domingo, 6 de julio de 2014

Espátula Común (Platalea leucorodia)

Distribución
Platalea leucorodia leucorodia. S de España, Holanda y SE de Europa hasta C y E de Asia, extendiéndose hacia el S hasta el Golfo Pérsico, India y Sri Lanka. Inverna en el O y E de África y SE de China.

Platalea leucorodia balsaci. Islas y costas de Mauritania.

Platalea leucorodia archeri. Costas del Mar Rojo y Somalia.


Platalea leucorodia leucorodia tiene una amplia distribución, pero discontinua y muy fragmentada. Se calcula que en Europa hay unas 9.000 parejas reproductoras repartidas en dos poblaciones:

La población occidental se distribuye por Dinamarca, Alemania, Holanda, Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Italia, España Portugal y Marruecos. Las mayores colonias de cría están en la costa atlántica andaluza (unas 700 parejas) y en la holandesa (400 parejas). También nidifica en el S de Portugal (Algarve y Alentejo). Sus cuarteles de invernada se encuentran en la costa NO de África (Marruecos, Mauritania y Senegal), a donde llegan a través de dos rutas: principalmente por la costa cantábrica (estuario de Guernica y marismas de Santoña) y atlántica (rías de Arousa, Pontevedra y Vigo), y en menor medida por el interior (embalses de Castrejón, Rosarito, Río Lobos) y la mitad oeste peninsular (lagunas de Villafáfila, Guadiloba).

La población oriental se reparte por Centroeuropa, países balcánicos, Turquía, Ucrania y Rusia. Estas aves invernan en el N y E de África (Túnez, Argelia, Libia y Egipto).

En España cría en las marismas del SO (Odiel, Doñana y Cádiz) y en Extremadura. Como invernante se la puede encontrar en el complejo intermareal Umia-Grove, Llanos de Cáceres y marismas del Guadalquivir.

En Galicia se la ve en principalmente en la migración postnupcial y también como invernante. A nuestras costas llegan aves provenientes del Mar de Wadden (ente el Mar del Norte y el litoral holandés y alemán) y del NO de Francia (Navedo 2006). Estas aves se dirigen a las costas de Senegal y Mauritania (Banc d’Arguin), siguiendo una ruta desde el NE hacia el SO si las condiciones de vuelo son idóneas (viento de cola), pero a veces se ven obligadas a desviarse debido a situaciones meteorológicas desfavorables.

A continuación presento un gráfico con las observaciones realizadas por Ana Durán y por mí, en el complejo intermareal Umia-Grove, ría de Pontevedra, ría de Vigo y estuario del Miño.


Identificación
Es un ave de gran tamaño (70-95 cm), con una envergadura alar de 115-135 cm y un peso de 1130-1960 g. El macho es algo mayor que la hembra.


De color blanco níveo y aspecto de garceta, resulta inconfundible por su pico largo y ancho terminado en forma de cuchara. 


Los adultos tienen un penacho colgante en la nuca de color amarillo, y la base del cuello amarillo claro con matices ocres. Las largas patas son negras, lo mismo que el pico, en cuya punta presenta coloración amarilla. 


Los adultos no reproductores carecen de amarillo y de cresta. Los inmaduros y las aves de primer invierno son similares a los no reproductores, pero la punta del pico es rosada y muestran coloración negra en las puntas de las primarias.

Las subespecies balsaci y archeri son de menor tamaño. La balsaci tiene el pico enteramente negro y carece de coloración amarillenta en la base del cuello.

Hábitat
Aguas poco profundas de humedales, pantanos, ríos, cuerpos de agua grandes y áreas inundadas. Durante la invernada frecuenta hábitats marinos protegidos, como deltas, estuarios y lagunas costeras. Generalmente anida en islas de lagos o ríos, y ocasionalmente en costas marinas. También en masas densas de plantas emergentes, sobre todo en cañaverales con árboles o arbustos dispersos.

Alimentación
Adultos y larvas de escarabajos acuáticos, libélulas, langostas, tricópteros y moscas. También moluscos, crustáceos, gusanos, sanguijuelas, ranas, plantas y vegetación acuática.  

Reproducción
Forma colonias a menudo asociadas a garzas y cigüeñas. El nido puede estar emplazado sobre el suelo, en un islote aislado, o en arbustos, mangles o árboles, a una altura de 4-5 m.  Consiste en una plataforma de palos, ramitas, cañas o tallos, con hierba y hojas en su interior, y al que se le agrega tierra cuando se encuentra situado en el suelo.

