lunes, 2 de mayo de 2016

Antas de Mezio

Entre las feligresías de Cabana Maior y Soajo pertenecientes a la villa de Arcos de Valdevez, se encuentran algunos de los megalitos más interesantes de la Serra da Peneda-Gerês. En este artículo me centraré en los túmulos de Chã de Mezio, una amplia llanura de gran belleza situada a unos 700 m de altitud entre los montes Guidão y Gião.


Los túmulos megalíticos de Arcos de Valdevez fueron estudiados por Felix Alves Pereira y, más recientemente, por A.M Baptista. A principios del siglo XX, Alves Pereira identificó más de 60 túmulos o mámoas en la Serra de Soajo, describiendo al menos 46 de ellas que se distribuían en pequeños grupos a lo largo de unos 10 km de la margen izquierda del río Vez. 

En el Alto de Gião hay dos mámoas, una de ellas en el gran conjunto de arte rupestre que existe en esta cima. En el Chã de Mezio hay al menos 16 túmulos, entre los que destacan los siguientes:

Mámoa 1: Conocida como la Anta de Mezio y situada a 640 m de altitud, es de planta poligonal formada por ortostatos imbricados sobre los que descansa la gran laja de la cubierta, mostrando también restos del corredor orientado al E.


El túmulo es de grandes dimensiones y está relativamente bien conservado, aunque en parte fue destruido por la construcción de la carretera N202 que une Cabana Maior y Soajo.

Mámoa 2: Situada a unos 200 m de la anterior y a 655 m de altitud, está parcialmente excavada y conserva la cámara poligonal, la gran losa de la cubierta y restos del corredor que se orienta hacia el E.


Mámoas 5 y 6: Situadas al S de la N202 en el camino que lleva a la cumbre del monte Gião. 

Mámoa 5
Mámoa 6

La mámoa 6 tiene cámara de planta poligonal con una pequeña abertura frontal y está compuesta por un vestíbulo formado por dos pequeñas losas graníticas laterales y una tercera que cierra frontalmente el espacio. 


Está datada en la segunda mitad del V milenio a.C, aunque el material lítico encontrado en la excavación realizada por Nuno Miguel Soares entre 1996 y 2000, indica un momento de ocupación del sepulcro próximo a la segunda mitad del III milenio a.C.

Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.