El torques de Burela fue encontrado en Chao do Castro, en Burela, en 1945, durante unas labores agrícolas. La pieza estaba cubierta de barro y, al principio, quienes la encontraron pensaron que era de hierro y la dejaron a un lado. La lluvia fue limpiando el barro hasta dejar al descubierto el color dorado del metal. Ante la sospecha de que podía tratarse de un metal precioso, llevaron la pieza al joyero lucense Núñez Regüela, quien confirmó que era de oro. A través de él, Álvaro Gil Varela, coleccionista y mecenas lucense, tuvo conocimiento del hallazgo y adquirió la pieza.
Álvaro Gil Varela (Lugo, 1905-Madrid, 1980) fue un coleccionista y mecenas lucense muy vinculado al Museo Provincial de Lugo. Era doctor en Ciencias Naturales por la Universidad de Berlín, ingeniero técnico de montes y miembro de la Junta Rectora del Museo desde 1957. A lo largo de los años reunió una importante colección de objetos de orfebrería antigua, que comenzó con la adquisición de buena parte de la colección de Ricardo Blanco-Cicerón y fue ampliando posteriormente con otras piezas, entre ellas el torques de Burela. En 1974 depositó su colección en el Museo Provincial de Lugo, donde se habilitó una sala para exponerla.
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| Retrato de Álvaro Gil Varela (IA) |
Mientras se preparaba en Lugo un espacio adecuado para conservar las piezas de orfebrería, el torques estuvo expuesto temporalmente en el Museo de Pontevedra. Allí se mostró junto al Tesoro de Caldas de Reis y a otras piezas de oro. Posteriormente, pasó a formar parte de los fondos del Museo Provincial de Lugo, donde está catalogado como un adorno de oro para el cuello, adscrito a la cultura castreña y elaborado mediante técnicas de fundición, soldadura y filigrana.
El torques de Burela fue dado a conocer en 1954 por Xosé Trapero Pardo. Su estudio sobre la pieza se publicó al año siguiente, en 1955, en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo. Se trata de un torques de oro de gran pureza, de más de 23 quilates, con un peso de 1.812 g. Mide 59,5 cm de longitud, tiene un diámetro de 21,5 cm, un grosor de 1,9 cm, un desarrollo de 40 cm y sus remates alcanzan 6,9 cm de altura.
Por su peso, el torques de Burela ocupa el tercer lugar entre los ejemplares de oro de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro hallados en Europa. A continuación se muestra la relación de los ejemplares europeos de mayor peso.
Morfológicamente, es un collar rígido del tipo asturnorgalaico. Está formado por una barra de sección circular en la parte central y heptagonal en los dos tercios laterales. Estos dos sectores están recubiertos por alambres enrollados que forman el característico cuerpo helicoidal de los brazos. Su sección se ha descrito como plano-convexa, circular u ovalada, con la superficie exterior convexa y la interior plana. El aro es macizo, mientras que los terminales son huecos. Estos remates presentan una forma compleja, con combinación de un tronco de cono y una escocia. No llevan decoración y cada uno presenta dos perforaciones en su plano superior.
La parte central, más ancha que el resto del aro, concentra una de las principales características ornamentales de la pieza. En una superficie de unos 11 cm de longitud se desarrolla una decoración de filigrana formada por siete hilos de oro soldados a la barra. Estos siete elementos delimitan seis bandas paralelas en las que dos hilos entrelazados forman motivos en ocho. El resultado es una sucesión de formas circulares y ondulantes que recorre toda la zona central. A partir de ella comienza el recubrimiento helicoidal de los brazos, con 24 espiras en un lado y 22 en el otro. La cara inferior de la parte central es curva y carece de decoración, una característica que facilita su apoyo sobre el cuello y reduce el rozamiento.
En la cara interior del tercio central aparece una marca en forma de X o aspa que parece moderna. Se ha planteado que este tipo de señales podría estar relacionado con una marca de orfebre o de propiedad, aunque en el caso concreto del torques de Burela no se ha podido determinar con certeza cuál fue su función.
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| Recreación digital de la marca interior del Torques de Burela (IA) |
La cronología oficial sitúa el torques de Burela entre los siglos II y I a. C., mientras que otras fuentes amplían la datación estableciendo una horquilla entre los siglos III y I a. C. Entre los paralelos del torques de Burela se encuentran los de Marzán y A Recadieira II, ambos conservados en el Museo Provincial de Lugo. En comparación con el ejemplar de Burela, estas piezas presentan un peso inferior y un oro de menor calidad.
El elevado peso del torques de Burela ha influido en la discusión sobre su posible utilización. Los estudios realizados consideran posible su uso como adorno de oro para el cuello, ya que la forma de la parte central y su equilibrio habrían permitido llevarlo de manera cómoda. Sin embargo, sus dimensiones han llevado a cuestionar que pudiera llevarse habitualmente como collar, por lo que se ha planteado que estuviera reservado para ocasiones especiales, como expresión de poder y estatus social, que tuviera un carácter votivo relacionado con ofrendas de naturaleza religiosa o mágica, o que desempeñara una función semejante a la de un cetro en determinados actos sociales.
El torques de Burela también ha servido como referencia en estudios sobre la obtención del oro y la tecnología de la orfebrería castreña. Vázquez Varela, en un trabajo etnoarqueológico publicado en 1995, estudió la extracción tradicional de oro fluvial en el río Sil a través de las llamadas aureanas, mujeres que, según los datos etnográficos recogidos por el autor, extraían el oro de los sedimentos depositados por el río durante los meses de verano. A partir de estos datos, calculó el tiempo necesario para obtener el oro de algunas piezas prerromanas. Para un torques de unos 1.800 gramos, como el de Burela, estimó que habría sido necesario el trabajo de doce mujeres durante un verano.
La historia reciente del torques estuvo ligada a la colección Álvaro Gil. En octubre de 2013, los herederos de Álvaro Gil retiraron del Museo la colección de orfebrería que permanecía allí, entre cuyas piezas se encontraba el torques de Burela. En 2014 se anunció un acuerdo para que la Diputación de Lugo adquiriese nuevamente a la familia el conjunto, formado por 40 piezas, mediante cinco lotes anuales, por un importe total de 2,3 millones de euros.
AUTORÍA Y TRATAMIENTO DEL MATERIAL GRÁFICO
Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.
Parte del material gráfico ha sido generado o tratado mediante herramientas de inteligencia artificial bajo supervisión del autor: en unos casos, para la visualización fiel del registro arqueológico sin adición de información no documentada; en otros, para la recreación hipotética de escenas o personajes basada en los datos disponibles.
BIBLIOGRAFÍA
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BALSEIRO GARCÍA, A. (2013): O torques de Burela. A xoia do noso patrimonio. Burela: Concello de Burela. ISBN 978-84-616-5271-6.
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