viernes, 3 de febrero de 2012

Mitología de Irlanda


El presente artículo es un resumen-esquema de los principios básicos de la mitología céltica y está sacado del libro de H. D'Arbois de Jubainville “El ciclo mitólogico irlandés y la mitología céltica”.


Tochomlod Partholoin dochum n-Erenn
(emigración de Partolón a Irlanda)

Partolón era hijo del dios de la muerte y llegó a Irlanda un primero de mayo, el día de Beltené, en el que se celebra la fiesta de su padre. Procedía del SO, donde se halla el misterioso y lejano país en el  que habitan los muertos y que en irlandés recibe el nombre de tire beo (tierra de los vivos), del que había sido desterrado junto con su estirpe por haber asesinado a su padre y a su madre.

La raza de Partolón desembarca un martes primero de mayo en Iber Scené, en el SO de la isla. Al parecer no eran muy inteligentes pero si muy belicosos, por lo que pronto se enfrentaron contra un guerrero fomoré llamado Cichol Gri-cen-chos y sus seguidores, en la batalla de Mag Itha.

Los fomoré habían llegado a Irlanda doscientos años antes que Partolón, en seis navíos cada uno de los cuáles transportaba cincuenta varones y cincuenta hembras, y se dedicaban a la caza y la pesca, pero no conocían la agricultura. Eran unos demonios gigantescos de características muy semejantes a los personajes diabólicos descritos en los vedas, ya que carecían de manos y/o pies, o de un brazo, o de una pierna y algunos de ellos tenían cuernos de cabra. Los fomoré son los dioses de la noche, la muerte y la tormenta. Los celtas pensaban que la noche precede y engendra al día, y esta creencia la recoge Julio César en De bello gallico: “Los galos pretenden ser descendientes del dios de la muerte. Dicen que se lo han dicho los druidas. Debido a ello, cuando cuentan un espacio de tiempo utilizan como medida la noche y no el día, y cuando  calculan las fechas de nacimiento, el comienzo de los meses y de los años, siempre tienen cuidado de colocar a la noche delante del día”.

El destierro de Partolón no había sido castigo suficiente para su horrible crimen, así que la maldición cayó sobre su toda su raza. Y ocurrió que  un lunes primero de mayo,  los mil hombres y cuatro mil mujeres descendientes de Partolón comenzaron a padecer una peste que acabaría con todos  en el plazo de una semana.

Una leyenda posterior cuenta que uno de ellos sobrevivió, más que nada para poder justificar cómo la historia había sido transmitida a los siguientes pobladores de Irlanda. Este superviviente fue Tuan mac Cairill, quien tras el desastre llevó una existencia errante durante veintidós años. Una noche, cuando ya tenía  100 años, se refugió en una cueva para dormir y cuando despertó vió con estupor que se había convertido en ciervo. Durante 80 años fue el rey de los ciervos de Irlanda y presenció la llegada de Nemed y también la desaparición de su estirpe. Nuevamente su cuerpo de ciervo envejeció y un día, al despertarse, había vuelto a metamorfosear y se había transformado en jabalí. Como jabalí vivió 20 años y vió la llegada de los Fir-Bolg. Envejecido como jabalí, vivió 100 años con el cuerpo de un águila pescadora y contempló la llegada de los Tuatha De Danann y posteriormente la de los hijos de Milé. Entonces se convirtió en salmón hasta que después de 20 años fue pescado y servido como comida a la mujer del rey Carrell. En el vientre de la reina volvió a recuperar el cuerpo de hombre y nació otra vez como hijo del rey de Irlanda.


Tochomlod Nemid co h-Erind
(emigración de Nemed a Irlanda)

Treinta años después de la desaparición de la raza de Partolón llegó a Irlanda Nemed, hijo de Agnomen. Nemed había partido con una flota de 34 barcas, en cada una de las cuales viajaban 30 personas, pero durante un año y medio estuvieron perdidos y la mayor parte murieron de hambre y sed. El resto naufragó en las costas de Irlanda y sólo sobrevivieron Nemed, cuatro hombres y cuatro mujeres. Nemed tuvo muchos descendientes que poblaron Irlanda, formando una extensa familia de 4030 hombres y 4030 mujeres.