En España la puesta tiene lugar principalmente en abril, aunque a veces comienza en enero y febrero. Generalmente pone 3-4 huevos blancos con pequeñas pintas pardo-rojizas, que serán incubados por ambos padres durante unos 24 días. Los pollos son nidícolas y vuelan transcurridos 45-50 días. Alcanzan la madurez sexual a los 3-4 años y suelen vivir entre 10-20, pudiendo llegar incluso hasta los 28 años de edad.

Conducta
Las espátulas emplean la mitad de su tiempo en obtener alimento y casi la otra mitad en descansar. El resto lo ocupan en los desplazamientos, siendo característico su vuelo con el cuello extendido.

Se alimenta en pequeñas bandadas y a menudo en solitario. Vadea metódicamente en aguas poco profundas, moviendo el pico de lado a  lado, y a veces realiza alguna pequeña carrera persiguiendo a una presa. Es de hábitos parcialmente nocturnos.


Cuando está en las colonias de cría suele emitir gruñidos, pero el resto del año es bastante silenciosa. Cuando está nerviosa baja el pico y puede emitir un ruido al entrechocar las mandíbulas.

A medida que disminuyen las horas de luz y comienzan a bajar las temperaturas, se produce un descenso en los recursos alimentarios, que llevará a la espátula a comenzar su migración. Previamente habrá acumulado una gran cantidad de grasa que consumirá durante el  viaje hacia los cuarteles de invierno.

Suele volar en etapas de 200-400 km (hasta 1000 km), en busca de lugares adecuados donde descansar varios días. En el  paso prenupcial sólo se suelen ver individuos adultos, ya que los jóvenes nacidos el año anterior permanecen en las áreas de invernada o realizan desplazamientos dispersivos. Además, durante este paso, las espátulas se reparten por muchos más lugares que en la migración postnupcial.

Durante la migración perecen muchos individuos debido a las tormentas, la desaparición de hábitats donde alimentarse en las paradas intermedias, y a la caza. Se calcula que la mitad de los juveniles fallecen durante su primer año de vida y que sólo uno de cada cuatro alcanza la edad adulta.

Entre los factores que pueden perturbar a las espátulas y provocar que abandonen los lugares de descanso, están la presencia de personas o animales domésticos, la cercanía a núcleos urbanos y actividades como la pesca, el marisqueo o la presencia de embarcaciones de recreo.

sábado, 28 de junio de 2014

Faro Budiño (O Porriño)

En este artículo propongo un recorrido por uno de los lugares más interesantes, mágicos y bellos del concello de O Porriño: Faro Budiño (42º07’18.4’’N 8º35’21.4’’O), una imponente formación granítica con paredes verticales de hasta 90 m de altura.


Una de las posibilidades para llegar a Faro Budiño es hacer una ruta andando por el Sendeiro das Greas (GR 58). Es un paseo bonito y fácil  que comienza en el Castelo de Cans y pasa por las Penas de San Cibrán, para finalizar en Faro Budiño.


Pero si preferimos acceder en coche, debemos tomar la carretera PO 510 de O Porriño a Salceda de Caselas y desviarnos hacia el barrio de Bernunes (42º07’04.3’’N 8º35’20.1’’O), donde cogeremos una pista asfaltada que asciende por una fuerte pendiente. Una vez en el alto, continuamos por otra pista de tierra que parte a la izquierda y que nos lleva hasta el merendero y el refugio de montaña, situados a pocos metros de la cumbre de Faro Budiño.

Nada más comenzar el camino de subida a la cumbre nos encontramos con la llamada Cova dos Nenos, situada bajo un gran batolito de granito, y en cuyos laterales se aprecian una serie de marcas talladas en la roca y unos canales que podrían servir para drenar el agua que entra en la cueva cuando llueve.


Al fondo de la cueva hay un pequeño agujero de salida al que se accede por unos escalones labrados en la roca.



Seguimos por el sendero y subimos por una serie de peldaños de madera, hasta llegar a la cumbre. 


Desde aquí podemos contemplar una espectacular vista del Valle del Louro, Porriño, Salceda, Tui, Salvaterra, Ponteareas, As Neves, A Cañiza, Covelo y Portugal, incluidas las cumbres de la sierra de Peneda-Geres.



