jueves, 6 de septiembre de 2012

Senda del Río Eifonso


El río Eifonso atraviesa las parroquias viguesas de Beade y Bembrive y tras recoger  las aguas de sus dos afluentes, el Mao y el Pontecela, desemboca en el río Lagares en las inmediaciones del camino da raposeira, cerca del Alcampo de la avenida de Madrid.


El Eifonso nace cerca del campus universitario de Vigo, en el Monte das Lagoas (450 m),  entre Pedra Cabalaria (501 m) y el Monte da Pedra da Cruz (514 m). En este último monte, situado al lado de Bembrive, se encuentra el lugar de As Pereiras, de gran interés arqueológico por la presencia de varias mámoas.


El curso del río Eifonso tiene una longitud de 6 km y desciende rápidamente por una zona de fuerte desnivel, por lo que se forman cascadas de gran belleza.



El recorrido (PR-G5) tiene una duración de unos 90 minutos y comienza en el lugar de Mourelle en Bembrive y tras poco más de 3 km, finaliza en las ruinas del poblado medieval de la Fraga. 


Se trata de  un antiguo camino de carros, de metro y medio de ancho, que llevaba a los muíños de Sorego, en la parte baja de la ruta, y al de Pedrosa, situado un poco más arriba.



Ambos muiños conservan  sus piedras de moler, sus aspas y demás maquinaria.


A escasa distancia río arriba se encuentra el muíño do Buraco y la cascada de Bouza Fría en la que el agua cae desde una altura de cuatro metros.



Continuamos por la senda hasta llegar a la Capela de San Cibrán, donde se celebra la romería de Os Ramallos


A esta ermita se puede acceder por la carretera que lleva a la Sociedad Cultural, Deportiva y Recreativa Helios de Bembrive, situada a 300 m. Esta asociación se formó a principios del siglo XX y tuvo su origen en el grupo coral Helios, formado por la Irmandade de Labradores e Gandeiros.

Al lado de la Capela de San Cibrán hay una fuente de agua potable, por encima de la cual continúa el camino.



Unos metros más adelante pasamos por debajo de los pilares del viaducto de la autopista Puxeiros-Val Miñor (AG-57).


Más arriba encontramos  el muíño do Calderón escondido entre la vegetación.


Cruzando un pequeño puente de madera encontramos las ruinas de un antiguo aserradero.


Por último llegamos al poblado  medieval de A Fraga, que probablemente se erigió sobre las ruinas de un antiguo castro. 


Sabemos de la existencia de la parroquia de Bembrive al menos desde el año 915, cuando el rey Ordoño II otorga al Recaredo, obispo de Lugo, las tierras de Benevivere, en el coto de Turonio. La primera noticia confirmada que tenemos de la existencia del poblado de A Fraga es de 1528, cuando el obispado de Tui concedía a Gregorio Vázquez Escudero el casal de la fraga de San Cibrán con sus dos casas, a condición de  cultivar sus tierras y producir pan, debiendo vasallaje y obediencia al obispo de Tui. Durante la edad media el casal da Fraga se hallaba en una encrucijada de diversos caminos.

En este lugar concluye la ruta propuesta que discurre por la parte más interesante y hermosa de las riberas del Eifonso.

Si estamos interesados y nos acompañan las fuerzas, podemos completar el recorrido y continuar subiendo hasta llegar al  Parque Forestal de Beade.