Durante el reinado de Nemed se erigieron dos fortalezas, pero como el foso de uno de ellas fue construido tanto sólo por cuatro hermanos, esto provocó gran desconfianza en Nemed y le llevó a matarlos, sospechando que eran fomorés.

Los fomorés  eran  demonios, con forma humana y gran tamaño, con los que  Nemed tuvo que pelear en tres batallas, en el Ulster, Connaught y Leinster, venciendo en las tres ocasiones. Desgraciadamente falleció al poco tiempo en una epidemia que asoló Irlanda y que acabó con la vida de dos mil personas. Muerto Nemed, sus descendientes fueron dominados por dos tiránicos reyes fomoré: More y Connan.

Los fomoré les exigían enormes impuestos de trigo y leche y otro mucho más horrible, que se pagaba en niños que eran asesinados en sacrificios. Los celtas realizaban frecuentemente sacrificios humanos. Lucano, una vez que César ha conquistado toda la Galia, se lo reprocha a los druidas que derramaban la sangre de sus víctimas, preferentemente criminales, en honor de Teutates, Aesus y Taranus. Pero si no disponían de delincuentes, sacrificaban niños a los que quemaban vivos, ya que las leyes celtas concedían a los padres derecho de vida y muerte sobre sus hijos.

Pues bien, la terrible tiranía del rey fomoré Connan llevó a los descendientes de Nemed a rebelarse formando un ejército de sesenta mil hombres, comandado por Erglann, Semul y Fergus Lethderg. Atacaron la torre en la que habitaba Connan, y Fergus Lethderg lográ darle muerte, pero el rey fomoré More tomó cumplida venganza y exterminó el ejército de los descendientes de Nemed.


Tochomlod Fer n-Bolg (emigración de los Fir-Bolg)

Como ya vimos, los Fomoré, dioses de la noche, la muerte y el mal y pelearon primero contra Partolón y luego contra la familia de Nemed, a la que eliminaron en la matanza de la torre de Connan.

Posteriormente llegaron tres flotas de unos hombres que fueron descritos como gentes traidoras, pendencieras, avaras y enemigas de la música: era la raza de los hombres de Bolg. La componían tres pueblos diferentes que se repartieron las cinco provincias de Irlanda: los Fir Bolg (hombres de Bolg ) se establecieron en el Ulster y su rey era Rudraige; los Fir Dommann (hombres de Domna)  tenían tres reyes, uno el del Munster S, otro en el Munster N y el tercero en Connaught, el tercer pueblo eran los Galioin del Leinster, cuyo rey era Slane,  hermano de los otros cuatro reyes que lo habían elegido como la máxima autoridad.

El último rey de los hombres de Bolg fue Eochaid mac Duarch que estaba casado con la fomoré Taltiu, hija de Balar. En aquella época existía la costumbre de que otra familia cuidará a los hijos propios, y así Taltiu fue la madre nutricia de Lug, un Tuatha de Danann que tiempo después matará a su abuelo Balar.

En la batalla de Mag Tured, los Tuatha de Danann vencieron a los fomoré mandados por Balar,  y a la alianza de los tres pueblos Fir Bolg, cuyo rey Eochaid mac Duarch murió en la pelea. Un primero de agosto murió su esposa Taltiu y  Lug se ocupó de organizar su funeral ya  que había sido su madre nutricia y lo había cuidado de pequeño. Se dice que fue Lug quien creó la tradición de la celebración de asambleas en fechas fijas y quien introdujo las carreras de carros y caballo.

Tochomlod Tuathe De Danann
 (emigración de los Tuatha De Danann)

Antes de comenzar este capítulo, para facilitar la comprensión, introduciré un pequeño esquema que ayudará a entender las relaciones familiares que unen a los diversos personajes.

Esta es la emigración de las “gentes del dios cuya madre se llama Dana”. Dana o Brigit era  hija de Dagdé, el “buen dios” rey de los dioses Tuatha de Danann, y esposa del rey fomoré Bress, hijo de Elatha. Dana y Bress tuvieron tres hijos: Brian ó Brennos, Iuchar y Luchair.  Brennos en galo significa rey, por eso los romanos llamaban Breno al galo con el que se enfrentaron pensando que ese era su nombre, cuando en realidad era su título. El culto a Dana llegó hasta nuestros días bajo el nombre britano-romano de Brigantia.

