viernes, 1 de julio de 2016

Citania de Santa Luzía

La citania de Santa Luzía o Cidade Velha se encuentra en el Monte de Santa Luzía, en el extremo SO de la sierra del mismo nombre. Desde esta atalaya situada a 226 m de altura se contempla una hermosa panorámica de la ciudad de Viana do Castelo, el estuario del río Limia y una amplia zona costera.


Conocida desde el siglo XVII, fue inicialmente excavada en 1876 por Joaquim Possidónio Narciso da Silva, fundador de la Real Associaçao dos Architectos Civis e Archeologos Portuguezes, pero la mayor parte de las edificaciones fueron desenterradas a partir de 1902 por Albano Ribeiro Belino. La reconstrucción de parte de la acrópolis la realizó en 1910 Félix Alves Pereira y desde 1980 es el Instituto Portugués do Patrimonio Arquitectónico el que se encarga del estudio y conservación de la citania.

Si bien se calcula que su superficie original era de unos 60.000 m2, el área excavada en las primeras campañas no superaba los 40.000 m2, de los que 22.000 m2 correspondían al espacio comprendido dentro de la muralla interna. Hasta el siglo XIX su estado de conservación era muy bueno, pero sólo en el período transcurrido entre la primera excavación de 1880 y la de 1902, ya había desaparecido la mitad de los 960 m de perímetro amurallado. Las obras de construcción de las carreteras y del hotel (1918) ocasionaron enormes daños y actualmente tan sólo se conserva la tercera parte de lo excavado.


El urbanismo

Las grandes citanias del NO peninsular fueron construidas siguiendo un “proto-urbanismo castreño de influencia mediterránea” (Sande Lemos),  que se caracterizaba por un diseño basado en un eje principal de N a S que se ramificaba ortogonalmente en calles transversales formando barrios. Éstos a su vez se dividían en unidades habitacionales delimitadas por un muro y compuestas por varias construcciones, por lo general de planta circular, una de las cuales era la habitación principal de la familia mientras que en las otras residían los demás miembros. También había dependencias de planta rectangular que se empleaban como almacén para los aperos, despensa o establo, así como unas pequeñas cisternas en las que se almacenaba el agua de lluvia.


Las unidades habitacionales convergían en un patio común con el suelo enlosado, que era el punto central de la vida familiar y donde se realizaban las tareas cotidianas, se cocía la cerámica, se tejía y se desarrollaba la metalurgia del bronce y el hierro.


En Santa Luzía la distribución de las casas es mucho menos compacta y más desordenada que en la mayoría de las citanias. Las diferentes viviendas se reparten en seis sectores (Abel Viana. Citania de Santa Luzía):

-       sector I: situado al S-SO en ligera pendiente.
-       sector II: al E y en cuesta.
-       sector III: acrópolis o parte superior de la citania.
-       sector IV: inmediatamente por debajo del sector III.
-       sector V: en la parte S de la citania.
-       sector VI: zona de afloramientos rocosos.

La citania de Santa Luzía comenzó a ser poblada en la primera Edad del Hierro (siglos VIII a IV a.C) y fue habitada ininterrumpidamente hasta el siglo II d.C. Su diseño urbanístico es característico de la Segunda Edad de Hierro, entre el siglo II a.C y la campaña militar de Decimus Junius Brutus en 137 a.C, y algunos autores lo interpretan como una muestra de la influencia romana


Las murallas

La citania de Santa Luzía estaba delimitada por tres grandes murallas que circundaban el recinto oval donde se sitúa la acrópolis.


Para la construcción de cada una de las murallas se levantaron dos muros paralelos y posteriormente se rellenó el espacio entre ambos con tierra y piedras. El grosor de estos muros varía según las zonas entre los 0,95 m y los 2,6 m y el acceso al interior se realizaba a través de unas puertas situadas en la mitad del muro occidental.


Las murallas estaban separadas por dos fosos y disponían de dos torres con escaleras de acceso y un camino de ronda. Por fuera de la muralla interior el terreno presentaba una fuerte pendiente, salvo por el lado N, por lo que el dispositivo defensivo se reforzó en esta parte con muros de mayor grosor y una torre. La otra se erigió para defender el lado E de la muralla. En las escaleras de la muralla se han encontrado dos agujeros que formaban parte de las canalizaciones de agua pluviales.


Las unidades habitacionales

En las excavaciones realizadas hasta el momento se hallaron al menos 74 casas, de las cuales 63 tenían paredes curvas y 11 rectas. En cuanto a su tipología, 27 eran circulares sin alpendre, 18 circulares con alpendre, 9 elípticas sin alpendre, 2 elípticas con alpendre, 11 rectangulares, 3 circulares incompletas y 4 con plantas de estructura distinta a las anteriores. El diámetro de las casas redondas sin alpendre varía de 1,40 m a 5,30 m y el de las alpendradas de 3,70 m a 5 m (Abel Viana. Citania de Santa Luzía).


