domingo, 8 de junio de 2014

Castelo de Cans (O Porriño)

En este artículo propongo un recorrido que nos llevará hasta el Castelo de Cans, situado en el límite de los concellos de O Porriño y Ponteareas.
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Nos dirigimos a Porriño y continuamos por la A52 en dirección Ponteareas. Abandonamos la autovía por la salida 303 a Cans y enlazamos con un antiguo tramo de la N120 que lleva hasta O Confurco. Seguimos por la carretera hacia Couso, hasta que encontramos una cantera y arenera a mano izquierda. En frente tenemos un buen sitio donde aparcar nuestro vehículo.

Desde aquí sale la pista forestal que nos lleva hasta Cans y a Faro Budiño, paraje de excepcional belleza e interés al que dedicaré otro artículo. Esta pista forma parte del Sendeiro das Greas (GR 58), que recibe su nombre de las "greas" o manadas de caballos que viven libres por los montes de estas sierras. 

El Sendeiro das Greas discurre por once concellos pertenecientes a la Mancomunidad de Vigo, y es el GR de mayor longitud de Galicia, con 206 km sin contar su veintiocho variantes y 247 km si las incluimos: GR 58.1 (0,9 km), GR 58.2 (4,2 km), GR 58.3 (20,4 km) y GR 58.4 (15,5 km). El recorrido completo del GR 58 es el siguiente: Vigo-Redondela-Soutomaior-Fornelos de Montes-Pazos de Borbén-Mos-Ponteareas-Porriño-Salceda de Caselas-Porriño-Tui-Porriño-Gondomar-Baiona-Nigrán-Vigo.

Al comienzo de la pista hay un poste que señala el desvío que se dirige a la senda de los Muíños de Couso y al Alto do Confurco (PR-G 132). 


Nosotros continuamos recto por el GR 58, ascendiendo por una pendiente no muy pronunciada. Al finalizar la subida viene una corta bajada tras la cual, a la derecha, se encuentra el acceso al Castelo de Cans, más conocido como O Pianista, debido a la forma de su silueta cuando se contempla desde la autovía.


El Castelo de Cans (42º09'41.3''N 8º35'12.5'') es un gran afloramiento granítico situado a unos 358 m de altitud. Desde su cumbre podemos disfrutar de unas vistas impresionantes del Val da Louriña, Val do Louro, Faro Budiño y al fondo la Península do Morrazo.


Por su excepcional situación como atalaya sobre el Val da Louriña, y aprovechando las defensas naturales que ofrece el enclave, durante la Edad Media se erigió en este lugar el castillo que da nombre al lugar.


El castillo contaba con una torre y murallas que delimitaban un recinto rectangular con los ángulos redondeados. Por el S y el O aún se aprecian los rebajes en la roca sobre los que se asentaban los muros.


El acceso al interior de la fortaleza se realizaba a través de un estrecho paso entre los penedos y que, para entendernos, correspondería al espacio que hay entre la roca del "pianista" y la del "piano".


Al lado de esta entrada y al E del recinto amurallado, se situaba la torre del homenaje, de planta cuadrada y 12 m de lado.


Actualmente todo esto ha desaparecido y tan sólo se conservan algunas marcas y rebajes en las rocas, restos de murallas y el aljibe.


Muy poco se conoce acerca de la historia del Castelo de Cans, pero al parecer fue fundado en el siglo XI por un tal Ruís de Miraver, y posteriormente entregado por el rey Enrique III a Álvaro Fernández de Valladares (muerto en 1397). El castillo se hallaba en tierras de la parroquia de San Estevo de Cans, que dependía por igual de la diócesis de Tui y del monasterio de Melón. No se sabe si su destrucción se debió a una orden de los Reyes Católicos (1438) o si tuvo lugar durante la revolución Irmandiña (1467-1469).

Termino este artículo señalando que, desgraciadamente, los penedos de Cans sufren permanentemente la agresión por parte de descerebrados que se dedican a ensuciar las rocas con absurdas pintadas, circunstancia que se lleva produciendo desde hace años, sin que hasta el momento las autoridades hayan tomado cartas en el asunto. 


Resulta imprescindible adoptar las medidas oportunas, tanto para la limpieza de los daños causados, como para evitar que se produzcan estos atentados contra el patrimonio natural y cultural de Galicia.