudo vinculados a monumentos megalíticos. En Galicia, debido al escaso número de menhires que se conservan en la actualidad, resulta difícil establecer esta relación. En este caso parece que se confirma debido a la cercanía tanto al dolmen de Axeitos como a otros grupos de túmulos, como las mámoas de Monte Facho o de Outeiro Gordo.