Los Tuatha De Danann habían llegado a la costa NE de Irlanda un lunes primero de mayo. Lo hicieron en “alas del viento” ya que provenían del cielo, y una nube mágica los volvió invisibles para los Fir Bolg, que no se percataron de su presencia hasta que levantaron campamentos.

Al principio los Tuatha De Danann pactaron con los fomoré aceptando la supremacía del príncipe Bress. Pero Bress era un tirano y comenzó a oprimir con impuestos abusivos a toda la población de Irlanda, tanto Tuatha De Dannan como a los Fir Bolg. Bress era sumamente avaro, por lo que en sus banquetes apenas había comida ni cerveza, ni files (sabios) que contarán historias o recitaran un poema, ni juglares, ni bufones, ya que se negaba a pagarles. Además como era un fomoré, odiaba las letras y las artes. Esto iba a tener graves consecuencias, porque un día se alojó en el castillo del fomoré un file llamado Corpré y fue tan pobre la habitación y la comida que le dieron que se vengó con unos versos criticando la avaricia de Bress. Esta sátira provocó el levantamiento de los Tuatha De Danann contra la avaricia e ignorancia de Bress, quien  huyó entregándoles el castillo sin presentar la más mínima resistencia.

Bress fue a refugiarse a casa de su padre Elatha, el cual le ayudó con tropas al frente de las cuales estaban Balar blac-beimnech (el de los golpes poderosos) e Indech, el hijo del dios adorado por los Fir Domnann. 

Buar-ainech era un dios con cuernos de vaca que vivía en su fortaleza situada en  la isla de  Tory, donde también había estado la torre de Connan. Su hijo Balar era el dios del rayo y de la muerte y se caracterizaba por tener un ojo maléfico que permanecía siempre cerrado, ya que cuando lo abría su mirada maligna acababa con la vida de la persona en la que se fijara. Esta mirada simboliza el relámpago, ya que Balar es dios del rayo y la noche.

Los Tuatha De Danann comenzaron los preparativos para la batalla. Su principal guerrero era  Lug, un Tuatha De Danann que había sido criado por una familia fomoré, siendo sus padres nutricios Eochaid mac Eirc y Taltiu. Lug decidió pelar junto con los Tuatha De Danann y se encaminó a Tara, la capital de Irlanda, para unirse a las tropas de Nuadu Argatlam que habían ocupado el castillo de Bress. Para que los guardianes de la fortaleza le permitieran entrar, Lug enumeró todas las profesiones que conocía para demostrar su valía: carpintero, herrero, guerrero, arpista, file, historiador, hechicero, médico, copero y artesano del bronce. Dagdé y Lug seleccionaron a los hombres y les asignaron sus puestos. Entre todos destacaban el herrero Goibniu, el artesano del bronce Creidné y el carpintero Lutchiné.

La batalla comenzó un primero de noviembre y pronto los fomoré se dieron cuenta de la superioridad de sus oponentes a la hora de fabricar las armas, lo que les permitía reemplazar las dañadas inmediatamente. Bress decidió enviar un espía para ver como producían las espadas y lanzas y para ello mandó a  Ruadan, el único de sus hijos que permanecía en el bando fomoré, ya que los otros tres (Brian, Iuchar e Iucharba) eran los principales jefes de los Tuatha De Danan. Debido a este parentesco, Ruadan logro llegar visitar la fábrica e informar a los fomoré, los cuales le dieron orden de matar a Goibniu el herrero y si bien lo intentó, el herrero se resistió y tomando una lanza mató a Ruadan atravesándolo con una lanza.

