domingo, 22 de marzo de 2026

Brazaletes de Lamela (Silleda)

 

Los brazaletes de oro de Lamela (Silleda, Pontevedra) fueron descubiertos de forma casual en 1967 en la cantera “San Hipólito”, en el lugar de Barravaite (parroquia de Lamela). La cronología de las piezas se sitúa entre 1700 y 1600 a.C., en los inicios de la Edad del Bronce en el ámbito atlántico peninsular.

El conjunto está formado por dos brazaletes macizos abiertos de oro, ambos con extremos adelgazados y rematados en botón plano.

El conjunto está formado por dos brazaletes macizos abiertos de oro, ambos con extremos adelgazados y rematados en botón plano.

Brazalete I

  • Diámetro: 23,5 cm.

  • Peso: 200 g.

  • Sección: romboidal con superficie facetada y aristas vivas.

Brazalete II

  • Diámetro: 19,9 cm.

  • Grosor: entre 0,8 y 0,9 cm.

  • Peso: 170 g.

  • Sección: rectangular.

Los brazaletes se obtuvieron por fundición en molde y posteriormente fueron martillados para compactar el metal y regularizar la forma. Por último, fueron pulidos para alisar la superficie y mejorar el acabado.

Uno de los aspectos más destacados de los brazaletes de Lamela es la composición de la aleación. Los análisis metalográficos realizados han determinado que el oro empleado presenta una aleación con aproximadamente un 25% de plata y un 4,1% de cobre. En la Península Ibérica son muy escasos los objetos de inicios de la Edad del Bronce con contenidos de plata iguales o superiores al 20–25%. Únicamente se conocen dos paralelos en contextos argáricos, a los que se suma el caso de Lamela, lo que los convierte en piezas especialmente relevantes desde el punto de vista arqueometalúrgico.

En la misma cantera de Lamela donde se hallaron los brazaletes apareció un lingote de cobre obtenido mediante fundición, con las siguientes características:

  • Largo: 17 cm.

  • Base: 15 y 9 cm.

  • Grosor: 6 cm.

  • Peso: 4.975 g.

La presencia de este lingote podría indicar que el lugar fue empleado como un espacio relacionado con la actividad metalúrgica, destinado a la fundición y fabricación de objetos. Esta circunstancia refuerza la hipótesis de un depósito relacionado con la producción y acumulación de metal, más que con un contexto funerario o ritual.

Si te interesa esta temática, en el blog encontrarás otros artículos relacionados. A continuación tienes los enlaces.

Tesoro de Agolada.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/tesoro-de-agolada.html

Tesoros de Caldas de Reis.

https://oestrymnio.blogspot.com/2025/07/tesoro-de-caldas-de-reis-as-silgadas.html

Tesoro de Antas de Ulla.

https://oestrymnio.blogspot.com/2025/12/tesoro-de-antas-ulla.html



Bibliografía:

Bouza Brey, Fermín. El tesoro de Caldas de Reis.

Comendador Rey, Beatriz. Orfebrería prehistórica de Galicia.

García Alén, Alfredo. Los brazaletes de Lamela (Silleda).

González Insua, Félix. Aproximación a la distribución espacial de sitios arqueológicos de la Prehistoria Reciente en la Ría de Arousa (Pontevedra).

Montero, Ignacio y Rovira, Salvador. El oro y sus aleaciones en la orfebrería prerromana.

Valle Pérez, José Carlos y de la Peña Santos, Antonio. El Museo de Pontevedra: sus colecciones arqueológicas. Exposición y conformación.


Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.


sábado, 21 de marzo de 2026

Tesoro de Agolada

 

El tesoro o depósito de Agolada es uno de los hallazgos más interesantes de la orfebrería prehistórica del noroeste peninsular. Fue descubierto de forma casual hacia 1920, durante la construcción de la carretera Lalín–Agolada (N-620), en las proximidades del castro de Goiás (San Miguel de Goiás, Lalín).

No se conoce con exactitud el punto donde apareció ni las condiciones del hallazgo. Las piezas fueron encontradas por trabajadores de la obra y pasaron a manos del ingeniero y contratista Francisco Cachafeiro. Al parecer, las joyas fueron encontradas por sus empleados cuando destruyeron un túmulo megalítico, por lo que si esta versión es cierta, podríamos hallarnos ante un ajuar funerario.

En 1937, en plena Guerra Civil, Cachafeiro donó las piezas a la Suscripción Nacional del Tesoro Público. En ese momento se planteó su fundición para obtener recursos, pero finalmente se descartó. Se consideró que su valor histórico era mayor que el valor del oro. Gracias a esa decisión, hoy se conservan en el Museo de Pontevedra.

En el depósito se hallaron tres objetos de oro: una gargantilla decorada y dos aros macizos. Aunque se trata de un conjunto pequeño, aporta valiosa información sobre la metalurgia y la sociedad de la época.

La gargantilla de láminas, datada en los inicios de la Edad del Bronce (1700–1600 a.C.), está compuesta por varias láminas de oro unidas entre sí y presenta decoración en la parte central.

