domingo, 13 de septiembre de 2020

Monsterio de Sanfíns de Fiestras

El monasterio de Sanfíns de Fiestras (Valença) tiene sus orígenes en época sueva y según la sentencia que frai João do Apocalipsis halló en el cartulario de Ganfei, en la que figuran los privilegios y pertenencias de las iglesias y monasterios de la diócesis, la iglesia primigenia dataría del año 604.


El rey godo Witiza fue nombrado en 698 duque de Gallaecia y regente de Tude (Tui) donde estableció su corte. Tras la invasión islámica, la ciudad fue liberada en 739 por Alfonso I de Asturias. El rey Ordoño I de Asturias (821-866) ordenó repoblar la diócesis y Ordoño II (871-924), rey de Galicia y posteriormente de León, restauró la sede episcopal en 915. En la Edad Media la diócesis de Tui abarcaba el territorio que iba desde la ría de Vigo hasta el río Limia. En las tierras comprendidas entre los ríos Miño y Limia, Alfonso VI restablecerá el condado Portucalense a finales del siglo XI, dejándolo a cargo de su yerno Enrique y creando el embrión de lo que sería Portugal.

Tras las invasiones árabes, el monasterio fue refundado por los monjes de Cluny y la iglesia románica fue construida en 1134, siendo rey Alfonso Henríquez quien  concedió al monasterio la Carta de Couto, con una jurisdicción que comprendía las freguesías de Sanfins, Friestas, Gondomil, Talão y Verdoejo. En 1172 recibió más donaciones confirmadas en 1190 por el rey Dionís y en 1221 por Alfonso II. A principios del siglo XIV era el monasterio más rico del obispado de Tui en tierras de Portugal.

El monasterio benedictino pasó a la tutela regia de la dinastía de Avis (1385-1580) la cual a mediados del XIV creó la institución de comendadores, prelados que recibieron gran parte de las rentas monásticas en recompensa por servicios prestados. Durante esta época el monasterio de Safíns se fue empobreciendo, disminuyendo el número de monjes y entrando en ruina las edificaciones, hasta que en 1545 murió el último comendador, el Infante Don Duarte. Joao III lo adjudicó a la Compañía de Jesús y la iglesia fue remodelada en los siglos XVI y XVII. En 1759 la Compañía de Jesús fue expulsada de Portugal, con lo que los bienes de su propiedad se integraron en la Universidad de Coimbra y la iglesia del convento pasó a convertirse en parroquia, hasta que a finales del siglo XVIII ésta se trasladó a la iglesia de Nossa Senhora dos Remédios, con lo que el monasterio quedó definitivamente abandonado. 


En 1910 la Iglesia de Sanfíns, uno de los más importantes ejemplos del románico Miñoto, fue catalogada con Monumento Nacional. En la década de 1930 se restauró la iglesia, se reconstruyeron los tejados y el portal sur y se demolió el campanario y otras construcciones anexas. En 1959 y en 1976 se reparó el tejado y en 1988 se reconstruyó la capilla mayor. 


Actualmente se conserva la muralla del monasterio, el acueducto que recogía las aguas que bajan de la sierra y el claustro renacentista, así como otras dependencias monásticas.



Enfrente de la entrada del monasterio se encuentra el cementerio.


La fachada principal de la iglesia de Sanfíns está compuesta de dos arcos y su portada es posterior a las laterales. 


Descansa sobre dos pares de columnas monolíticas acodilladas con bases áticas y capiteles de hojas. El de la izquierda tiene en su parte superior representaciones de cabezas humanas. 


El tímpano está decorado con grabados geométricos como semicírculos concéntricos, una línea en zig-zag y en la parte superior una línea ondulante que se asemeja a una serpiente. Se aprecia claramente la influencia y difusión de las temáticas decorativas de los talleres románicos de la catedral de Tui, con motivos vegetales, animales, así como en la decoración geométrica del tímpano del pórtico principal de la iglesia.