Como dije al principio de este artículo, Faro Budiño es un lugar mágico, y una excepcional muestra de la fascinación que provoca la encontramos al pie de la roca más alta de la cumbre. 


Bajo la enorme masa granítica hay una pequeña entrada por la que podemos introducirnos, no sin cierta dificultad. 


Una vez en el interior, nos hallamos dentro de una brecha de paredes verticales que forman un estrecho pasillo en las entrañas de la roca. 




A los pocos metros, este corredor forma un pequeño recodo a la derecha, en el que tendremos que franquear unas rocas que dificultan el paso.


Y aquí, nos encontramos con el mágico catabún o badabún, una gran piedra suelta que reposa sobre el suelo justo al final de este pasadizo y tras la cual se abre una vertiginosa caída al vacío de más de 90 m. 


Cuenta la leyenda que en tiempos muy antiguos se hacía golpear el catabún o badabún contra las paredes del enorme penedo, lo cual provocaba un sonido cuyo eco retumbaba en todas la comarca de la Louriña, y que al parecer servía para avisar de la llegada de enemigos.

Se supone que durante la Edad Media, en la cumbre de Faro Budiño existió una acrópolis de la cual aún se pueden apreciar restos de viviendas y muros. Por otra parte, en Galicia y Portugal es frecuente encontrar montes con el nombre de “Faro”, cuyo origen muy probablemente se deba a que en sus cimas se encendían hogueras que alertaban del peligro. La señal de alarma era observada desde otros montes que a su vez procedían a encender hogueras, de modo que el aviso de peligro era transmitido y se propagaba a gran velocidad de una comarca a otra, de una ría a la siguiente. Esta explicación se vé refrendada por el hecho de que en la cercana localidad portuguesa de Valença existe un monte llamado Faro y en Covelo está el Faro de Avión, ambos visibles desde Faro Budiño, por lo que formarían parte de una compleja red de comunicación.



Parece por lo tanto plausible la explicación de que  Faro Budiño cumpliera una misión de aviso ante incursiones enemigas. Pero... ¿qué sucede con la historia del cadabún? ¿Es posible que haya existido ese ciclópeo mecanismo mediante el cual se hacía percutir la gran piedra contra la roca? ¿Cómo se accionaba? ¿Podría producir un sonido tan fuerte como para que pudiera oírse en todo el valle? ¿Es tan sólo un mito fruto de la imaginación popular? Probablemente jamás podremos dar respuesta a todas estas preguntas, y el catabún seguirá formando para siempre parte de las leyendas que rodean este mágico lugar.


Datos geológicos

La Sierra de Faro Budiño es un cordón montañoso alargado que se extiende por el N hasta el Penedo y por el S hasta Penizas. Forma parte del macizo de Morais-Porriño,  situado entre la provincia de Pontevedra y Portugal.


La parte española del macizo tiene forma semielíptica y mide unos 15 Km de N-S y 18 Km E-O. Por el S, su límite son los sedimentos aluviales cuaternarios del río Miño. Al E y O la sierra está cortada longitudinalmente por dos potentes fallas por las que corren ríos y arroyos que han dado lugar a cauces estrechos y profundos en forma de V. Por la primera de estas fallas discurre el cauce del Louro, y también, en el primer tercio, el del Caselas, cuyas aguas corren hacia el S. La segunda es una gran fractura situada al O, que pasa por Cans y Abarrín, y que separa el Faro Budiño de la Sierra de Cuervos.

Las principales alturas de la Sierra de Faro Budiño son Adresa (352 m), Corucho (450 m), Faro Budiño (396 m) y Pinizas (303 m). Estas cumbres situadas al E del río Louro, son de menor altura que las que cierran el valle por el O, las cuales superan los 500 m. Si comparamos los dos puntos más elevados de ambas, el Galiñeiro (709 m) supera en más de 300 m al Faro Budiño.

En cuanto a la formación del macizo de O Porriño, tuvo lugar durante la Orogenia Hercínica, en un periodo comprendido entre el Devónico Medio (390 millones de años) y el Carbonífero Superior (318 millones de años). Surgió debido al choque de placas tectónicas de dos pequeños continentes, denominados Laurentia y Báltica (Euramérica), con las del gran continente de Gondwana (Sudámerica, África, Madagascar, Indostán, Australia y la Antártida).