Durante la batalla Balar blac-beimnech (el de los golpes poderosos) se enfrentó a  Nuadu Argatlam (el de la mano de plata), hermano de Lug que había perdido una mano en combate y la reemplazó por una de plata. Balar, que era abuelo de Nuadu y de Lug, atacó con su golpe poderoso e infringió una grave herida a Nuadu y posteriormente le dirigió su mirada mortal, derribándolo de su caballo y poniéndolo fuera de combate definitivamente. Lug fue a vengar a Nuadu y se acercó a Balar, que ya había cerrado su ojo pero comenzaba a abrirlo nuevamente. Lug tomó una piedra y se la lanzó con una honda, atravesándole el cráneo y provocándole la muerte.

Los Tuatha De Danann vencieron y el héroe Ogmé logró arrebatar la espada del rey fomoré Tethra. Los jefes fomoré en su huida robaron el arpa de Dagdé y éste junto con Lug y Ogmé  (“el de la faz solar”. Campeón divino que ha hecho de la guerra su profesión), salieron a perseguirlos. Los hallaron en una casa comiendo y Dagdé llamó a su arpa, la cual se descolgó de la pared y acudió con tal velocidad hacia su amo que mató a nueve fomorés.

Tras la derrota los fomoré abandonaron Irlanda hacia el oeste, regresando a la tierra de los muertos de donde procedían y donde reinaba Tethra, el dios de la muerte.  Era desde este lugar desde donde Tethra enviaba a una bellísima mensajera en una barca de vidrio, para que condujera  a  los difuntos hasta el reino de los muertos. A Connlé, hijo del rey de Irlanda se lo lleva invitándole con estas palabras.  “Los inmortales te invitan. Serás uno de los héroes del pueblo de  Tethra. Día tras día se te verá en las asambleas de tus abuelos, en medio de aquellos que te conocen y te aman”.

La mujer de Tethra se manifiesta con la forma de un cuervo o una corneja. Que desgarra con su pico la carne de los muertos. Un poema del siglo IX habla de ello:

“Lo que la mujer de Tethra desea es el fuego del combate:
Es el flanco de los guerreros desgarrado por la espada,
Es la sangre, son los cadáveres bajo los cadáveres.
Ojos sin vida, cabezas cortas. 
He ahí las palabras que la complacen.”


Tochomlod mac Milled (Emigración de los hijos de Milé)

Los Tuatha de Dannánn reinaron en Irlanda durante 169 años. Su primer rey fue Lug, al que sucedió Dagdé, a éste Delbaeth, luego su hijo Fiachach Findgil y por último se repartieron la isla los tres nietos de Dagdé: Mac Cuill, Mac Cetcht y Mac Grené. Estos tres reyes estaban casados respectivamente con Banba, Flota y Eriu, que son los tres nombres que recibe Irlanda.

Los ancestros de los scots o irlandeses aún no habían llegado a Irlanda. Habitaban en el país de los muertos y su rey se llamaba Bregón. Desde la torre de la fortaleza de Bregón, su hijo Ith vislumbró una tierra lejana. Bregón envió a Ith a que descubriera la tierra misteriosa y éste se embarcó con tres veces treinta guerreros y arribó a Coreo Duibné, en el SO de Irlanda. No encontrando a nadie en la costa, Ith y sus hombres se dirigieron al interior y hallaron a los tres reyes Tuatha De Dannan, Mac Cuill, Mac Cetcht y Mac Grené (hijo del sol), en la fortaleza de Ailech repartiendo Irlanda ya que acababa de morir su padre, el rey Fiachach Findgil. En un principio los tres reyes recibieron muy bien a Ith e incluso le pidieron que mediara en el reparto sucesorio. Ith les dijo que actuaran con justicia, puesto que habría para los tres ya que el país era muy rico en productos del campo y del mar y gozaba de un clima templado. Tanto elogio de las bondades de Irlanda fue interpretado por los Tuatha De Dannan como que Ith estaba muy interesado en conquistarla, así que esperaron a que se alejara de la fortaleza y cuando llegó a Mag Itha (la llanura de Ith), lo mataron. Los hombres de Ith recogieron su cadáver y embarcaron de vuelta a la tierra de los muertos.