El muro N presenta una portada de arco de medio punto doblado sobre un par de columnas monolíticas con bases áticas y capiteles de hojas. En su cornisa aparecen representados un mono, dos bóvidos, cuatro humanos, dos seres con alas y garras, espirales y un carnero.


El tímpano es liso y tiene mochetas con cabezas de leones guardianes. 


El muro S es de medio punto, similar al N, no conserva las columnas pero si las mochetas. En su cornisa podemos ver hojas, baquetones, espirales, un ser con alas cruzadas, un carnero, un mono y dos hombres.



Todas estas decoraciones se relacionan con el taller de la Catedral de Tui (alrededor de 1150), que también podemos encontrar en San Salvador de Ganfei y San Joao de Longosvales.

Pese al estado ruinoso, se puede apreciar la belleza del claustro del monasterio y demás  instalaciones para la residencia de los frailes.


En el siglo XVII, dentro de las murallas del monasterio se levantó la capilla de Nossa Senhora do Loreto.


 
Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Dolmen de Azután


Dentro del área megalítica extremeña, en el límite de las provincias de Toledo y Cáceres y en el marco geográfico de la llanura aluvial del río Tajo, comarca de la Jara (Toledo) y lugar de Los Pinetes, se encuentra la finca La Lariega donde se erige el dolmen de Azután desde el V milenio a.C  Para acceder a este megalito debemos tomar la carretera CM4100 entre Oropesa y Puente del Arzobispo, que continúa hasta la localidad cacereña de Guadalupe.


En el momento de su construcción éste era un enclave fronterizo entre el N y S del Tajo y el Duero, donde confluían las influencias alentejanas, de Beiras y del Algarve. Sin duda era, y sigue siendo actualmente, un paso que unía el interior de la Península con el O, N y S y por el que transitaba el comercio de mercancías como el estaño y el cobre. Posiblemente en el momento en el que se erigió el dolmen de Azután, el paisaje del lugar fuera el de un encinar con suelo cubierto de vegetación herbácea.

El túmulo mide 18,5 m de diámetro y tiene una altura de 3,70 m. Está compuesto de tierra, cantos rodados y lajas de pizarra. En su interior se encuentra la cámara funeraria de planta circular de 5,10 m en el eje N-O y 4,90 m en el eje NE-SO. La cámara está formada por 14 ortostatos de una altura máxima de 2,75 m y mínima de 0,50 m.

Dolmen de Azután. Planta y alzada. Autora: Primita Bueno.

Los ortostatos están decorados con al menos ochenta y cuatro cazoletas, tres trazos lineales, un motivo cuadrangular, otro hemielíptico y un diseño antropromorfo.

Antropomorfo. Según el dibujo de Primitiva Bueno.

A medio metro de la cámara se levantó un segundo círculo de 20 ortostatos de una altura media de 2 m y cuya función era la contención de la masa tumular. El sepulcro está provisto de un largo corredor orientado al E.


En las excavaciones se hallaron abundantes restos líticos, huesos humanos con restos de ocre y restos cerámicos, algunos de ellos correspondientes a vasos campaniformes.
El dolmen de Azután fue usado de manera continua hasta el III milenio a.C y después, esporádicamente, muchos cientos de años más durante el Calcolítico y la Edad de Bronce.

El dolmen de Azután es el bien inmueble más antiguo de la Comunidad de Castilla-La Mancha. Como curiosidad, señalar que durante la guerra civil española fue utilizado como parte de una fortificación lo que ocasionó algunos daños en su estructura sobre todo en su corredor, en el que se emplazó un nido de ametralladoras.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Bibliografía:
Los grabados del sepulcro de Azután (Toledo). P. Bueno, J. Pereira y F. Piñón.
Megalitos en la Meseta Sur: los dólmenes de Azután y La Estrella (Toledo). P. Bueno.
Construcciones megalíticas avanzadas de la cuenca interior del Tajo: el núcleo cacereño. P. Bueno Ramírez, R. Barroso Bermejo, R. De Balbín Behrmann

viernes, 26 de abril de 2019

Petroglifos de Laje das Fogaças


Los petroglifos de Laje das Fogaças se encuentran en el Monte de Góios (freguesía de Lanhelas, Concello de Camiña, distrito de Viana do Castelo). 