Se supone que las viviendas tendrían una altura aproximada de 4 m y aún hoy en día podemos ver en el centro de varias de ellas la piedra sobre lo que se asentaba la viga que sostenía el tejado cónico, formado principalmente por materia vegetal y quizás también por lajas de gneis. Los muros de las unidades habitacionales tienen un grosor es de 0,35-0,55 m y en la mayor parte de ellas la entrada está orientada al SO-SE, en la dirección de la pendiente del terreno, lo que impedía que se inundaran con el agua de la lluvia.


Si bien todas las construcciones de la citania son muy interesantes, las más famosas sin duda son una vivienda y un muro realizados con un paramento helicoidal que destaca por su belleza.



Organización social y económica de la citania

La citania de Santa Luzía se situaba en un enclave de gran importancia estratégica, al tratarse de un punto intermedio entre el litoral y las montañas del interior, desde donde se dominaba el estuario del río Limia. Desde este emplazamiento se controlaban los productos procedentes de la costa, principalmente la sal, así como las mercancías que llegaban vía marítima, especialmente bienes de lujo de origen mediterráneo como telas o cuentas de collar. Estos artículos eran canjeados por los metales que llegaban a la citania desde los yacimientos del interior.


Los habitantes de la citania disponían de gran variedad de recursos alimentarios ya que en los valles se cultivaba cultivaba millo, lino, trigo y cebada. Los bosques de roble y alcornoque suministraban bellotas para el ganado porcino y quizás también para las personas, y en las laderas de las montañas se alimentaba y criaba ganado bovino, ovino y caprino. Además se practicaba la pesca tanto costera como en las riberas del río Limia.

El material de construcción era muy abundante y se extraía de los afloramientos graníticos situados en la parte superior del monte. Para la extracción de la piedra se empleaba un método que consistía en realizar líneas de fractura en las rocas mediante pequeños orificios en los que se introducían cuñas de madera que se dilataban al ser mojadas, lo que provocaba que el granito se quebrase al ejercer presión sobre él.

Es de suponer que en la citania vivía bastante más gente que la que se deduce del número de casas excavadas, ya que de lo contrario no habría efectivos suficientes como para defender las murallas. Sería por lo tanto una población bastante numerosa que se organizaba en grupos familiares especializados en determinadas actividades, como por ejemplo la metalurgia o la fabricación de cerámica.

En las distintas excavaciones realizadas en la citania se han encontrado un gran número de restos pétreos, como pías de granito para el alimento de animales domésticos, muelas de molino, hornos y otros muchos utensilios que nos permiten conocer cómo era la vida de sus habitantes.


La presencia romana en Callaecia comenzó en el 137 a.C con la campaña de castigo contra la Lusitania emprendida por Decimus Junius Brutus y que le llevó hasta el río Limia, para después continuar avanzando hasta el Miño y alcanzar la costa. La derrota infringida por Decimus Junius a los galaicos le valió el sobrenombre de Callaecus.

Con la llegada de los romanos se produjo una reestructuración política y militar de las poblaciones indígenas, que tuvo su reflejo en la reordenación del territorio. La población, que hasta entonces había habitado en pequeños castros, se agrupó en citanias con una gran densidad demográfica.

La citania de Santa Luzía sufrió una intensa romanización, como lo demuestran los numerosos utensilios encontrados.

Fíbulas y hebillas. Citania de Santa Lucía-

Pero en ningún caso debemos suponer que los habitantes de Callaecia eran una población atrasada antes de la llegada de los romanos. Todo lo contrario, ya que desde finales de la Edad de Bronce la producción de oro y estaño convirtieron al NO peninsular en un polo económico de primer orden, un eje comercial de la Europa Occidental por el que transitaban productos de alto valor, tanto del área atlántica como mediterránea. Es en este contexto en el que, durante la Edad de Hierro, se desarrolló en el S de Galicia y el N de Portugal la arquitectura doméstica y el urbanismo más complejo y monumental de toda la Europa Atlántica, del que la citania de Santa Luzía es una destacada muestra, como también lo son la citania de Briteiros, Sanfins, Santa Trega, A Troña o los castros de Vigo, entre otros.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

viernes, 13 de mayo de 2016

Estela o estatua–menhir de Pedra Alta

La estela o estatua–menhir de Pedra Alta fue encontrada al SO del ayuntamiento de Castrelo do Val (Ourense), cerca del límite con el de Verín, en una llanura aluvial de la ribera del río Támega. En el año 2010, Xosé Luis Lorenzo Rúa la descubrió enterrada a medio metro de profundidad, en una finca propiedad de su hermano, y tras excavar para sacarla, la escondió bajo unos árboles. Posteriormente comentó el hallazgo con un vecino de Verín llamado Bruno Rúa Martínez, quien a su vez lo puso en conocimiento de los arqueólogos Alberte Reboreda Carreira y Eduardo-Breogán Nieto Muñiz.


