viernes, 1 de noviembre de 2013

El Torcal de Antequera

El Paraje Natural del Torcal de Antequera se encuentra en el zona centro de la provincia de Málaga y forma parte del arco calizo de las sierras subbéticas. Tiene una extensión de 11,7 Km2 y geomorfológicamente se distinguen cuatro zonas: Sierra Pelada, Torcal Alto, Torcal Bajo, Tajos y Laderas.


El Torcal es de una de las muestras más impresionantes de paisaje kárstico de toda Europa, en el que los agentes erosivos han modelado las rocas calizas produciendo curiosas formas. Fue declarado Paraje Natural el 18/07/1989 y la Sierra del Torcal es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA CEE).

Geología

En el período Jurásico de la Era Secundaria o Mesozoica (250-150 millones de años), en este lugar se hallaba el mar de Tethys que cubría las tierras situadas entre la Meseta Ibérica y Sierra Nevada, comunicando los primitivos océanos Atlántico y Mediterráneo, desde el Golfo de Cádiz hasta Alicante.

Hace unos 200 millones de años, en el fondo de este mar se fueron acumulando capas horizontales de sedimentos que tenían su origen en los esqueletos y caparazones de animales marinos. 

Fósil de ammonites

Estos sedimentos se fueron agregando debido a la acción de las sales y otros elementos y dieron lugar a los tres tipos de rocas calizas presentes en el Torcal: oolíticas, brechoides y clásticas.

Hace unos 20 millones de años, durante la Orogenia Alpina, el descomunal empuje en dirección N-S de la placa africana sobre la ibérica, produjo que los sedimentos carbonatados acumulados durante siglos y convertidos en rocas calizas comenzaran a ser comprimidos, deformados y fracturados hasta emerger a más de 1000 m sobre el mar, en un lentísimo y continuado proceso que aún continúa en la actualidad. 


En una primera fase los sedimentos marinos sufrieron un proceso en el que se configuró la red de fracturas y diaclasas, siguiendo un orden determinado por la composición de la roca caliza. En la siguiente fase, denominada de extrusión, aparecieron las grandes fracturas y la deformación de toda la red de grietas y diaclasas.


De esta manera las calizas, muy sensibles a la erosión, quedaron expuestas a los agentes atmosféricos y fueron sometidas al proceso de modelado kárstico, debido a los procesos erosivos que tuvieron lugar en el Terciario y Cuaternario, en especial las fuertes lluvias y la acumulación de nieve en los periodos glaciares, provocando  el vaciado de las grietas.


El proceso de karst supone la meteorización química de rocas compuestas por minerales solubles en agua, como por ejemplo los carbonatos. Existen varios factores que favorecen este tipo de erosión: la abundancia de agua y la baja temperatura de la misma, una elevada concentración de CO2 y la naturaleza de la roca (fracturas, grietas etc).


El karst se comporta como una esponja que absorbe el agua y la hace circular por su interior a través de una intrincada red de fisuras y oquedades, para después evacuarla por su parte más baja, que se halla en contacto con materiales menos permeables, en forma de manantiales. El agua absorbida por las rocas se heló en su interior a causa del frío y actuó como una cuña, esculpiendo extrañas formas en las rocas, como el característico tornillo que sirve de logotipo al Paraje.

El Tornillo

Además, el agua de lluvia se acidificaba al enriquecerse con el CO2 atmosférico y reaccionaba con los carbonatos formando bicarbonatos solubles. De este modo, los diferentes tipos de calizas se fueron disolviendo diferencialmente dando lugar a la aparición de numerosas formaciones kársticas. En el Torcal podemos contemplar las más características, como son las dolinas, hoyas o torcas, unas grandes depresiones surgidas en los lugares donde se estancó el agua y que dan nombre a este lugar. Además podemos ver callejones o bogaces, los lapiaces, las caménicas o pilones, los agrios y los llamados poljes, unas grandes depresiones alargadas con vertientes abruptas.

Otra característica del Torcal es la presencia de una gran cantidad de simas y cuevas. Entre las simas verticales la más profunda es la de la Unión, con  225 m, mientras que entre las horizontales destacan la Cueva del Toro y la de Marinaleda, en las que se hallaron restos que indican su ocupación desde el Neolítico (5500 a.C) hasta bien entrada la Edad del Cobre.

Flora

El torcal presenta una gran variedad de especies botánicas, unas 665 de casi un centenar de familias, y numerosos endemismos. Entre las principales podemos citar el arce opalus (Acer opalus granatense), serbal blanco (Sorbus aria), endrino (Prunus spinosa fruticans), lentisco (Pistacia lentiscus), majuelo (Crataegus monogyna), coscoja (Quercus coccifera) y encina (Quercus ilex). La vegetación rupícola domina en el Torcal Bajo.

En la ruta verde podemos encontrar un Arce de Montpellier (Acer monspessulanum), especie  catalogada como de Interés Especial en la Ley 8/2003, como casi amenazada en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía (2005) y también incluida en el Libro Rojo de la Flora Silvestre Amenazada de Andalucía. 

Arce de Montpellier

Además de por su rareza, este árbol destaca también por sus dimensiones, ya que mide más de 9 m de altura y el perímetro de su tronco supera el metro y medio. Sus curiosas semillas están formadas por dos nueces aladas (sámaras) que contienen una semilla cada una. Las alas apuntan hacia abajo en ángulo agudo y sirven para favorecer su dispersión por el viento. Los frutos son de color rojo y al madurar se vuelven marrones.

Fauna

La fauna del Torcal es muy diversa. Entre los reptiles podemos señalar el lagarto ocelado (Lacerta lepida) y la culebra de escalera (Elaphe escalaris).

La Sierra del Torcal es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA CEE) y podemos ver buitre leonado (Gyps fulvus), águila real (Aquila chrysaetos), halcón peregrino (Falco peregrinus), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), gavilán (Accipiter nisus), búho real (Bubo bubo), abejaruco común (Merops apiaster), alcaudón común (Lanius senator), cogujada común (Galerida cristata), collalba negra (Oenanthe leucura) y  collalba gris (Oenanthe oenanthe).

Abejaruco común

De los mamíferos destacan el meloncillo (Herpestes ichneumon), gineta (Genetta genetta), tejón (Meles meles), lirón careto (Eliomys quercinus), gato montés (Felis silvestris) y la cabra montés (Capra pirenaica).

Cabra Montés

Rutas

Existen dos rutas que recorren el Torcal Alto y ambas se inician en el aparcamiento. La Verde tiene una dificultad baja y una duración de unos 45 minutos. En esta ruta podemos contemplar el Arce de Montpellier. 

La Ruta Amarilla presenta una dificultad media y una duración de 2 horas. En ambas rutas encontraremos un paisaje único, casi mágico, en el que se suceden las rocas que adoptan formas variadas que se asemejan a animales, cosas o personas.

El Dragón

 El Gorrión


El Pulgar


El Burladero