Los primeros estudios de estos petroglifos datan de finales del siglo XIX  (Francisco Martíns Sarmento) y principios del siglo XX (Abel Viana. 1929)


Las cuarenta y un figuras representadas (Abel Viana) se alojan en un afloramiento irregular de grano fino uniforme de unos 250 m2, situado en una ladera de fuerte inclinación desde que la se puede contemplar el curso del río Miño (no en vano, actualmente este barrio de Lanhelas lleva el nombre de Boavista).



Del conjunto de representaciones destacan las figuras de dos cuadrúpedos, una madre y su cría, así como una gran variedad de representaciones abstractas con motivos circulares simples, elipses, ovoides y espirales, algunas aisladas y otras relacionadas entre sí. También hay varios círculos con cruces inscritas que suelen ser interpretadas como esquematizaciones de la figura humana. 


El cuadrúpedo mayor parece ser un garrano o una cierva de 1X1 m del que se aprecian claramente las orejas y la cola.


Los cuartos traseros y la base de la cola son interrumpidos por un surco vertical de 1,5 cm que viene desde un plano superior y sigue por debajo de las figuras zoomorfas hasta finalizar en una coviña. 


Cuando Viana realizó sus estudios, los paisanos le contaron que antes de que se construyera  el camino que lleva hasta la  pirotecnia, el afloramiento granítico continuaba ladera abajo y que en esas rocas existían más grabados con figuras de animales. 



A escasos metros de la Laja das Fogaças, en tiempos modernos, se estableció una empresa pirotécnica de la cual se conserva la construcción principal, sus muros y vallados. 

El conjunto arqueológico prehistórico fue clasificado como Monumento Nacional en 1974.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

domingo, 17 de marzo de 2019

Castro de Santa María de Galegos


El castro de Pena Grande o Penha Longa se encuentra en la freguesía de Santa María de Galegos, Barcelos. Se trata de un castro de pequeñas dimensiones situado en la ladera del Monte do Facho y que cuenta con una sauna de la Edad de Hierro que fue descubierta a finales de la década de los 70 del pasado siglo. 



La sauna estaba dentro del recinto exterior del castro y a unos 50 m de una fuente, cuyas aguas eran canalizadas hasta un depósito rectangular situado al SO del  atrio y que disponía de un desagüe. De todas las saunas castreñas que se conocen, la del castro de Santa María posee la planta mejor conservada y acabada de este tipo de construcciones. Gracias a ello, sabemos que la sauna estaba enterrada, lo que facilitaba la captación del agua y la conservación del calor. Disponía de todos los elementos necesarios para los baños de vapor: horno con chimenea donde se colocaban cantos rodados sobre los cuales se lanzaba el agua para producir el vapor; cámara tipo estufa; antecámara abierta con bancos corridos y baños de agua fría en una gran pía situada en el patio o atrio. 


La sauna mide 11,5 m de largo y en este eje longitudinal se alinean el horno, dos cámaras cuadrangulares y el atrio, al que se accede por una puerta excéntrica situada al SE del muro de cierre. El atrio estaba excavado en el suelo a casi 1,5 m de profundidad, es de planta cuadrangular de 5,25  X  5,5 m y estaba pavimentado con grandes losas de granito. En este patio exterior se encuentra un pilón, que se conserva íntegro, con una superficie de 1,8 m2 y unos 50 cm de profundidad. El pilón está provisto de unas canalizaciones con tapas y arquetas de decantación que garantizaban las condiciones de salubridad del agua. El patio era utilizado como vestuario y también para los baños fríos. 