El macizo es lo que se denomina un plutón postcinético, es decir, una masa de magma formada a gran profundidad bajo la corteza terrestre y que ha ido emergiendo hacia la superficie, donde ha llegado ya consolidada después de un lento proceso de enfriamiento. Se denomina postcinético porque surgió hace unos 290 millones de años (García Garzón.1983), después de todas las principales fases deformativas ocasionadas por el choque de las placas tectónicas.

Por lo que se refiere a las rocas presentes en la sierra de Faro Budiño, son principalmente granitos de grano medio-grueso y grueso en los que no hay presencia de gneis, micacitas o esquistos, materiales que si están presentes en la Sierra del Galiñeiro. Este hecho indica que la sierra de Faro Budiño se formó con posterioridad a la del Galiñeiro. Además, en algunas zonas de este macizo, la presencia de feldespato potásico ha producido que las rocas tengan el característico color conocido como rosa-Porriño.

Las sierras del Faro Budiño y del Penedo delimitan el valle del río Louro por el E, mientras que por el O el límite lo marca la Sierra del Galiñeiro. El valle del Louro es una concavidad tectónica rodeada de masas de granitos, gneis y micacitas, en cuyo centro se produjeron una serie de fracturas y hundimientos. Forma parte de la Depresión Meridiana, que se extiende de N-S por 140 km entre las localidades de Tui y Carballo, en una sucesión de valles de suaves pendientes, limitados a E y O por formaciones montañosas.


El Louro es el principal río de la sierra de Faro Budiño. Este río nace en Pazos de Borbén y recorre 30,5 km a través de los concellos de Redondela, Mos, Porriño y Tui, hasta desembocar en el río Miño. 


En su curso bajo, el Louro atraviesa el enclave de las Gándaras de Budiño 42º06’46.6’’N 8º37’48’’O), un auténtico paraíso para la fauna.

El Caselas es el segundo río en importancia, y recorre los concellos de Salceda, Salvaterra y Tui. Además existen otros ríos menores como el Furnia (Tui y Tomiño) y el Cereixo (Tomiño), y regatos como el Becerreira, en la base del Faro Budiño, o el Pozo de Regadeiro, situado más arriba, en Vacaria.

Apuntes históricos

El valle del río Louro, y las Gándaras de Budiño en particular, ha sido poblado por el hombre desde la más remota antigüedad. Durante los periodos glaciares e interglaciares del paleolítico, algunos de los primeros gallegos habitaron las riberas del Louro y el Miño, y a falta de cuevas, utilizaron taludes y otros lugares como refugios que les sirvieran de abrigo.

En 1949 José María Álvarez Blázquez y Fermín Bouza Brey dan a conocer nuevos hallazgos en la comarca de Tui (Areas, Randufe, Ribadeluro, Guillarei, Baldranes..). En 1963 se produce la excavación del yacimiento paleolítico de las Gándaras de Budiño, descubierto por E. Noon, realizada por Emiliano Aguirre, el pionero de las excavaciones en Atapuerca. En esa excavación se recuperaron 651 artefactos (bifaces, triedos, hendidores, picos, cuchillos...) y 56 piedras de cuarzo y cuarcita. Los resultados de la prueba de radiocarbono dataron la edad de los restos entre 26.700 (+3.600 a 2.500  años) y 18.000 años (+300), lo cual ha suscitado una enorme polémica ya que o bien se trataría de un yacimiento muy tardío para el tipo de industria lítica encontrada, o bien fallaron las pruebas del carbono.

Ya en época histórica, sabemos que por el valle del Louro, a los pies de la impresionante mole de Faro Budiño, discurría la vía romana XIX de la época de Augusto. Esta calzada partía de Brácara Augusta (Braga) hacia Ponte de Lima, y atravesaba la provincia de Pontevedra por la Depresión Meridiana, pasando por Tude (Tui), Turoqua (Pontevedra), Aquis Celenis (Caldas de Reis) e Iria Flavia. Luego continuaba hasta Martiae (Marzán) y Lucus Augusti  para finalizar en  Asturica Augusta (Astorga). Durante esta época se construyen las viviendas del castro de Santa Tegra (A Guarda), que será habitado desde el siglo I a.C, época del emperador Augusto, hasta finales de la época Julio-Claudia (68 d.C.).

