miércoles, 18 de enero de 2012

Sapo Corredor (Bufo calamita)





Sapo rechoncho de tamaño mediano (3-7 cm los machos y 4-9 cm las hembras), más pequeño que el Sapo Común. La cabeza es más ancha que larga; el hocico corto y redondeado; ojos prominentes con pupila oval e iris amarillo-limón metálico finamente reticulado de negro; glándulas parótidas muy visibles. 



Su coloración es muy variable, generalmente gris claro,verde grisáceo o marrón, con manchas claras pardo-verdosas y una característica línea amarilla clara que va de los ojos a la cloaca, aunque algunos ejemplares carecen de ella.




Está cubierto de verrugas de color rojizo. La parte ventral es de color crema y aspecto granulado. La extremidades relativamente cortas, sobre todo las posteriores, presentan dedos son pequeños, con tubérculos subarticulares pares y dos tubérculos palmares.




Es una especie atlántica que vive en toda la Península Ibérica (salvo las costas de Asturias y Cantabria) y Francia, y se extiende hacia el E, en menor cantidad, hasta Bielorrusia y  Ucrania. Hay presencia en núcleos aislados de Inglaterra y SW de Irlanda, y por el N su límite llega al S de Suecia, N de Austria y Eslovaquia.



Ocupa gran variedad de hábitats y se adapta a diversas condiciones, desde las dunas costeras hasta bosques de montañas, y en zonas húmedas y áridas. Lo mismo sucede para la puesta, empleando preferentemente  charcas temporales, praderas inundadas o pequeños charcos, tanto de agua dulce como salobre. No es una especie en peligro, aunque sufre la destrucción de sus hàbitats por la acción del hombre.


Predominantemente terrestre, acude al agua sólo durante la época de reproducción, y de hábitos nocturnos, aunque puede verse de día durante la reproducción o en  periodos lluviosos. De día se esconde excavando en la tierra, bajos piedras, en troncos y grietas de muros. A diferencia de otros sapos no salta, anda muy rápido y es buen trepador.

Su alimentación se compone de artrópodos y sus larvas. Los renacuajos son herbívoros, aunque a veces se alimentan de cadáveres que haya en el fondo de la charca.




Se reproduce durante todo el año, siendo el factor fundamental la presencia de lluvias. El comienzo del período reproductor varía según la latitud y altitud por lo que al sur de la península puede comenzar en otoño-invierno y en el norte en primavera. Sus lugares preferidos para realizar la puesta suelen ser charcas temporales, por lo que muchas veces los renacuajos mueren debido a que éstas se secan. Los machos en periodo reproductor muestran unas almohadillas nupciales y un saco bucal con tonos azul-violáceos.

Tras la puesta del sol, los machos llegan a las charcas  y comienzan a emitir su canto (krrr-krrr) prolongado y gutural que puede llegar a oírse hasta 2 km de distancia. Mediante este potente canto delimitan sus territorios, lo cual no evita que las peleas sean frecuentes. Algunos machos jóvenes no cantan y se sitúan al lado de un macho adulto mientras canta, esperando de poder acoplarse a alguna hembra que se acerque. La puesta la efectúan en largos cordones de huevos envueltos en una gelatina, que enredan en la vegetación acuática o  depositan en el fondo de la charca. Los renacuajos, muy pequeños y de color negro, se desarrollan con mucha rapidez.


Las observaciones de Sapo Corredor que hemos realizado Ana  Durán y yo han sido en el mes de mayo en los Arribes del Duero (localidades de Fermoselle y Fariza. Zamora) y en Santa María de Oia, en el Curro de A Valga), en donde hice las fotos que aparecen en este artículo (meses de octubre, noviembre y diciembre), y en el Monte dos Mouros (mes de junio).