Desde el atrio, el acceso a la antecámara está rematado en arco de medio punto. La antecámara de 2,1 X 2,2 m, es cuadrada, está pavimentada y  dispone de bancos corridos de piedra adosados a las paredes laterales. Se trata de una estancia templada donde el cuerpo se aclimataba, sirviendo de tránsito del frío del exterior a las altas temperaturas de la cámara. 


Desde la antecámara se accede a la cámara a través de una “pedra formosa” que presenta una abertura a ras de suelo y otra en la parte superior. La pedra formosa presenta motivos decorativos en la parte superior y anterior, así como asideros labrados en un bloque de piedra adosado, que favorecían el acceso desde la antecámara a la cámara. 


La cámara es subrectangular de 2,5 X 2,1 m y al igual que sucede con la antecámara, para su construcción se emplearon grandes sillares cuadrangulares bien escuadrados y pulidos por su cara interior. Ambas estancias están cubiertas por grandes losas a dos aguas haciendo cuña y apoyadas en una profunda hendidura labrada en el remate de las paredes, lo que ayudaba a soportar el peso de la cobertura de tierra que sellaba la mayor parte de la estructura. 

Al fondo de la cámara se encuentra el  horno donde se calentaba el agua para obtener el vapor. El horno tiene unos 2 m de diámetro y planta ultrasemicircular y estaba cubierto por una falsa cúpula de 2,9 m de altura máxima y chimenea terminada en una piedra con una perforación circular por la cual salía el humo. El calor de la hoguera se transmitía a la cámara a través de una apertura entre dos jambas. 


Las saunas castreñas eran públicas, pero se desconoce si su uso era abierto a todos los habitantes o limitado para determinados grupos o familias. Sabemos que este tipo de construcciones indígenas no son fruto del contacto con los romanos, sino que probablemente tengan un origen indoeuropeo precéltico. La simbología religiosa de las pedras formosas lleva a algunos autores a suponer que en estos balnearios tenían lugar rituales iniciáticos de guerreros castreños, mientras que otros hipotetizan con la posibilidad de que se realizaran baños rituales de carácter medicinal, en los que se empleaban aceites, plantas y otros elementos. Este tipo de baños sanatorios, en los que intervienen el fuego, el agua y el vapor, son característicos del ámbito cultural indoeuropeo y védico.


Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Dólmenes de Los Valles



La comarca de Los Valles se encuentra al N de la provincia de Zamora, entre las sierras de la Culebra y Cabrera. La altitud media es de 744 m y los principales ríos son el Eria y el Tera. El Eria nace en la sierra de la Cabrera en los montes del Teleno. El Tera nace en la sierra de Vigo, por encima del lago de Sanabria. El clima es mediterráneo-continental caracterizado por inviernos largos y fríos y veranos cortos no muy cálidos.

En Los Valles encontramos un área megalítica que constituye una extensión del importante foco portugués de Beira y Tras-Os-Montes. Los dólmenes de esta zona se localizan en llanuras y fondos de valle cercanos a corrientes de agua. Actualmente se conservan los siguientes sepulcros:

Dolmen Casetón de los Moros

Se encuentra en el valle del río Eria, a 1 km de Arrabalde en la carretera a Alcubilla de Nogales. 


Es un sepulcro de corredor orientado al SE con cámara funeraria de planta circular, de la que se conservan cinco ortostatos de cuarcita y otro más derribado en el interior de la misma. Está datado entre los años 3500-3000 a.C.


En las excavaciones realizadas se recuperó un hacha de piedra pulimentada y varias cuentas de collar de pizarra y variscita.

Dolmen El Tesoro

En Morales del Rey, al lado de la carretera a Santa María de la Vega, encontramos este dolmen de corredor, con la apertura orientada al SE, y cámara de planta circular formada por bloques medianos de cuarcita. 


Fue excavado en 1995 y se hallaron varios microlitos geométricos y láminas de sílex. Debe su nombre al hallazgo de unas monedas de bronce de época romana. Está datado entre los años 3500-3000 a.C.

