domingo, 16 de abril de 2017

Castro de São Caetano

En las estribaciones septentrionales de la Sierra de Antas se encuentra el castro de São Caetano (Latitud 42º 02’ 19’’ N; Longitud 8º 39’ 25’’ O) situado a 342 m de altitud en una altiplanicie en la ribera del río Silvas.  Desde el castro se domina los valles de los ríos Gadanha (O) y Moro (E),  así como un largo tramo del cauce del Miño, del que son afluentes ambos ríos.


El castro de São Caetano pertenece a la parroquia de Longos Vales, ayuntamiento de Monção y distrito de Viana do Castelo. El acceso se realiza desde la carretera nacional de Monção a Melgaço, de donde parte una desviación a la derecha en dirección a Troviscoso y luego se continúa por la carretera municipal a Merufe, para posteriormente tomar una nueva desviación a la derecha que, después de pasar por Paradela, llega hasta el lugar de Outeiro donde se encuentra la Capilla de São Caetano.


Las primeras referencias bibliográficas acerca del castro de São Caetano datan de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, época en que la intelectualidad portuguesa y gallega se hallaban inmersas en el ya trasnochado debate entre la celticidad y la precelticidad de los poblados de altura del NO peninsular. En 1926 fue declarado Monumento Nacional, pero no será hasta finales de los años ochenta cuando se realicen una serie de campañas arqueológicas en las que se exhumaron un número considerables de restos.


El  castro de São Caetano comenzó a ser habitado en el Calcolítico-Edad de Bronce Inicial, como lo demuestra el fragmento de vaso campaniforme de tipo “puntuado geométrico” encontrado cerca de la primera muralla. A esta época pudieran corresponder los petroflifos grabados en alguno de los afloramientos graníticos presentes en la cima del castro y que actualmente se encuentra en muy mal estado de conservación. También se halló cerámica indígena de finales de la Edad de Bronce (finales del II milenio a.C.), así como de la Edad de Hierro y romana (tierra sigillata). 

El castro alcanzó su mayor desarrollo urbanístico entre los siglos I a.C y I d.C, debido a los crecientes contratos entre la Callaecia meridional y el S de la Península Ibérica, ya romanizado, a raíz de las campañas de Decimus Junius Brutus (138-136 a.C).


Ya en plena Edad de Hierro, el castro de São Caetano estaba dotado de un sistema defensivo compuesto por tres líneas de muralla, formadas por dos paramentos paralelos que se rellenaban con piedras de pequeñas dimensiones. Los restos de la primera y la segunda muralla aún se pueden distinguir al NO y O del monte. La primera muralla acordonaba la parte superior del castro o acrópolis, circundando una superficie de unos 900 m2, mientras que la segunda muralla rodeaba toda la cima del monte y delimitaba un área de unas 7 hectáreas. De la tercera muralla apenas se conservan unos vestigios al O del monte, así como un posible foso defensivo localizado al S. La extensión comprendida dentro de esta tercera muralla sería de unas 12 hectáreas, lo que da una idea de las grandes dimensiones que en su día tuvo este castro.


Las unidades habitacionales se extendían por todo el monte, en especial por las laderas O y S, y constaban de dos o tres construcciones predominantemente circulares situadas en torno a un espacio común, a menudo enlosado, y comunicadas entre si por calles también enlosadas.


El castro de São Caetano tuvo una gran importancia a finales de la II Edad de Hierro ya que, por su emplazamiento estratégico, fue reutilizado durante el período de ocupación romana, entre los siglos I a IV d.C, fecha en la que fue destruido. 

Desde este castro se controlaban las distintas explotaciones mineras que los romanos tenían en la zona. Existen referencias acerca de la minería aurífera en Salvaterra do Miño, donde se hallaron partículas de oro de un tamaño considerable, y en las proximidades del  castro de São Caetano hay evidencias de una actividad minera romana sistemática e intensiva. Así, en la parroquia de Longos Vales se han inventariado hasta el momento veintisiete vestigios de dicha actividad (desmontes, trincheras, pozos, galerías) correspondientes a explotaciones en las que se extraía oro, hierro, plomo y estaño.


Bibliografía:

“Trabalhos arqueológicos no castro de São Caetano (Longos Vales-Monçao). 1988-1989. Revista de Ciencias Históricas”. José AugustoTeixeira Maia Marques.

“Castro de S. Caetano. Um importante povoado central nos finais da IIª Idade do Ferro (Monção, Norte de Portugal). Vítor Manuel Fontes Silva & Anna Katherine Pinto Campos.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.