A comienzos de la Edad Media, existe constancia de que desde mediados del siglo V Faro Budiño formaba parte de la comarca Terra de Toroño, situada estratégicamente en el camino hacia Tui y Portugal.

Como ya dije anteriormente, parece muy probable que igual que ocurría con otros montes de nombre “faro” o “facho”, en la cumbre de Faro Budiño se encendieran hogueras que avisaran de ataques o invasiones. Sabemos que en 1014 Olaf Haraldson (995-1030) desembarcó en A Guarda y saqueó Tui, incendiando la villa y llevándose prisionero al obispo y al clero. Haraldsson siguió con su incursión hasta que Alfonso V de León (994-1028), rey criado en Galicia por el conde Menendo, le venció y le obligó a reembarcar y huir. Pese a su sanguinario pasado, en 1164 Olaf Haraldsson fué canonizado y convertido en San Olaf, patrono de Noruega. 

A finales del siglo X o principios del siglo XI, se funda el monasterio de San Salvador de Botinio (Budiño). La mitad de este monasterio pertenecía a la familia del conde Fernando, y a su muerte pasó a ser propiedad del rey Alfonso VII, por sentencia judicial.

En 1126 el rey donó esta parte del monasterio a Gómez Núñez, sobrino del conde Fernando, quien a su vez, el 26 de julio de ese mismo año, legó el monasterio y sus tierras a la benedictina abadía de Cluny, fiel aliada del reino de León. Existe constancia de que el rey Alfonso VII confirmó esta donación en el mes de agosto de 1142, a petición de Pedro el Venerable, abad de Cluny.


La iglesia parroquial de Budiño fue construida a mediados del siglo XII, y se cree que en ella trabajaron los canteros que habían participado en las obras de la catedral de Tui. En torno el monasterio estaban las casas en las que llegaron a vivir hasta diez monjes. Pronto llegó un periodo de decadencia, en el que se cuenta que los monjes llegaron a vivir en chozas de paja, y que se vieron obligados a vender el cáliz para poder comprar alimentos, tal era el estado de abandono y pobreza en el que se encontraban.

La orden de Cluny hizo varios intentos de recuperar el monasterio, pero finalmente en 1435 fue suprimido y sus bienes pasaron a pertenecer a la diócesis de Tui. El templo del monasterio se convirtió en la iglesia parroquial, que es lo único que se conserva actualmente, junto con los restos del "muíño del monasterio", en el río Becerreira. 


En la iglesia se han realizado varias reformas y modificaciones, pero aún conserva su planta original, las columnas y el arco del ábside románico y la pila bautismal.



Como indique anteriormente, parte del monasterio de Budiño pertenecía al conde gallego Gómez Núñez (Gomes Nunes), señor de Toroño y conde de Tui, cuya trayectoria política y militar fue cambiante, a veces a favor del reino de León y otras veces partidario de los Condes de Portugal.

En aquella época reinaba Doña Urraca, condesa de Galicia, hija de Alfonso VI y esposa de Raimundo de Borgoña. 

Doña Urraca (wikipedia.org)

Su hermana Teresa de León, condesa de Portugal y esposa de Enrique de Borgoña, era la madre del Infante Alfonso Henriques, que llegó a ser el primer rey de Portugal. 

Alfonso Henriques (wikipedia.org)

Será este un período de luchas constantes por el poder entre los partidarios de Urraca, de su segundo marido Alfonso I el Batallador, de su hijo Alfonso Raimundez y de su hermana Teresa de Portugal.

En 1110 Gómez Nuñez toma la fortaleza de São Cristovão para Enrique de Borgoña, conde de Portugal, y dos años después obtiene el cargo de mayordomo, el de mayor rango dentro de la corte de Portugal.

El 17/09/1111 Alfonso Raimundez (1105-1157), hijo de la reina Doña Urraca, será coronado rey de Galicia en Santiago de Compostela por Gelmírez y los nobles gallegos, entre los que se encuentra Pedro Froilaz, conde de Traba y tutor del pequeño Alfonso, que tan sólo contaba seis años de edad.

Alfonso Raimundez nació en Caldas de Reis y pasó parte de su infancia en el castillo de Vilasobroso, que pertenecía a Gómez Núñez. Este hecho creó un fuerte vínculo entre ambos, que explicaría el hecho de que durante todo su reinado, el castillo de Vilasobroso estuviera en poder del noble gallego.