Dolmen Las Peñezuelas

Situado al E de Granucillo de Vidriales, en el valle por el que corre el arroyo Almucer. Es un sepulcro de corredor orientado al SE, con cámara funeraria de planta circular que conserva 4 losas de cuarcita in situ y otras dos tumbadas en el suelo. Fue excavado por el padre César Morán Bardón en los años 30 del pasado siglo. En 1985, Jesús del Val realizó una nueva excavación en la que se hallaron las bases de otros dos ortostatos, tres fosas de cimentación y tres pequeños hoyos circulares en el límite SE de la cámara. Su cronología es del 3500-3000 a.C.


En las excavaciones se hallaron láminas de sílex, una punta de flecha de aletas, un raspador triangular de sílex, cuentas de collar de pizarra y cerámicas con decoración tipo Boquique de la Edad de Bronce final (Cogotas I), lo que indica que fue reutilizado muchos siglos después de su construcción.El dolmen de Las Peñezuelas fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León (24/11/1994) y en 1998 se llevó a cabo su reconstrucción.

Dolmen San Adrián

Este sepulcro megalítico se encuentra en Granucillo de Vidriales, en el pago de La Horca, cerca de la ermita de San Adrián en la vega del arroyo Almucera. Su cronología es del 3500-3000 a.C.Se trata de una cista (carece de corredor) con cámara de tendencia circular formada por grandes losas de cuarcita. Fue excavado por el padre Morán en la década de  1930, el cual encontró ocho ortostatos, cuatro de ellos fragmentados. En 1984 se realizó una segunda prospección donde se localizaron las tres fosas de cimentación de las losas que completaban el perímetro de la cámara. Con estos hallazgos se pudo realizar la reconstrucción de la cámara y del túmulo de tierra que la cubría. 


En estas investigaciones se encontraron varias cuentas de pizarra en forma de disco, una cuenta verde de collar de varicista, una punta de flecha, microlitos geométricos, un prisma de cuarzo y varios fragmentos de cerámica con decoración tipo Boquique de la Edad de Bronce final (Cogotas I).

El dolmen de San Adrián fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León (24/11/1994).


Bibliografía:

José Ignacio Martín Benito. Prehistoria de Benavente y Los Valles.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Anta da Fonte Coberta da Chã de Alijó


El Anta da Fonte Coberta se encuentra en la provincia de Tras-Os-Montes, distrito de Vila Real, municipio  de Alijó y freguesía de Vila Chã, en un planalto a 760 m de altitud.


Se trata de un dolmen de grandes dimensiones que presenta un pequeño corredor de tipo vestibular formado por dos grandes lajas tumbadas. La  cámara es de planta poligonal y consta de 7 ortostatos imbricados, uno de los cuales se halla deslocalizado y situado en el exterior del monumento. Mide 3,30 m x 2,70 m y tiene una altura de 2,80 m.  La tapa de que cubre el megalito mide 3,54 m x 2,20 m y presenta coviñas o cazoletas grabadas.


Para aportar un mayor simbolismo al monumento, el megalito fue grabado y pintado y se incluyeron en el ajuar diversos objetos votivos. Podemos encontrar algunas cazoletas y surcos en el exterior del primer ortostato del lado derecho, en el tercero del lado izquierdo y en el que se encuentra tumbado en el exterior del megalito.  En el interior de la cámara, en  la tercera piedra situada a la izquierda de la cabecera  se aprecian restos de pintura de color rojo en riesgo de desaparecer.


El dolmen pudo haber sido construido en la segunda mitad del IV milenio y haber continuado en uso hasta la primera mitad del III milenio a.C cuando fue clausurado, fenómeno muy habitual en el Valle del Douro. A menudo el sellado del monumento se acompañaba de un ritual en el que se rompían in situ y de manera intencionada varios recipientes cerámicos. 