El asesinato fue considerado una declaración de guerra y se preparó un ejército que salió de la tierra de los muertos hacia Irlanda. Al frente iba Milé, nieto de Bregón e hijo de Bilé, el dios de la muerte. Le seguían 36 jefes y sus hombres y también iban los hijos de Milé: Eber Dond, el primogénito, Eremón, Eber Find y el file Amairgen. Llegaron a Irlanda un jueves primero de mayo y nada más bajar del barco, el file Amairgen recitó un poema panteísta (yo soy el viento que sopla sobre el mar, yo soy la ola del océano, yo soy el buey de los siete combates, yo soy el buitre sobre la roca, yo soy una lágrima del sol, yo soy lago en la llanura, yo soy palabra de ciencia, yo soy el dios que pone el fuego en la cabeza del hombre........), en honor de la ciencia céltica, mediante la cual calculaban las fases de la luna en la que se basaba su calendario. Después Amairgen invocó a la tierra de Irlanda, a sus mares y montañas, para que les ayudaran en la batalla contra los dioses a los que habían ido a combatir.

Los hijos de Milé se dirigieron a Tara, capital de Irlanda, en busca de los tres reyes Tuatha De Danann, los cuales pidieron un tiempo para decidir si entablaban batalla. En verdad loq ue buscaban era ganar tiempo para que sus druidas prepararan conjuros. Amargein decidió que los hijos de Milé embarcarían en sus naves y esperarían a nueve olas de la costa, lo que fue aprovechado por  sus enemigos para enviarles un viento druídico que los alejó de tierra. Amargein respondió empleando  sus conjuros célticos y el viento amainó, pero Eber Dond comenzó a proferir amenazas contra los Tuatha De Danann y el viento volvió a arreciar e hizo naufragar a varios navíos, entre ellos el del propio Eber Dond, que falleció.

Los hijos de Milé volvieron a desembarcar esta vez en la costa oriental y en la batalla de Taltiu dieron muerte a los tres reyes y a sus tres mujeres. Los Tuatha De Danann desaparecieron y se escondieron en palacio subterráneos en los que todavía habitan y de donde salen a veces, manifestándose a los hombres y causando tanto beneficios como perjuicios.

Una vez vencidos los Tuatha De Danann, Eber Find y Eremón pelearon entre ellos y una vez muerto el primero, Eremón se convirtió en rey de Irlanda, dejando el Leinster para los Fer Domnann. Éstos estaban en guerra con una tribu bretona y llamaron en su auxilio a los pictos, quienes estuvieron un tiempo en Irlanda hasta que fueron expulsados por Eremón.

Para finalizar este breve resumen es necesario hablar de Cuchulainn, prototipo del guerrero del Ulster y el héroe más importante en todas las leyendas de Irlanda, Escoai y la isla de Man. Cuchulainn  era hijo del dios Lug y de Dechteré, hermana del rey Conchobar. 

Empezaré por explicar cómo fue concebido Cuchulain. Un día los grandes señores de Irlanda estaban reunidos con Conchobar en Emain Macha, la capital del Ulster, cuando de repente apareció una bandada de pájaros que arrasaban las plantas de las praderas, por lo que subieron en nueve carros y partieron en su persecución. El carro de Conchobar era conducido por su hermana Dechteré y los otros por los principales héroes del Ulster. Al caer la noche no habían logrado matar a ninguno de los pájaros y decidieron pasar la noche en una casa pequeña y pobre que encontraron entre la niebla, y en la que vivían un hombre y una mujer. La casa resultó ser un palacio mágico donde les sirvieron exquisitos manjares. Un tiempo después, Dechteré dio a luz, y una noche se le apreció en sueños el dios Lug, para decirle que había sido él quien había enviado los pájaros y que era el padre del niño.