Alfonso VII (wikipedia.org)

En 1117 Urraca ordena al conde de Traba que castigue cruelmente a los habitantes de Santiago de Compostela que se habían sublevado contra ella y Gelmírez. Las tropas de Gómez Núñez participaron en la represión.

Gelmírez (wikipedia.org)

En 1118 Gómez Núñez es nombrado alcalde de Talavera de la Reina por Alfonso VI, al que apoyaba en su lucha contra su madre Doña Urraca.

A principios de 1120, tras el tratado de paz entre Urraca y Alfonso, Gómez Núñez regresa a Portugal y se alía con la causa de Teresa y de su hijo el infante Alfonso Henriques. De 1120 a 1125, la condesa Teresa y su amante Fernando controlaran territorios al N del Miño, en Tui y Ourense.

En 1126 Alfonso es coronado rey de Castilla y León con el nombre de Alfonso VII. En Zamora, Gómez Núñez y la mayoría de los nobles gallegos le juran lealtad.

En febrero de 1129 Goméz Núñez recibió la tenencia del feudo de Toroño, que ostentará hasta marzo de 1131. En Toroño tenía su fortaleza, un número indeterminado de castillos, entre ellos Vilasobroso, y un importante contingente de caballeros y tropas. Durante esta época, tanto la fortaleza de Cans como la de Faro Budiño, se hallaban en poder de Gómez Núñez.

En 1138 Gómez Núñez es nombrado conde de Tui a efectos jurisdiccionales, pero nuevamente decide cambiar de bando y en 1140 deja de ser partidario de Alfonso VII y se hace nuevamente leal a Alfonso Henriques, apoyando en 1141 la fallida invasión portuguesa de Galicia. Gómez Núñez acabará viéndose abocado al exilio en el monasterio benidictino de Cluny. Morirá ese mismo año.

La figura de Gómez Núñez sigue siendo bastante desconocida, pero es sumamente atractiva y refleja la lucha de poderes que existía en la época y como los condes gallegos, especialmente aquello cuyos dominios se hallaban cerca de Portugal, cambiaban sus alianzas con los monarcas de un lado y otro del Miño, según su conveniencia.

domingo, 8 de junio de 2014

Castelo de Cans (O Porriño)

En este artículo propongo un recorrido que nos llevará hasta el Castelo de Cans, situado en el límite de los concellos de O Porriño y Ponteareas.
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Nos dirigimos a Porriño y continuamos por la A52 en dirección Ponteareas. Abandonamos la autovía por la salida 303 a Cans y enlazamos con un antiguo tramo de la N120 que lleva hasta O Confurco. Seguimos por la carretera hacia Couso, hasta que encontramos una cantera y arenera a mano izquierda. En frente tenemos un buen sitio donde aparcar nuestro vehículo.

Desde aquí sale la pista forestal que nos lleva hasta Cans y a Faro Budiño, paraje de excepcional belleza e interés al que dedicaré otro artículo. Esta pista forma parte del Sendeiro das Greas (GR 58), que recibe su nombre de las "greas" o manadas de caballos que viven libres por los montes de estas sierras. 

El Sendeiro das Greas discurre por once concellos pertenecientes a la Mancomunidad de Vigo, y es el GR de mayor longitud de Galicia, con 206 km sin contar su veintiocho variantes y 247 km si las incluimos: GR 58.1 (0,9 km), GR 58.2 (4,2 km), GR 58.3 (20,4 km) y GR 58.4 (15,5 km). El recorrido completo del GR 58 es el siguiente: Vigo-Redondela-Soutomaior-Fornelos de Montes-Pazos de Borbén-Mos-Ponteareas-Porriño-Salceda de Caselas-Porriño-Tui-Porriño-Gondomar-Baiona-Nigrán-Vigo.

Al comienzo de la pista hay un poste que señala el desvío que se dirige a la senda de los Muíños de Couso y al Alto do Confurco (PR-G 132). 


Nosotros continuamos recto por el GR 58, ascendiendo por una pendiente no muy pronunciada. Al finalizar la subida viene una corta bajada tras la cual, a la derecha, se encuentra el acceso al Castelo de Cans, más conocido como O Pianista, debido a la forma de su silueta cuando se contempla desde la autovía.


El Castelo de Cans (42º09'41.3''N 8º35'12.5'') es un gran afloramiento granítico situado a unos 358 m de altitud. Desde su cumbre podemos disfrutar de unas vistas impresionantes del Val da Louriña, Val do Louro, Faro Budiño y al fondo la Península do Morrazo.


