miércoles, 14 de marzo de 2012

Dunas de Barra y costa de Soavela

El  Espacio Natural Protegido de la Dunas de Barra y costa de Soavela (Red Natura 2000) comprende  las playas de Liméns, Nerga, Viñó y Barra; punta Subrido; playa de Melide; punta Robaleira; cabo Home; acantilados de la costa Soavela hasta la playa de Areabrava. Por la belleza del paisaje, sus playas salvajes y espectaculares acantilados, no cabe duda que esta zona debería estar incluida en el Parque Nacional das Illas Atlánticas para garantizar su preservación.


En esta ruta partimos de la playa de Nerga, continuando por los arenales de Viñó y Barra hasta llegar a punta Subrido,  dejaremos atrás la playa de Melide y seguiremos  hasta punta  Robaleira  y  Cabo Home, para finalizar el paseo en el monte de O Facho en Donón.

Comenzamos nuestro paseo en la ensenada de Nerga, un espacio protegido formado por playas, dunas y pinares que se extienden desde Punta Corbeiro hasta Punta Fuxiño. En esta ensenada encontramos tres playas de arena fina (Nerga, Viñó y Barra), muy poco alteradas por la acción del hombre, y que probablemente son las más bellas de la ría de Vigo.

La playa de Nerga  (42° 15’ 24,78” N/ 8° 50’ 03,17” O) mide 700 m de largo y su anchura media es de 30 m. 


Podemos acceder por carretera y dejar el coche justo encima de la playa. En los últimos tiempos se ha barajado la posibilidad de que un barco de pasajero pudiera atracar directamente en esta playa, lo que sin duda sería una gravísima agresión de consecuencias incalculables.


A mitad de la playa de Negra encontramos una gran roca en medio de la arena.


Seguimos adelante hasta las rocas que marcan el final de la playa.Después hay una pequeña cala que sirve de separación entre Nerga y la playa de Viñó.

Pequeña cala con Viñó al fondo

Viñó ó Area Meán (42° 15’ 35,83” N/ 8° 50’ 35,60” O) tiene un longitud de 300 m y una anchura media de 30 m. 


Pese a ser un espacio protegido, podemos detectar la presencia de vegetación alóctona, como la uña de gato, pitas, alóes ó chumberas, en las inmediaciones del chiringuito que hay en las rocas sobre la playa, lo que supone una amenaza para la vegetación de la zona y puede llegar a alterar el frágil equilibrio del ecosistema dunar. Urge por lo tanto aumentar la protección de esta zona, y la mejor manera sería integrarla en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas.

Playa de Area Meán o Viñó

Al final de la playa de Viñó nos encontramos con unas rocas las cuales subimos siguiendo un pequeño sendero.

Rocas al final de Viñó, con Faro Subrido y las Cíes al fondo

Desde el alto vemos Barra, la tercera playa de la ensenada de Nerga.

Playa de Barra

Barra (42° 15’ 38,88” N/ 8° 50’ 52,57” O) es una bellísima playa de 750 m de largo y 30 m de anchura media, tras la cual se extiende la duna y un amplio pinar. Al final de la playa está el muro natural de Punta Fuxiño.

Final de la playa de Barra y Punta Fuxiño

Tanto en la playa de Barra como en la de Viñó se practica el nudismo. Ambos son espacios naturales protegidos y pertenecientes a la red Natura 2000. Pese a eso, podemos ver cómo cerca de los chiringuitos se ha vallado el pinar, se ha construido una pasarela de madera y plantado vegetación invasora. Otras amenazas provienen de la irresponsable acción de algunos veraneantes que no saben comportarse debidamente, y que dejan sueltos a sus perros, se dedican a coger mejillones y otros moluscos, y a expoliar las conchas vacías que hay sobre la arena, lo cual supone que diariamente se retiran kilos y kilos de conchas que estas personas se llevan a sus domicilios, no sé con qué propósito. Por todo ello resulta imprescindible proteger debidamente esta zona y la primera medida debería ser la instalación de carteles que expliquen a los veraneantes que estas actividades están prohibidas y que están causando un grave perjuicio a ecosistema. Una vez más reitero la necesidad de dotar a la zona de la protección que brindaría su inclusión en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas.