El Anta da Fonte Coberta da Chã de Alijó fue declarada Monumento Nacional en 1910.


Bibliografía:


María de Jesús Sanches. Arte dos dólmenes do NO da Península Ibérica: uma revisão analítica. 


María de Jesús Sanches, Susana Andreia Nunes. Monumentos em pedra numa região de Trás-Os-Montes- Noreste de Portugal..


Carvalho, P. S. e Gomes, F. C. 2000)- O dólmen da Fonte Coberta ( Alijó, Vila Real). In Estudos Pré-históricos. 8. Viseu.

Vítor Oliveira Jorge. Mamoas do Norte de Portugal. Estado da questão em 1981. 

Cristina Tejedor Rodríguez. Reconstruyendo ”biografías megalíticas”: algunos ejemplos de alteraciones estructurales en monumentos megalíticos del  Valle del Duero/Douro.


Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Mámoa I de Alto das Madorras


La Mámoa I forma parte de la Necrópolis Megalítica del Alto das Madorras, de la que actualmente tan sólo se conservan ocho monumentos. Se encuentra en la región de Trás-Os-Montes, a 845 m de altitud en un planalto de la freguesía de San Lourenço de Ribapinhão, ayuntamiento de Sabrosa, distrito de Vila Real (41º 18’ 01’’ N 07º 26’ 29’’ O)

Se trata de un dolmen de corredor con cámara diferenciada de planta poligonal. El corredor está orientado al ESE, consta de tres losas a cada lado y tiene una longitud de 2,60 m. 


La entrada del corredor tiene una anchura de 1,30 m y una altura de 1,40 m y el acceso a la cámara mide 1,70 m de ancho y 1,80 m de altura.


La cámara está formada por 10 losas, de las cuales la que forma la cabecera sobresale cerca de 4 m del suelo, donde está profundamente enterrada. Su planta es poligonal ligeramente alargada, con unas dimensiones de 4,60 m X 4,40 m y una altura de 3,5 m. 


El dolmen disponía de una coraza de al menos 6 m de longitud en la zona de la cámara y de 4 m en la del corredor. Todas esta estructura estaba a su vez cubierta de tierra, formando un túmulo de planta ovalada de 22 m de longitud en sentido N-S y 3 m de altura.


Al menos una de las losas de la cabecera estaba decorada con pinturas y grabados con motivos esquemáticos.  

Grabados y pinturas de la cabecera de la cámara. Adaptación del dibujo de Cruz & Gonçalves.


La Mámoa I de Madorras está datada en el 4000 a.C aunque habría sido reutilizada durante el Calcolítico y la Edad de Bronce. El megalito fue clausurado mediante la inhabilitación del acceso a través del corredor, utilizando para ello una laja de granito de poco escaso grosor. Esta práctica fue un fenómeno muy habitual en el Valle del Douro durante la primera mitad del III milenio a.C y a menudo el sellado del monumento se acompañaba de un ritual en el que se rompían in situ y de manera intencionada varios recipientes cerámicos. 

El dolmen no fue utilizado durante un período de 500 años hasta la segunda mitad del tercer milenio a.C en la que se colocaron en su interior un vaso campaniforme y otros vasos tronco-cónicos, tal vez durante la realización de algún rito funerario. De todos modos, el acceso al interior del dolmen no se realizó a través del corredor sino mediante intrusiones directamente a la cámara (Gonçalves e Cruz.1994).

Otros restos hallados en las excavaciones realizadas en Madorras I fueron diversos microlitos y láminas de sílex, cuentas de collar de xisto e ídolos.


Bibliografía:

J.A. López Sáez, Domingos J. Cruz & António A.H.B. Gonçalves. A Mamoa 1 de Madorras (Sabrosa, Vila Real, Portugal): análises polínicas e dataçoes de Carbono 14.

Gonçalves, A. H. B. e Cruz, D. J. (1994)- Resultados dos trabalhos de escavação da mamoa 1 de Madorras (S. Lourenço de Ribapinhão, Sabrosa, Portugal).