Por su excepcional situación como atalaya sobre el Val da Louriña, y aprovechando las defensas naturales que ofrece el enclave, durante la Edad Media se erigió en este lugar el castillo que da nombre al lugar.


El castillo contaba con una torre y murallas que delimitaban un recinto rectangular con los ángulos redondeados. Por el S y el O aún se aprecian los rebajes en la roca sobre los que se asentaban los muros.


El acceso al interior de la fortaleza se realizaba a través de un estrecho paso entre los penedos y que, para entendernos, correspondería al espacio que hay entre la roca del "pianista" y la del "piano".


Al lado de esta entrada y al E del recinto amurallado, se situaba la torre del homenaje, de planta cuadrada y 12 m de lado.


Actualmente todo esto ha desaparecido y tan sólo se conservan algunas marcas y rebajes en las rocas, restos de murallas y el aljibe.


Muy poco se conoce acerca de la historia del Castelo de Cans, pero al parecer fue fundado en el siglo XI por un tal Ruís de Miraver, y posteriormente entregado por el rey Enrique III a Álvaro Fernández de Valladares (muerto en 1397). El castillo se hallaba en tierras de la parroquia de San Estevo de Cans, que dependía por igual de la diócesis de Tui y del monasterio de Melón. No se sabe si su destrucción se debió a una orden de los Reyes Católicos (1438) o si tuvo lugar durante la revolución Irmandiña (1467-1469).

Termino este artículo señalando que, desgraciadamente, los penedos de Cans sufren permanentemente la agresión por parte de descerebrados que se dedican a ensuciar las rocas con absurdas pintadas, circunstancia que se lleva produciendo desde hace años, sin que hasta el momento las autoridades hayan tomado cartas en el asunto. 


Resulta imprescindible adoptar las medidas oportunas, tanto para la limpieza de los daños causados, como para evitar que se produzcan estos atentados contra el patrimonio natural y cultural de Galicia.

Muíños de Couso (O Porriño)

Para llegar al comienzo de esta ruta nos dirigimos a Porriñó y seguimos por la A52, en dirección a Ponteareas, saliendo en Cans al tramo de la antigua N120 que nos lleva al Alto do Confurco. Aquí encontraremos un cartel informativo de la ruta de los Muíños de Couso (PR-G 132). 

También podemos acceder a la parte superior de esta ruta siguiendo adelante por la carretera que desde O Confurco lleva a Couso, hasta que en una curva veamos a mano izquierda una cantera y arenera. En frente hay un pequeña presa y un lugar donde podemos dejar nuestro vehículo. 

Vemos el primer molino, el de la molinera, con su rueda vertical de madera situada en un lateral.



Para continuar nuestro recorrido debemos volver a la presa y seguir la pista forestal que lleva a Castelo de Cans y Faro Budiño, desviándonos justo al principio hacia la senda de los molinos.


El siguiente molino es el de arriba, con tejado a un agua y un canal que desvía el río para abastecerlo.


Poco más abajo se encuentra un estrecho puente sobre el río y los restos del muíño pequeno, prácticamente destruido.


Continuamos adelante y llegamos al muíño vello, provisto de una canal por el que actualmente no corre el agua.


El siguiente es el muíño de pontillón, con tejado a dos aguas y canal. 


Conserva la maquinaria situada bajo el suelo del molino o "inferno". Podemos ver el "rodicio", una ruda provista de palas que es movida por la fuerza del agua y que transmite su giro a un eje vertical llamado "vara".


Continuamos bajando hasta que vemos el muíño novo, con su pozo y su canal cubiertos por una reja.



A partir de aquí el sendero comienza a bajar en fuerte pendiente siguiendo la ribera del regato, a través de una serie de pasarelas de madera. 


Es un lugar de gran belleza, con un bosque muy bien conservado, y donde el curso del agua va salvando los sucesivos desniveles formando pequeñas cascadas como la de Galomeira.



En el tramo final del recorrido están los cuatro muíños da laxe, uno a medio restaurar y los otros dos con las "móas", o piedras de moler, situadas en el exterior.


Seguimos bajando hasta llegar a O Confurco y nos encontramos otros cinco molinos en diferentes estados de conservación. 


Aquí termina la Senda de los Muíños de Couso.