La estela de Pedra Alta mide 175 cm de alto, 63-70 cm de ancho y su grosor es de 30-33 cm, siendo su peso de 800 kg. La roca sobre la que se labró es de granito de grano medio, un tipo de piedra que no se halla en la zona por lo que tuvo que ser transportada desde al menos 3 km, distancia a la que se encuentran los afloramientos más cercanos. Su estado de conservación es bueno aunque presenta algunos golpes y ralladuras provocadas por algún tipo de maquinaria.

Para conferirle una cierta silueta antropomorfa se le practicaron cuatro escotaduras, con lo que la estela fue transformada en una estatua-menhir. En una de sus caras se realizaron una serie de grabados mediante la técnica de piqueteado.



En la parte superior, sobre lo que vendría a ser el pecho, aparece una espada envainada de 53 cm de largo y 8 cm de ancho, provista de una correa o cinto.


Más abajo, en el centro de la estela, está grabado un escudo con asidera y escotadura en “V”, formado por tres círculos concéntricos y que tiene un diámetro exterior de 33 cm. Su tipología es muy similar a la de los escudos originarios de Creta y Chipre y que también se han encontrado en Irlanda, Dinamarca y Suecia.


A la izquierda del escudo vemos un grabado que pudiera representar una lira homérica,  phorminx o forminge, uno de los más antiguos instrumentos musicales de la Grecia antigua y que a menudo aparece representado en las estelas. 


Se trata de un instrumento mezcla de lira y citara, con una caja de resonancia en forma de “D” a la que iban sujetas entre de dos y siete cuerdas, generalmente cuatro. La presencia de instrumentos musicales en las estelas indica que eran empleados en ceremonias y actos sociales, en los que probablemente se entonarían cantos y recitarían poemas épicos o funerarios.

Phorminx según M. Wegner

Debajo del escudo está labrado un carro de dos ruedas tirado por dos caballos. Se aprecia su caja en forma de “D” con el frente en la parte curva. Se trata del tipo de carruaje característico de las estelas del SO peninsular y se corresponde con el modelo griego descendiente del micénico, de planta curva,  eje en el centro de la caja ligera con barandilla provista de grandes asideros traseros y ruedas de cuatro radios. (Crouwel,  J.H. (1981): Chariots and other means of Land transport in Bronze Age Greece) (Muzzolini (1988): "Les chars des stéles du sud-ouest de la Péninsule Ibérique, les chars des gravures rupestres du Maroc et la datation des chars sahariens").

Reconstrucción del carro del yacimiento de La Joya. 700-501 a.C (J. Jiménez Ávila)

Por último, debajo del carro, vemos lo que pudiera ser una lanza de 63 cm de largo y 2 cm de grosor, en posición horizontal y que  ocupa el ancho de la estela.

Conclusiones

La estela de Pedra Alta es hasta el momento la única de su tipo encontrada en Galicia y corresponde a las denominadas estelas de guerreros del SO peninsular, de las que se conocen más de cincuenta en la Península Ibérica y que han sido datadas entre el Bronce Final y los inicios de la Edad de Hierro. Estas estelas se concentran principalmente en Extremadura, Sevilla y Córdoba, pero también se han encontrado estelas de este tipo en lugares como Valpalmas (Zaragoza) o en Chillón (Ciudad Real).

No existe consenso en lo que se refiere a la función que desempeñaban las estelas de guerreros. Almagro y otros muchos autores consideran que tenían carácter funerario y que se hincaban en el suelo señalando el emplazamiento de una tumba, pero la verdad es que hasta el momento no se ha encontrado ninguna asociada a una sepultura. Otras hipótesis plantean que se trataba de delimitaciones territoriales o que conmemoraban determinados acontecimientos, como por ejemplo el lugar en el que murió algún importante guerrero en el curso de una batalla.

Según M. Bendala Galán (Las estelas decoradas del SO y orígenes de Tartessos), la difusión de las estelas grabadas es un indicio de que se produjo una inmigración de pueblos que trajeron sus armas, carros de batalla, ritos funerarios, música y cantos, incluso su propia escritura, lo que provocó un enorme cambio cultural en la población indígena de la Edad de Bronce en el SO peninsular. 

La estela de Pedra Alta tiene una gran importancia porque demuestra la conexión de Galicia con la zona SO peninsular a través de la Vía de la Plata. Tanto el phorminx como la tipología del carro parecen indicar la existencia de contactos con una influencia mediterránea oriental que tuvo lugar a comienzos del siglo VIII a.C. Además,  el topónimo “Pedra Alta” indica que la estela estuvo hincada en este lugar tanto tiempo como para dar nombre al lugar y servir de límite territorial.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

lunes, 2 de mayo de 2016

Antas de Mezio

Entre las feligresías de Cabana Maior y Soajo pertenecientes a la villa de Arcos de Valdevez, se encuentran algunos de los megalitos más interesantes de la Serra da Peneda-Gerês. En este artículo me centraré en los túmulos de Chã de Mezio, una amplia llanura de gran belleza situada a unos 700 m de altitud entre los montes Guidão y Gião.


