lunes, 3 de diciembre de 2012

Petroglifos de Tourón (Pontecaldelas)

En la parroquia de Santa María de Tourón, perteneciente al Concello de Pontecaldelas, se encuentra un área arqueológica  compuesta por cinco estaciones en las que podemos observar algunos de los petroglifos más interesantes del arte rupestre gallego, datados entre el  tercer y segundo milenio a.C. 


Los petroglifos de Tourón se encuentra en una zona de una extensión aproximada de 15 Ha, situada al pié de unas elevaciones montañosas. Las representaciones que podemos contemplar incluyen combinaciones circulares, cérvidos, caballos, antropomorfos y escenas de equitación. Los cérvidos son un tema recurrente en el arte rupestre gallego, asociado al repertorio funerario megalítico como símbolo de una caza ritual. Para representar el movimiento de estos animales, el autor de estos motivos emplea una técnica consistente en la disposición de sus patas en arco.


A continuación paso a describir brevemente cada una de estas estaciones:

Coto das Sombriñas: Representaciones de cérvidos y un antropomorfo con dos armas arrojadizas y un cuadrúpedo. 



Laxe das Cruces


En una piedra relativamente grande encontramos una espiral de la que parten  trazos largos que finalizan en  círculos simples, concéntricos y otros en cuyo interior hay un trisquel y una esvástica de lados curvos. Estos dos últimos motivos son muy escasos en el arte rupestre gallego y denotan claras influencias indoeuropeas.


Alrededor de estos círculos aparecen varias representaciones de cérvidos, uno de ellos dibujado mediante la técnica de rebaje en la roca.


Nabal de Martiño: Esta roca se encuentra en la zona más alta y alejada del área. 



Muestra a un cazador  que lleva un arma en cada mano que irrumpe en el medio de una manada de ciervos y hace girar en redondo a un gran macho con una lanza clavada en su lomo.  


A la izquierda del conjunto principal hay más representaciones de cérvidos que parecen huir en sentido contrario al que sigue la manada.


Outeiro da Siribela: En esta estación las representaciones incluyen combinaciones circulares, diversos cuadrúpedos y escenas de equitación. 


En una pequeña roca aparece una imagen antropomorfa conocida como el Orante de Siribela. Se trata del grabado de una figura humana de grandes y extrañas manos (o alas) y con un falo explícito. Se sitúa bajo la representación de una pareja de ciervos, uno de los cuáles es un macho de gran cornamenta.


Outeiro da Forcadela: Dos círculos concéntricos rellenos de cazoletas.


Bibliografía: Peña Santos, A.  “Cuatro conjuntos de grabados rupestres en la feligresía de Tourón (Pontevedra)”. Cuadernos de Estudios Gallegos, XXXVII. Santiago de Compostela, Instituto P. Sarmiento de Estudios Gallegos, 1987, p.7-30.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Nota: Los dibujos de petroglifos que aparecen en este artículo han sido realizados mediante una aplicación informática para la edición y retoque fotográfico.