viernes, 14 de marzo de 2014

Salamandra Común (Salamandra salamandra)

Distribución


Este anfibio urodelo (provisto de cola) tiene una distribución Paleártica Occidental y está presente en la parte de Europa situada al S del paralelo 53º, desde el Atlántico hasta Ucrania, los países balcánicos y Grecia. También en N de África y Asia Menor occidental hasta Iraq.


En la Península Ibérica se la encuentra en todas las regiones húmedas de Galicia, donde es especialmente abundante, la cornisa Cantábrica, Pirineos, Cataluña, Sistema Central, Montes de Toledo, Sierra Morena y las sierras Béticas.

En la Península Ibérica se distinguen nueve subespecies que se diferencian por el tamaño y coloración:

S. s. bejarae: Sistema Central, Montes de Toledo y León. Tamaño mediano-grande con manchas amarillas en forma de coma. Vulnerable.
S. s. fastuosa: Norte de la Península (E Cordillera Cantábrica y O Pirineos). Pequeña y de hocico redondeado. Casi amenazada.
S. s. gallaica: Centro y S de Galicia, Portugal y Extremadura. Grande y robusta con el hocico puntiagudo, manchas amarillas irregulares. Puede mostrar manchas de color rojo dentro de las bandas amarillas. Las salamandras de las islas Cíes son de menor tamaño que las de las del área costera (Cordero. 2007). Casi amenazada.


S. s. crespoi: Entre los ríos Guadiana y Guadalquivir. Casi amenazada.
S. s. longirostris: S del Guadalquivir y de Portugal. Grande, más de 25 cm, con manchas amarillas, rojas o pardas, cabeza pequeña, hocico puntiagudo y dedos largos. Vulnerable.
S.s. almanzoris: Sierras de Gredos y Guadarrama. Pequeña con pocas y pequeñas manchas amarillas.
S.s. bernardezi: C y O de la Cordillera Cantábrica hasta el NO de Galicia.  Es la subespecie más variable. Pequeña, con el morro redondeado y manchas amarillas dispuestas en bandas. Es frecuente el viviparismo.
S.s morenica: Sierra Morena y Cazorla. Grande, más de 21 cm, con hocico puntiagudo y manchas amarillas y a veces rojas.
S.s terrestris: Cataluña. Grande y con manchas amarillas en dos bandas continuas.

Las principales amenazas para esta especie proceden de la deforestación (incendios, usos mineros y turísticos), la introducción de especies de peces y cangrejos alóctonas, las sequías y la desaparición de arroyos y fuentes. En Galicia se ha producido un importante declive de las poblaciones reproductoras, habiendo desaparecido más del 40% de los lugares de cría desde 1985 (P. Galán). Las poblaciones de las Islas Cíes (San Martiño), Ons y Sálvora se encuentran en situación de amenazadas.  

Hábitat


Zonas de bosques caducifolios, húmedas y sombrías, de media y alta montaña hasta 1.800 metros, con arroyos, charcas, turberas y praderas húmedas.

Identificación


Es un anfibio urodelo (provisto de cola), de aspecto rechoncho y cola subcilíndrica, cuyo tamaño es de 15 a 23 cm incluida la cola. Su dorso es de color negro reluciente con manchas irregulares de color amarillo que varían en cada individuo y cada subespecie. Algunos ejemplares son prácticamente negros, mientras que en otros el amarillo es el color predominante A veces también se aprecian manchas de color rojizo. Presenta unas prominentes glándulas parótidas y una doble línea de glándulas a lo largo de la espalda, a través de las cuales segregan un líquido blanco y espeso. 


La cabeza es casi tan ancha como larga, algo aplanada y con el morro redondeado, aunque en algunos ejemplares y subespecies es algo puntiagudo. Los ojos son grandes y saltones y el iris de color pardo oscuro, lo que indica sus hábitos nocturnos. La longitud de la cola no sobrepasa la de la cabeza y el cuerpo juntos y es de sección redondeada. Las patas son cortas y gruesas con unos dedos deprimidos y rechonchos.

Alimentación


Los adultos se alimentan con diversos invertebrados, como gusanos, insectos, arácnidos, moluscos, gasterópodos y arácnidos. La dieta de las larvas se basa principalmente en crustáceos acuáticos y larvas de insectos.

Reproducción


En otoño las salamandras entran en celo y los machos se vuelven muy territoriales, pudiendo haber peleas entre ellos. Los apareamientos tienen lugar en tierra, en noches lluviosas. El macho sigue a la hembra y se coloca sobre ella, rozando su hocico con la garganta de la hembra. Tras las cópulas, las hembras emprenden migraciones hacia regatos, manantiales, charcas o pastizales encharcados, donde depositan sus larvas.

Aunque en general es una especie ovovivípara, en la que las larvas permanecen en el oviducto de las hembras durante más tiempo hasta que están semidesarrolladas, también existen poblaciones con estrategias reproductoras vivíparas y mixtas

En el N de la Península existen poblaciones vivíparas, como las de las islas gallegas, la mayoría de cuales pertenecen a las subespecies S.s. bernardezi y S.s. fastuosa. Las hembras paren en tierra entre dos y ocho crías totalmente metamorfoseadas. No se sabe con certeza a qué se debe esta estrategia reproductiva. Quizás por la falta de masas de agua o porque estos individuos procedían de poblaciones vivíparas que quedaron aisladas. Las hembras vivíparas suelen tener entre 1 y 15 crías y las ovovivíparas entre 30-60 larvas, de unos 2,5 cm, que son  depositadas en aguas tranquilas de pequeños arroyos.

Las larvas son de color grisáceo con manchas pardas y vientre blancuzco,  aspecto compacto, ancha cabeza y cresta dorsocaudal. Tras 3 ó 4 meses desaparecen las branquias y surgen las características manchas amarillas. Al cabo de 5 meses adquieren la coloración de los adultos y abandonan el agua, alejándose del lugar donde nacieron.

La Salamandra Común alcanza la madurez sexual a los 3 ó 4 años y vive alrededor de 20 años.

Conducta


Activa desde otoño hasta primavera, es totalmente terrestre y de hábitos crepusculares y nocturnos. No abandona de día sus refugios salvo las hembras en días lluviosos durante el período de cría. Utiliza el mismo refugio, en un tronco viejo, bajo el musgo o la hojarasca, en la madriguera de un roedor o en una grieta. Tan sólo utiliza el agua para depositar las larvas, excepto los ejemplares vivíparos que no precisan de ella. En los meses más cálidos de verano permanece en sus refugios, ya que su temperatura ambiental óptima va de los 6 a los 14º.

Se desplaza lentamente en un territorio de entre 10 y 20 metros. Si se siente amenazada segrega un líquido blanco y espeso que en contacto con la boca, ojos o nariz, produce irritación.

Entre sus depredadores están las culebras y serpientes y mamíferos como el turón y la nutria.

Las fotos de este artículo han sido realizadas por Ana Durán y Javier Torres.