Los túmulos megalíticos de Arcos de Valdevez fueron estudiados por Felix Alves Pereira y, más recientemente, por A.M Baptista. A principios del siglo XX, Alves Pereira identificó más de 60 túmulos o mámoas en la Serra de Soajo, describiendo al menos 46 de ellas que se distribuían en pequeños grupos a lo largo de unos 10 km de la margen izquierda del río Vez. 

En el Alto de Gião hay dos mámoas, una de ellas en el gran conjunto de arte rupestre que existe en esta cima. En el Chã de Mezio hay al menos 16 túmulos, entre los que destacan los siguientes:

Mámoa 1: Conocida como la Anta de Mezio y situada a 640 m de altitud, es de planta poligonal formada por ortostatos imbricados sobre los que descansa la gran laja de la cubierta, mostrando también restos del corredor orientado al E.


El túmulo es de grandes dimensiones y está relativamente bien conservado, aunque en parte fue destruido por la construcción de la carretera N202 que une Cabana Maior y Soajo.

Mámoa 2: Situada a unos 200 m de la anterior y a 655 m de altitud, está parcialmente excavada y conserva la cámara poligonal, la gran losa de la cubierta y restos del corredor que se orienta hacia el E.


Mámoas 5 y 6: Situadas al S de la N202 en el camino que lleva a la cumbre del monte Gião. 

Mámoa 5
Mámoa 6

La mámoa 6 tiene cámara de planta poligonal con una pequeña abertura frontal y está compuesta por un vestíbulo formado por dos pequeñas losas graníticas laterales y una tercera que cierra frontalmente el espacio. 


Está datada en la segunda mitad del V milenio a.C, aunque el material lítico encontrado en la excavación realizada por Nuno Miguel Soares entre 1996 y 2000, indica un momento de ocupación del sepulcro próximo a la segunda mitad del III milenio a.C.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

domingo, 20 de marzo de 2016

Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)

Aves/Charadriiformes-Charadrii/Recurvirostridae/Himantopus



Distribución

Subespecies y distribución:

H. h. himantopus: Francia y S de Iberia hasta el África Sub-Sahariana y Madagascar y E y C de Asia y NC de China, India, Indochina y Taiwan.
H. h. leuococephalus: Java y por el E hasta Nueva Guinea y por el S hasta Australia y Nueva Zelanda; inverna al N hasta Filipinas, islas mayores de la Sonda y Sulawesi.
H. h. knudseni: Islas de Hawai.
H. h. mexicanus: O y S de Estados Unidos a través de América Central, Antillas y Bahamas hasta el SO de Perú, E de Ecuador y NE de Brasil.
H. h. melanurus: N de Chile, EC de Perú a través de Bolivia y Paraguay hasta el SE de Brasil y por el S hasta SC de Argentina.

La población europea se estima en 33.000-55.000 parejas. En España es principalmente estival y se la ve también durante los pasos prenupcial (febrero-mayo) y postnupcial (julio-octubre). La población reproductora española se calcula en 14.000-15.500 parejas que se reparten por casi todas las comunidades autónomas, especialmente en el delta del Ebro y las marismas del Guadalquivir, donde se concentra más de la mitad de la población reproductora. También cría en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid, La Rioja y Aragón.

En Galicia su presencia es muy escasa. Se la puede ver en verano y también en los pasos, a partir de marzo, y más raramente en invierno. En la Ría de Vigo he tenido la oportunidad de observarla en el mes de marzo en la desembocadura del Río Lagares.  Existen también referencias locales de su reproducción en tierras gallegas, en concreto en la ensenada de la Insua y estuario del río Anllóns (Ponteceso) y en A Limia, así como posibles intentos de anidar en la Ramallosa (Nigrán) y en Rouxique (Sanxenxo).

Hábitat

Humedales poco profundos de las regiones templadas y tropicales. Sus hábitats de cría son principalmente zonas de agua dulce, pantanos, riberas de lagos, cauces de ríos, estanques de aguas, campos inundados, pero también salinas y marismas costeras. Con frecuencia se la encuentra en lagos alcalinos y a veces en lagos de zonas montañosas por encima de los 2000 m in Turquía y 2500 m en el C de Méjico, así como entre los 2500-4200 m en Perú, Bolivia y NO de Argentina.

Identificación

35-40 cm; 166-205 g; longitud de los tarsos 10-12,5 cm en los machos, más cortos en las hembras. Limícola inconfundible por su aspecto grácil, esbelto y delicado, de larguísimas patas rosadas y pico negro, largo y fino, en forma de aguja. Las partes superiores son de color negro y el resto del cuerpo es blanco. Las alas son negras o negruzcas, tanto por dentro como por fuera, con las axilares blancas. La cola es pardo-grisácea clara.