Dechteré estaba casada con Sualtam mac Roy y al niño le llamaron Setanta. Cuando creció fue enviado a la corte de Conchobar para educarse con los otros hijos de nobles. Un día el herrero Culann invitó a Conchobar a un banquete en su casa. Antes de ir a casa del herrero, el rey Conchobar ve a Setanta jugando hurling con otros niños, e impresionado por su destreza le invita a que vaya al banquete. Pero Conchobar olvidó decírselo al herrero, y cuando Setanta llegá su casa es atacado por la fiera perra que guardaba la casa de Culann y Setanta se ve forzado a matarla. Para compensar a Culann por la pérdida de su perra, Setanta le ofrece criarle a otro perro, y hasta que éste sea lo suficientemente mayor como para hacer su trabajo, le promete que él mismo vigilará su casa. De ahí viene su nombre de Cuchulainn, que en irlandés significa  el "perro de Culann".[]

Cuchulainn era bello, atlético e invencible. Tenía el pelo de tres colores, en cada ojo siete pupilas y en cada mano y cada pie siete dedos. Portaba armas de poderes mágicos, destacando una lanza de púas llamada Gae Bolg, que estaba dotada de poderes mágicos y que siempre hería mortalmente.

Cuando Cuchulainn creció, acudió a la ceremonia en la que le iban a ser entregadas sus armas de guerrero. En este acto el instructor Cathbad profetizó que iba a ser el mayor de los héroes del Ulster, pero que su vida sería corta. Cuchulainn fue rompiendo las armas que sucesivamente le iban entregando, hasta que el mismísimo rey Conchobar le entregó su propio armamento, y al no poder romperlo, se quedó con él.

En las batallas, Cuchulainn siempre iba acompañado por Loeg, su auriga y amigo que conducía el  carro del que tiraban sus caballos Liath Macha y Dub Sainglend.  

Cuando el rey Ailill de los Fir Dommann y su esposa Medb reunieron un ejército formado por combatientes de las cuatro provincias de Irlanda para invadir  el Ulster, los guerreros de esta quinta provincia, con Cuchulainn y Conchobar al frente, tuvieron que enfrentarse con  la alianza de los Fir Bolg mandada por el guerrero Ferdiad. El fervor guerrero de Cuchulain le llevó a acabar con todos sus enemigos en una sucesión de duelos de los que salió gravemente herido. Cuando sus enemigos se preparaban para abalanzarse sobre él, de entre ellos  surgió un guerrero que sólo era visible para Cuchulainn y su fiel Loeg. El misterioso guerrero le dice: “eres un bravo ¡Oh Cuchulainn!” y éste rechaza sus elogios. Entonces el guerrero le confiesa que es el dios Lug y que es su padre. Dicho esto, sumió a Cuchulain en un sueño mágico que duró tres días y tres noches, durante las cuales le curó sus graves heridas.

Un día que Cuchulainn acudió a un banquete en el palacio real, conoció al que sería su amor, la bella Emer. Cuchulainn fue a visitarla al castillo de Forgall y Emer le dijo que no podía casarse con él porque tenía que esperar a que antes lo hiciera su hermana mayor. Además le instó a que primero cumpliera sus objetivos y que luego volviera a buscarla.  Partió Cuchulain a la guerra obteniendo fama y gloria por sus hazañas, así como un gran botín. Tras esto volvió al castillo de Forgall a pedir la mano de Emer, y para poder casarse con ella, pagó la dote correspondiente a su hermana mayor.

Cuchulainn también se casó con la diosa Fand, mujer de Manannan marc Lir, dios del mar que habitaba en una isla lejos de la costa irlandesa. Manannan abandonó a su mujer y ésta en venganza sedujo a Cuchulainn, quien se desposó con ella y se la llevó a Irlanda. Su mujer Emer había llevado con resignación sus muchas infidelidades, incluso admitió que tuviera una concubina, pero no podía tolerar la presencia de Fand, diosa de inigualable belleza. Cuchulainn viendo su sufrimiento la consoló diciendo que era muy hermosa y que la amaba. Fand lo oyó y despechada abandonó a Cuchulainn y regresó con su marido.

Cuchulainn acabará muriendo joven, como le había sido profetizado. Será Lugaid quien lo mate y tan pronto como fallece, un cuervo se posó en su hombro. Vista esa señal, Lugaid intentó cortarle la cabeza, pero entonces la espada de Cuchulainn cayó cortando la mano de Lugaid.

La datación de estas leyendas establece que tanto Conchobar como Cuchulainn serían contemporáneos de Jesucristo.

Así concluyo este breve resumen, invitando a los que estén interesados a que lean el libro de libro de H. D'Arbois de Jubainville.