lunes, 3 de diciembre de 2012

Petroglifos de Tourón (Ponte Caldelas)


En la parroquia de Santa María de Tourón (Ponte Caldelas), se encuentra un área arqueológica compuesta por cinco estaciones en las que podemos observar algunos de los petroglifos más interesantes del arte rupestre gallego, datados entre el  tercer y segundo milenio a.C.

Las rocas grabadas se sitúan a media ladera, entre 300-400 m de altitud, en una zona de una extensión aproximada de 15 Ha, delimitada al N por el monte Pedamúa, al S por Outeiro da Forcadela, al O por Outeiro do Pío, y al E por el arroyo de San Vicente. Es un lugar donde tradicionalmente pastan los garranos y también el ganado vacuno.

Los petroglifos de la parte baja del valle (Outeiro da Forcadela, Coto Cubela, Las Calviñas y parte inferior de Coto das Sombriñas) se encuentran cerca de una zona de brañas y no son visibles desde la distancia. Aquí los grabados más numerosos son los de once cuadrúpedos (55% del total), seguidos de 4 antropormorfos (20%), un círculo simple (5%) y una combinación circular (5%). Los petroglifos situados en las partes más elevadas y escarpadas (Laxe das Cruces, Costa da Veiguiña, Coto da Veiguiña, Nabal de Martiño y zona superior del Coto das Sombriñas) se hallan cerca de los senderos por los que transitan los caballos en sus desplazamientos y muestran numerosos grabados, grandes y complejos. Los más numerosos son cuarenta círculos simples (36,6% del total), treinta cuadrúpedos (27,43%), veinticuatro combinaciones circulares (22%), treinta cuadrúpedos (27,43%) y cinco antropomorfos (9,1%). 

En los petroglifos de Tourón aparecen grabados al menos veintiún ciervos y otros diecinueve cuadrúpedos en los que no resulta posible establecer ni su especie ni su sexo. Las representaciones de cérvidos son un tema recurrente en el arte rupestre gallego, probablemente asociado al repertorio funerario megalítico como símbolo de una caza ritual. La postura de la mayor parte de los animales representados es estática, pero en algunos casos el autor de los grabados quiso transmitir la sensación de movimiento, empleando una técnica consistente en la disposición de las patas en arco.

En el Coto das Sombriñas encontramos varios grabados de ciervos de ambos sexos, lo que parecen ser caballos y una posible escena de equitación, círculos, un serpentiforme y otros trazos.

En otra roca vemos la figura de un antropomorfo con lo podrían ser dos armas arrojadizas, situado delante de un caballo macho.

Laxe das Cruces es una roca de 20 x 8 m situada a 361 m de altitud y dividida en varios grupos de petroglifos, entre los cuales podemos encontrar una gran cantidad de grabados, predominando los círculos y combinaciones circulares, algunas de ellas muy complejas.

En una piedra relativamente grande encontramos una espiral de la que parten trazos largos que finalizan en  círculos simples, concéntricos y otros en cuyo interior hay un trisquel y una esvástica de lados curvos. Estos dos últimos motivos son muy escasos en el arte rupestre gallego y denotan claras influencias indoeuropeas. 

Alrededor de estos círculos aparecen varias representaciones de cérvidos, uno de ellos un macho grabado mediante la técnica de rebaje en la roca.

Los petroglifos de Nabal de Martiño se encuentran en una roca situada en la parte más elevada y alejada del área arqueológica, cerca de los senderos creados por los garranos en sus desplazamientos.

En la escena aparece representada una gran manada de ciervos que avanza desplazándose de izquierda a derecha, coincidiendo con el trazado de los senderos de la zona. Las hembras y los jóvenes se sitúan arriba, hacia el exterior, mientras que en el centro se posicionan los grandes machos.

En la parte inferior aparece la imagen de un hombre que irrumpe en el grupo de ciervos con un arma arrojadiza en cada una de sus manos. Sus piernas están flexionadas y manifiesta claramente su masculinidad exhibiendo su pene. La presencia de este cazador obliga a dar la vuelta a un gran macho que tiene clavada una lanza en su lomo.

A la izquierda de este panel principal hay más representaciones de cérvidos que huyen en sentido contrario al de la manada.

Además de la evidente escena de caza al acoso, la secuencia tiene un marcado simbolismo. Los machos de ciervo con sus grandes cornamentas, sus berreas y sus luchas encarnan la energía y el vigor masculino, por lo que la asociación que se crea entre los grandes ciervos y la imagen de una figura humana masculina explícita, parece indicar que Nabal de Martiño habría sido el escenario donde se realizaban ceremonias de exaltación y reafirmación masculina.

En la estación de Outeiro da Siribela las representaciones incluyen combinaciones circulares, diversos cuadrúpedos y escenas de equitación. 

En una pequeña roca aparece una figura antropomorfa datada en la Edad del Bronce inicial y conocida como el Orante de Siribela, la cual se sitúa debajo de una pareja de ciervos, uno de los cuáles es un macho con falo y una gran cornamenta. El antropomorfo es de gran tamaño en comparación con los ciervos y está en posición frontal mostrando su falo. Sus brazos están abiertos o alzados y sus manos son muy grandes, extrañas, incluso se pueden interpretar como alas, y están abiertas como si estuviera realizando una invocación.

Esta composición tan singular dentro del arte rupestre galaico puede ser una representación sacralizada de una divinidad masculina, o de un chamán en trance durante un ritual en el que se comunica con el mundo sobrenatural, utlizando a los ciervos como intermediarios entre los hombres y el ámbito espiritual.

Al S del área arqueológica se encuentra la estación de Outeiro da Forcadela, en la que  hallamos dos círculos concéntricos rellenos de cazoletas.



Bibliografía: 

Peña Santos, A.  “Cuatro conjuntos de grabados rupestres en la feligresía de Tourón (Pontevedra)”. Cuadernos de Estudios Gallegos, XXXVII. Santiago de Compostela, Instituto P. Sarmiento de Estudios Gallegos, 1987.

Santos Estévez, M. Los grabados rupestres de Tourón y Redondela-Pazos de Borbén como ejemplos de un paisaje con petroglifos.


Las fotografías de este artículo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Aviso: Los dibujos de petroglifos han sido realizados mediante una aplicación informática para la edición y retoque fotográfico.

Parte del material gráfico incluido en este trabajo ha sido generado o tratado mediante herramientas de inteligencia artificial para la visualización, reconstrucción o mejora técnica de las imágenes. Dichos procesos se han aplicado exclusivamente con fines ilustrativos y siguiendo criterios de rigor científico, sin alterar ni reinterpretar los datos arqueológicos documentados.



4 comentarios:

  1. Acabo de conocer tu blog, tienes un nuevo seguidor..
    el blog : Las Gangas de un Berubyano

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  2. Gracias a ti hemos podido encontrar el Orante de Siribela!

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  3. Muchas gracias María. Me alegra mucho que te haya resultado útil. Un saludo.

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