En plumaje reproductor el macho muestra un color negro irisado en las partes superiores y una mancha negra en el píleo y nuca. La hembra presenta el dorso de una coloración negra más parduzca y apenas muestra coloración en la parte posterior de la cabeza. En invierno la coloración es más parda.

Los jóvenes son semejantes a las hembras adultas en plumaje invernal, más pardos, con parte superior de la cabeza y posterior del cuello de color terroso, bordes claros en las plumas del manto, secundarias con puntas blancas y patas de color gris rosado.

Cigüeñuela común juvenil

Las razas difieren principalmente en el patrón de coloración de la cabeza y la parte posterior del cuello, que va desde el blanco predominante en la raza nominal, aunque también muestra una cantidad limitada de color gris o negruzco en estas zonas, pasando por la coloración intermedia de las razas leucocephalus y melanurus,  hasta el negro continuo de la raza mexicanus y especialmente de la knudseni. Por otra parte, las razas mexicanus y knudseni presentan mayor dimorfismo sexual en el plumaje, mientras que los juveniles de leucocephalus carecen de la coloración negra en la nuca y parte posterior del cuello, pudiendo ser blanca o gris.

Su silueta de vuelo es inconfundible, con alas triangulares muy puntiagudas y el cuello y las patas extendidas, sobresaliendo 18 cm por detrás de la cola.

Alimentación

Se alimenta principalmente de invertebrados, como insectos acuáticos y sus larvas, arañas, gusanos, moluscos, renacuajos. También de pequeños peces y sus huevos. Captura a sus presas empleando diversos métodos visuales y táctiles. Los machos a menudo buscan alimento en aguas más profundas que las hembras. 

Nidificación

Su época de cría es muy variable según las regiones. En el N de África cría antes de marzo y no antes de mayo en el N de su área de distribución. En España la puesta se produce entre abril-agosto. Aunque a veces puede nidificar en solitario, por lo general lo hace en colonias de tamaño variable, que van de 2 a 50 parejas y rara vez superan las 100 parejas.

El nido se sitúa en el suelo, en un montón de hierba o fango con una somera depresión forrada con materia vegeta. En ella deposita de 3 a 6 huevos de color marrón-oliváceo, con motas oscuras, negras y grises, que serán incubados por ambos progenitores durante 22-26 días. Los pollos son nidífugos y están cubiertos con un plumón blanco por debajo y ocráceo manchado de oscuro por encima. Vuelan a los 28-32 días y se independizan de sus padres 2-4 semanas después. La primera reproducción suele producirse cuando alcanzan 1-2 años de edad. 

Conducta

Ave tranquila y por lo general silenciosa que se desplaza dando grandes zancadas, vadeando lentamente las orillas y aguas someras en busca de alimento. 


En caso de verse amenazada se muestra muy nerviosa y en época de cría sobrevuela al intruso que se acerca a su nido, emitiendo gritos incesantes.

Su vuelo es recto con algunos planeos, sobre todo antes de posarse, y en desplazamientos largos puede volar a gran altura. Es capaz de nadar, pero lo hace muy raramente.

Entre sus reclamos podemos señalar una nota aguda “tiouit-tiouit”, un “kaiíc, kaiíck” y una voz de alarma “kii-ik, kii-ik” repetida y penetrante que emite en caso de verse amenazada. También emite un “quec” semejante al de la Focha Común y un “quiiarr” parecido al de los charranes.

Suele agruparse en pequeños grupos que al llegar el otoño se unen formando bandos migratorios de incluso centenares de individuos, que se concentran  en los estuarios costeros y en grandes masas de aguas continentales. 

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Ana Durán Besada y F. Javier Torres Goberna ©.

Bibliografía

Handbook of the birds of the world
Del Hoyo, Elliott & Sargatal
Lynx Edicions

Guía Baia das aves de Galicia
Carlos Pedreira López, Carlos Silvar, X.M. Penas Patiño
Edicions Baia

Guía de campo de las aves de España y Europa
Roger Tory Peterson, Guy Monfort, P.A.D. Hollom
Editorial Omega

Guía de la aves de España
Eduardo de Juana y Juan M. Varela
Lynx Edicions

La guía de Incafo de las aves de la Península Ibérica y Baleares
Ramón Sáez-Royuela
Editorial Incafo

sábado, 2 de enero de 2016

Gavión Atlántico (Larus marinus)



Distribución

Grandes Lagos, E de Canadá y USA hasta Carolina del Norte; S de Groenlandia; Islandia, Islas Feroes e Islas Británicas, NO de Francia y E de Escandinavia hasta el Mar Blanco, incluyendo la Isla del Oso (Svalbard) y Spitsbergen. Inverna hacia el S, desde las Islas del Caribe (Bahamas y Antillas) hasta la Península Ibérica y N de Marruecos. La población mundial se estima en unas 200.000 parejas reproductoras.