Al final de la playa de Barra desemboca un pequeño regato que debemos cruzar, para continuar nuestro camino tomando una senda que discurre entre un bosque de eucaliptos.

Regato al final de la playa de Barra

Debajo del camino, sobre las rocas, se hallan los restos los restos de una antigua baleeira. Desde este punto de la senda podemos contemplar las tres playas que hemos dejado atrás.

Playa de Barra

El camino se vuelve muy empinado los últimos 200 m hasta que llega al alto en el que se encuentra el faro de  Punta Subrido.

El faro de Punta Subrido (42º14´52.68´´N/ 8º51´50.74´´W) tiene 13 metros de altura y está ubicado a 33 m sobre el nivel del mar,  y se halla junto a la playa de Melide, a la que  llegamos siguiendo el camino o a través de un estrecho sendero entre la maleza.

Faro de Punta Subrido, con Barra y Viñó al fondo

La playa de  Melide (42º15´ 05.66´´N/8º55´01.15´´W) se encuentra frente a las Islas Cíes en la entrada de la ría, por lo que está muy abierta al mar.  Es una playa apartada de arena muy fina, que tiene una longitud de 250 m y una anchura media de 40 m.

Playa de Melide

Un poco más adelante encontramos la pequeña  torre roja del faro de Punta Robaleira (42º15´02.11´´N/ 08º52´21.56´´ W), situada a 25 m sobre el nivel del mar. 

Punta Robaleira, con las Cíes al fondo

Aquí podemos ver una furna horadada por los continuos embates del mar, y alguna cruz de piedra en recuerdo de marineros que fallecieron ahogados.


Continuando nuestro camino llegamos a Cabo Home (42º 15´ 12´´ N / 08º 52´23´´W), donde hay un faro muy parecido al de punta Subrido aunque mayor, ya que su torre mide 17 m. 

Cabo Home

Desde aquí podemos contemplar el monte de O Facho, que será el último punto de nuestra ruta.

Costa da Vela con el monte de O Facho al fondo

Desde cabo Home cogemos alguno de los caminos que suben hasta la pista principal y continuamos andando   hasta llegar a Donón, donde encontramos un aparcamiento y un pequeño observatorio de aves. Seguimos adelante y comenzamos a subir por un camino empedrado en el que se aprecian las huellas labradas por los carros. Cuando nos encontremos  una piedra de tamaño mediano situada en el medio del camino, continuamos unos pocos metros más y comenzamos a subir al monte que tenemos a la izquierda.

Camino de subida a O Facho

La cima del monte de O Facho (42º16´35´´N/8º51´38´´W) está situada a 184 m sobre el nivel del mar y desde ella la vista es espléndida: Baiona, Vigo, Barra, O Morrazo, la costa de Soavela, las Cíes y las Ons.

Vista de Donón desde O Facho

Las Cíes desde  O Facho

El yacimiento arqueológico de O Facho comprende un poblado castreño de los siglos VI a.C al I d.C. que se asentó sobre otro anterior.

Castro de O Facho

Posteriormente se construyó un santuario en honor al lar o dios local  Bero Breus, datado en los siglos III y IV d. C. En las excavaciones realizadas en O Facho se hallaron 174 aras galáico-romanas, algunas de ellas in situ, así como la ubicación original de muchas de ellas. A este importante santuario acudían peregrinos enfermos que ofrecían a Bero Breus estas aras, con inscripciones en las que le pedían  que les curar de sus padecimientos (deus lari berobreo aram posuit pro salute). Muchas de estas aras se conservan en el Museo Arqueológico de Vigo (Pazo Quiñones de León).

Localización de una de las aras del santuario

Además, en la cima de O Facho hay una garita de vigilancia que presenta planta circular y techo abovedado, construida en el siglo XVII utilizando restos de aras, aunque es posible que se asiente sobre un antiguo faro romano.


Esta garita formaba parte de un sistema defensivo costero y su función era avistar posibles enemigos. En caso  de alarma se daba la alerta encendiendo una gran hoguera, cuyo humo se divisaba en gran parte de la costa gallega. Por este motivo se denominó al monte el de “O Facho”.


Concluye aquí esta ruta, pero pronto volveré para comentaros otros tramos en esta maravilla natural que es la península del Morrazo.