María de Jesús Sanches. Arte dos dólmenes do NO da Península Ibérica: uma revisão analítica.


María de Jesús Sanches, Susana Andreia Nunes. Monumentos em pedra numa região de Trás-Os-Montes- Noreste de Portugal.


Cristina Tejedor Rodríguez. Reconstruyendo ”biografías megalíticas”: algunos ejemplos de alteraciones estructurales en monumentos megalíticos del  Valle del Duero/Douro.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Menhir Pedra Alta de Cortegada



El menhir Pedra Alta se encuentra en la parroquia de Cortegada perteneciente al concello orensano de Sarreaus. Se desconoce su emplazamiento original ya que fue trasladado y utilizado como límite divisorio entre los concellos de Xunqueira de Ambia, Vilar de Barrio y Sarreaus, en la ruta del antiguo camino que atravesaba la laguna de Antela uniendo Monterrei y Xunqueira de Ambia. (42º 08’ 21.91’’ N, 7º 40’ 15.05’’  O).

En 1975 la Pedra fue derribada por un tractor y permaneció tumbada en el suelo hasta que en 1987 la Diputación Provincial de Ourense promovió el emplazamiento del menhir en el margen izquierdo de la carretera de Cortegada a Casasoá, a unos 70 m del lugar donde fue hallado, colocándolo sobre una plataforma cuadrangular de hormigón delimitada por un pequeño cerramiento. 

La Pedra Alta de Cortegada está datada entre eI IV y el III milenio a.C. Se calcula que originariamente este gran menhir de granito de grano grueso y aspecto fusiforme llegó a medir 347 cm de longitud, con una anchura entre los 73 y los 63 cm. Por las diferencias existentes en las densidades de los líquenes que cubrían la roca, pudo haber estado enterrada unos 60 cm. 


Su estado de conservación es bueno aunque presenta algunos arañazos y diversas inscripciones, algunas de ellas superpuestas que evidencian sucesivas reutilizaciones. En la parte posterior del menhir encontramos grabadas tres cruces y la letra “E”. La presencia de cruces es una forma habitual de cristianizar un monumento pagano y además, en este caso, puede representar a las diversas parroquias delimitadas por este marco. En la parte anterior distinguimos una cruz griega de 25 cm, así como una inscripción prácticamente ilegible. Según Tomás Vega Pato se trata de un epigrama cristiano datado entre los siglos IX y XI y cuyo texto sería el siguiente: 

IDNH WIMARA 
E B VR O NI + O N 

La conclusión a la que llega Vega Peta es la siguiente: I(n) D(omini) N(ostri) (i)H(esu) WIMARA EBURONI. Personalmente me resulta muy curiosa la referencia a este “Vimara Eburoni”, que guarda gran semejanza con el nombre de los eburones, pueblo que César y Tácito describen como belgas germanizados y que según Bosch Gimpera habrían llegado a la Península en el siglo VI a.C procedentes de la Galia. Algunos autores les atribuyen la fundación de Évora (Alentejo), Évora (Alcobaça) y Eburobritium (Óbidos). ¿Pudiera referirse esta inscripción a algún individuo originario de alguno de estos pueblos de Portugal y que residía cerca de la laguna de Antela? 

Por lo que se refiere a la interpretación del significado de las pedrafitas, pedras longas o pedras altas, la más aceptada es que se trata de símbolos fálicos de la fertilidad, pero también hay autores que las consideran símbolos funerarios que permiten que las almas de los muertos asciendan al cielo o permanezcan junto a la comunidad de la que formaban parte, protectores de los túmulos donde reposan los restos fúnebres o límites de territorios de tribus.

Bibliografía:

Vega Pato. T. “A Pedra Alta de Cortegada: un menhir en A Lagoa Antela”. Boletín Auriense. Ourense. Tomos 18 y 19. 1988-1989.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.