Cría en Francia, Islas Británicas y Noruega. En España se le ve como invernante, con escasos veraneantes.

En Galicia es un invernante común en pequeñas cantidades, que se distribuyen a lo largo de la costa (156-197 ejemplares en 2003. Domínguez y Vidal). También en el paso prenupcial (marzo-abril) y postnupcial (julio-octubre).

Ana Durán y yo lo hemos visto en varios lugares, siendo los más querenciosos los estuarios del Miño y del Miñor, donde hemos llegado a ver 4 y 5 aves a la vez.

Evolución mensual de las observaciones realizadas por Javier Torres y Ana Durán.

Actualmente, un gran macho visita cada invierno y de manera regular el estuario del Miñor. Se trata de un ave anillada el 01/07/2011 en Le Havre, Seine-Maritime, Normandía (Gilles Le Guillou), que luce en su pata izquierda un PVC negro con el código 10K en amarillo.



Identificación

Es la mayor de las gaviotas europeas, con un tamaño 68-79 cm, un peso de 1435-2272 g y una envergadura alar de 152-167 cm. Tiene la cabeza y el pico robustos y macizos, sobre todo los machos, y un ancho pecho. Las alas son largas y anchas y en vuelo le confieren un aspecto poderoso.

Su apariencia es la de una Gaviota Sombría pero más grande y corpulenta, con las patas de color rosa-azulado. El manto y las alas son de color negro pizarra y las partes inferiores son blancas, lo mismo que las puntas de las rémiges. El iris es amarillo con anillo orbital rojo. En época nupcial presenta pico amarillo con mancha roja en la punta de la mandíbula inferior. En invierno muestra algunas estrías pardo claro en la cabeza. Los inmaduros son similares, con franja subterminal caudal negra y el pico pálido con la punta oscura.


Los jóvenes son como los de la Gaviota Patiamarilla, pero más grandes y de color claro con marcado dibujo ajedrezado en el manto y alas, oscura franja caudal y pico negruzco con punta amarilla.


Hábitat

Costas rocosas y arenosas, estuarios y mar abierto; localmente en el interior, en grandes masas de agua, páramos y campos. Nidifica en costas rocosas, islotes con vegetación, dunas, lagos y páramos de la tundra.


Alimentación

Es un ave omnívora y oportunista, que se alimenta prácticamente de cualquier cosa: peces, aves adultas y pollos, huevos, mamíferos, invertebrados marinos, insectos, carroña y despojos.


Nidificación

Cría por lo general en pequeñas colonias, a veces en parejas solitarias, desde principios de abril en el S y mediados de mayo en el N. Los territorios en las colonias de crías suelen estar separados unos de otros entre 5-20 m y la mortalidad de los pollos se incrementa a medida a que disminuye la distancia, debido al canibalismo. 

Construye un voluminoso nido de hierba seca, palos, algas y musgo, situado directamente sobre la tierra. En él deposita 1-3 huevos de color oliva verdoso o azul pálido, con manchas, pintas y rayas pardas y grises. Sólo realiza una puesta al año y los huevos son incubados por ambos padres durante 26-28 días. Los pollos son nidífugos y están cubiertos de plumón de color crema con manchas oscuras en las partes superiores, mientras que las inferiores son blancas. Vuelan transcurridas 7-8 semanas y realizan su primera cría a los 4-5 años.


Conducta

Es un ave muy voraz y agresiva, que no duda en atacar a otras aves. Fuera de temporada de cría se la ve en solitario, en parejas o en pequeños grupos, a menudo en bandos de otras gaviotas. El Gavión es un gran volador y nadador y también puede realizar cortos buceos en los que no llega a sumergirse totalmente. 


Por lo general es un ave silenciosa, pero a veces emite un "ouc" brusco y profundo, o un "uk-uk-uk".


Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Ana Durán & F. Javier Torres Goberna ©.

Bibliografía

Handbook of the birds of the world
Del Hoyo, Elliott & Sargatal
Lynx Edicions

Guía Baia das aves de Galicia
Carlos Pedreira López, Carlos Silvar, X.M. Penas Patiño
Edicions Baia

Guía de campo de las aves de España y Europa
Roger Tory Peterson, Guy Monfort, P.A.D. Hollom
Editorial Omega

Guía de la aves de España
Eduardo de Juana y Juan M. Varela
Lynx Edicions

La guía de Incafo de las aves de la Península Ibérica y Baleares
Ramón Sáez-Royuela
Editorial Incafo

sábado, 12 de diciembre de 2015

Castillo y mezquita de Archidona (Madina Arxiduna)

Archidona se encuentra en la zona E de la Depresión de Antequera, en la Sierra de Gracia, entre la Cordillera Subbética al N y la cordillera Penibética al S. El río Guadalhorce discurre por el término municipal de S a O, desde la vega hacia Antequera, pasando junto a la Peña de los Enamorados.


Debido a su situación estratégica para el control del paso entre las vegas de Loja y Antequera, Archidona ha sido lugar de asentamiento de diversas culturas y poblaciones. En diversos yacimientos se han encontrado restos arqueológicos del Paleolítico, Neolítico, Calcolítico, Edad de Bronce, época fenicia y Edad de Hierro. Las primeras construcciones halladas en el cerro, donde posteriormente se erigió el castillo, son de los siglos V y IV a.C. Con los romanos se edificaron núcleos urbanos, se rodeó la ciudad con una muralla y se creó el sistema de comunicaciones que permitió el desarrollo de la actividad comercial.


El castillo

Durante la dominación árabe, Madina Arxiduna fue una importante base militar que en el siglo IX se convirtió en la capital de la cora de Rayya, momento en el que se construyó el castillo sobre antiguos restos romanos.


El castillo era un baluarte prácticamente inexpugnable situado en lo alto de una formación rocosa caliza, a 946 m de altitud sobre el nivel del mar. 


Los flancos N y O apenas tienen murallas, ya que están defendidos por dos profundos tajos. La parte S, SE y SO,  en pronunciada pendiente, estaba fuertemente defendida por tres líneas de murallas de las que actualmente sólo se conservan dos.


La primera muralla delimitaba la alcazaba, donde se encontraban siete torres, la puerta de la fortaleza, la mezquita, el alcázar y el aljibe. 


A 200 metros se sitúa la segunda muralla, que recorre la ladera del cerro rodeando los elementos urbanos de la madina (residencias, calles, mezquita y aljibes). 


Disponía de catorce torres y varios accesos, destacando la Puerta del Sol y la Puerta de la Ciudad.


La construcción original, de época califal, fue reforzada primero durante el dominio almohade y posteriormente durante los reinados nazaríes. Las técnicas constructivas aplicadas en el castillo de Archidona son la mampostería enripiada, concertada y el tapial calicastrado (cal).


La mampostería enripiada fue la principal técnica que emplearon los nazaríes en la reconstrucción de las murallas de Arxiduna. Consiste en formar hiladas de piedras toscas, o ligeramente retocadas a martillo, y rellenar los huecos con materiales de desecho de la obra (ripios). Este tipo de construcción no es excesivamente resistente y tiende a sufrir corrimientos, por lo que se suele reforzar con sillares en las esquinas y extremos.

Otra técnica utilizada por los nazaríes fue la mampostería concertada, que utiliza  piedras grandes dispuestas en hiladas horizontales, las cuales están separadas por filas (verdugadas) de lajas de piedra, así como por ripios para calzar cada uno de los mampuestos. Los de mayores dimensiones (30-45 cm) se colocaban en la base, para dar mayor estabilidad a la muralla y sobre ellos se iban colocando otros menores (20-30 cm).


Se han identificado cinco fases en la construcción del castillo:

• La primera fase data de los siglos IX-X y corresponde a una pequeña fortificación levantada sobre una base de restos romanos.
• De la segunda fase (siglos XI-XII) se conserva una torre de acceso a la alcazaba, que es de planta cuadrangular y que fue construida empleando tapial calicastrado.
• La tercera fase (siglo XIII) se identifica por un lienzo de mampostería concertada, localizado en la primera muralla defensiva.
• La cuarta fase es del siglo XIV (época nazarí) y se aprecia en un aparejo de mampostería enripiada de las torres y lienzos de la muralla del castillo.
• La última fase corresponde a la reforma realizada en época moderna, con la reconstrucción y revestimiento de las partes deterioradas utilizando cal y cemento.


Pese a ser un Bien de Interés Cultural, el estado de conservación del castillo es muy malo y en algunas zonas las torres y murallas han desaparecido por completo.


La mezquita

En el siglo XVII, la antigua mezquita del castillo fue ampliada y remodelada para su adaptación al culto cristiano, convirtiéndola en una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora la Virgen de Gracia. 


Se añadieron tres naves perpendiculares a las cinco existentes. La central se cubrió con una bóveda ovalada y las otras dos con bóvedas de arista. Las últimas modificaciones fueron realizadas entre 1771 y 1774 por Francisco Berrocal y Francisco Astorga.


En el interior de la ermita se aprecian restos de la antigua mezquita, así como una imagen de la Virgen de estilo italo-gótico y una pila bautismal, ambas del siglo XV.




Apuntes históricos

756. El 16 de marzo, Abd al-Raḥmān I ibn Mu awiya, al Dájil, se proclama emir independiente en Madina Arxiduna, dando comienzo al Emirato de Córdoba.

852-886. Durante el reinado de Muhammad I ibn Abd al- Rahman II se produjo una rebelión dirigida por el muladí (visigodo convertido) Omar ibn Ḥafṣūn, un bandolero de la serranía de Ronda que más tarde se alistó en el ejército cordobés, para posteriormente abandonarlo y encabezar el levantamiento de los cristianos de Ronda en 884. El príncipe Al-Mundhir ibn Muhammad I sitió a ibn Hafsún en Alhama, pero tuvo que abandonar el cerco al llegarle la noticia de la muerte de su padre el emir. Al poco tiempo de volver a Córdoba, Muhammad I murió envenenado por orden de su hermano Abd Allah.

888. Abd Allah ibn Muhammad I fue un tirano que asesinó a dos de sus hermanos, mandó matar a un tercero e incluso a dos de sus propios hijos. Para frenar la rebelión de los cristianos y contrarrestar los intereses de la aristocracia árabe, que maltrataban a la población hispanorromana-visigoda, se apoyó en Ibn Ḥafṣūn, caudillo de Bobastro, y en Abd al-Rahman ibn Marwan ibn Yunus, apoyado “el gallego”, señor de Badajoz y aliado de Alfonso III de León.

891. El 15 de abril, Omar ibn Ḥafṣūn toma el castillo de Poley, situado en Aguilar (al sur de Córdoba) y somete a los invasores árabes y berberiscos, solicitando al califa abasí que le nombrara emir de España. Ante este desafío, el ejército de Abd Allah se enfrentó al de ibn Ḥafṣūn, al que venció y obligó a huir a Bobastro. Pero poco tiempo después, ibn Ḥafṣūn volvió a la carga y conquistó Écija, Arxiduna, Elvira y Jaén. Más tarde se convirtió al cristianismo, adoptando el nombre de Samuel, y buscó el auxilio del rey de León y de los Banu Qasi, poderosa familia muladí que dominaba gran parte de Aragón.

907. Abd al-Raḥmān III ibn Muhammad ibn Abd Allah, al Nasir, conquista Arxiduna. Con su reinado comienza un periodo de paz en el que mucha de la población de Arxiduna se traslada a Málaga, nueva capital de la cora.

1009-1055. Con el desmoronamiento del Califato de Córdoba surgen los reinos  de Taifas. Durante cincuenta años gobernarán en Málaga los hamudíes, sucesores de Idris, fundador de Fez y descendiente de Mahoma. En esta época, Arxiduna se verá reducida a ruinas y sus murallas destruidas en su mayor parte.

1056-1144. Las primeras taifas finalizan con la llegada en 1056 de los almorávides. En 1144 los musulmanes españoles se rebelan contra los almorávides y comienza un nuevo período de taifas.

1147. El imperio almorávide finaliza este año con la conquista de Sevilla por los almohades. Durante el dominio almohade tiene lugar la reconstrucción del castillo de Arxiduna.

1232-1273.  Reinado de Muhammad I ibn Yusuf ibn Nasr (al Gálib bi-llah, “el victorioso por Dios”), más conocido como ibn-Al-Ahmar,  primer rey nazarí (1232-1273). Muhammad I conquistó Granada, Málaga, Almería, parte de Jaén, Córdoba, Sevilla y Cádiz. En 1244 Fernando III cercó Granada y al año siguiente Muhammad I se declaró vasallo de Castilla.

Muhammad I inició la construcción de la Alhambra, con la Alcazaba, Torre de la Vela y Torre del Homenaje. También ordenó la reconstrucción de las murallas de Arxiduna.

1354-1359 y 1362-1391. Durante los dos reinados de Muhammad V, tuvo lugar la reorganización del sistema defensivo del reino de Granada y del castillo de Arxiduna en particular, añadiendo torres cuadradas al recinto amurallado.

1410. En abril de este año, el infante Don Fernando de Castilla (1380-1416), futuro rey de Aragón (1412-1416), comenzó el asedio de la inexpugnable alcazaba de Madinat Antaquira. La conquista de Antequera  tuvo un impacto enorme y elevó a Don Fernando a la categoría de héroe militar, ganándose el respeto y el temor del rey nazarí Yusuf III. Tras seis meses de asedio, el 28 de septiembre los ocupantes de la alcazaba de Antequera se rindieron y se refugiaron en Arxiduna, último baluarte musulmán en el camino hacia Granada.

Tras la conquista cristiana, en el siglo XVI Archidona contaba con una importante población morisca que vivía en la parte alta de la villa, al resguardo del castillo, pero que poco a poco fue instalándose fuera de las murallas, desde donde bajaban a trabajar las tierras de la vega dedicadas al cultivo de cereales. En esta época, entre los cristianos comenzó a manifestarse una gran devoción popular por la Virgen de Gracia, lo que motivó la transformación de la mezquita del castillo en un santuario dedicado a su culto.


1485. Casi al final de la Reconquista, las tropas cristianas de Fernando el Católico toman Archidona, estrechando el cerco final sobre Granada.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por F. Javier Torres Goberna ©.

Bibliografía

Nidal, Abbas. La arquitectura defensiva en la ciudad nazarí: Antequera y Archidona. Universidad de Granada.


Martínez Enamorado, Virgilio. Rayya y Archidona: una relación bien avenida a lo largo del emirato de Córdoba.