Sus dimensiones son:

  • Longitud: 40,4 cm

  • Anchura máxima: 7,6 cm

  • Anchura mínima: 4,10 cm

Su elaboración refleja un notable conocimiento técnico del trabajo del oro y combina procesos como la fundición, el laminado, el repujado y el calado. En primer lugar, el metal, previamente fundido, se calentaba para hacerlo más maleable y poder martillearlo, interponiendo un trozo de cuero o tela para suavizar los golpes. Una vez obtenidas láminas finas, se decoraban mediante repujado, trabajando desde el reverso con un cincel para que los motivos aparecieran en relieve en la cara visible.

El diseño es muy parecido al de otras piezas del ámbito atlántico, con paralelos en lugares como Braga, Melide, Braga, Melide, Roch Guyon y Deux Sèvres.

Las otras dos piezas son aros macizos de oro, fundidos en molde y después martilleados, sin decoración ni pulido. Sobre su función se plantean dos hipótesis principales: una los interpreta como torques o pulseras que formaban parte de un ajuar funerario, en línea con el posible contexto tumular del hallazgo; la otra propone que eran formas de acumulación y circulación de metal, similares a lingotes o a unidades de valor empleadas en los intercambios.

Sus medidas son:

  • Aro mayor:

    • Longitud: 10 cm

    • Anchura: 9,03 cm

    • Grosor: 1 cm

    • Peso: 400 g

  • Aro menor:

    • Longitud: 10 cm

    • Anchura: 8,08 cm

    • Grosor: 1 cm

    • Peso: 300 g

Si se comparan estas medidas con las de los aros de oro procedentes del depósito de Caldas de Reis, recogidos en el inventario del Museo de Pontevedra, se observa que los ejemplares de A Golada responden a los mismos patrones métricos.

En el caso de Caldas de Reis, los datos son los siguientes:

  • Diámetro medio: 10,30 cm

  • Valores más frecuentes (modales): 8 cm, 10,30 cm y 14,15 cm

  • Grosor medio: 1,06 cm

  • Valor más frecuente (moda): 0,95 cm

  • Peso: entre 112 g y 740 g

  • Peso medio: 432,67 g

  • Valores más frecuentes: 320 g (2 piezas), 380 g (2) y 730 g (2).

La coincidencia de estas medidas indica que no se trata de piezas hechas al azar. Se repiten tamaños y pesos, lo que apunta a la existencia de criterios bastante estables en su producción. Todo ello refuerza la idea de que estos aros pudieron funcionar como unidades de valor. Además, el oro presenta una gran pureza, en torno a 22 quilates (aproximadamente un 92% de oro), con pequeñas cantidades de plata y cobre, y procede probablemente de depósitos aluviales del propio noroeste peninsular.

Tesoro I de Caldas de Reis.

En este contexto, el tesoro de Agolada presenta claras similitudes con el de Caldas de Reis: coinciden en la cronología, en el tipo de gargantilla y en el posible uso de aros macizos como forma de acumulación de oro. Todo ello apunta a una tradición común en el noroeste peninsular, con técnicas compartidas y una forma similar de entender y utilizar el metal.

En cuanto a las interpretaciones de ambos depósitos son diversas: pueden entenderse como ocultaciones de objetos de valor, como parte de un enterramiento, si se confirma su procedencia tumular, o como conjuntos con un significado simbólico o ritual.

Si te interesa esta temática, en el blog encontrarás otros artículos relacionados. A continuación tienes los enlaces.

Tesoros de Caldas de Reis.

https://oestrymnio.blogspot.com/2025/07/tesoro-de-caldas-de-reis-as-silgadas.html

Tesoro de Antas de Ulla.

https://oestrymnio.blogspot.com/2025/12/tesoro-de-antas-ulla.html


Bibliografía:

Almagro-Gorbea, Martín. La Edad del Bronce en la Península Ibérica: periodización y cronología.

Bouza Brey, Fermín. El tesoro de Caldas de Reis.

Comendador Rey, Beatriz. El depósito de As Silgadas (Caldas de Reis): un hallazgo excepcional en el noroeste peninsular.

Comendador Rey, Beatriz; Millos, Jorge; Álvarez Iglesias, Paula. Procedencia del conjunto de plata prehistórico de Antas de Ulla, noroeste de Iberia, utilizando proporciones de isótopos estables de plomo.

De Pontbriand, Olivier. Notes sur Le “Trésor de Kérivoa”. A Bourbriac (Côtes-du Nord).

Domato Castro, Xoán M. y Comendador Rey, Beatriz.z. El tesoro desencantado.

Eiroa, Jorge Juan. Sobre la Edad del Bronce en el noroeste de la península hispánica.

García y Bellido, Antonio. El tesoro áureo hallado en Golada (Galicia) en 1920.

González Insua, Félix. Aproximación a la distribución espacial de sitios arqueológicos de la Prehistoria Reciente en la Ría de Arousa (Pontevedra).

Montero, Ignacio y Rovira, Salvador. El oro y sus aleaciones en la orfebrería prerromana.

Valle Pérez, José Carlos y de la Peña Santos, Antonio. El Museo de Pontevedra: sus colecciones arqueológicas. Exposición y conformación.

Montero, Ignacio y Rovira, Salvador. El oro y sus aleaciones en la orfebrería prerromana.


Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.


jueves, 19 de marzo de 2026

Petroglifos de Coto do Corno y de Chan da Cruz (Redondela)

 

Los petroglifos de Coto do Corno y de Chan da Cruz se sitúan en el monte Penide. El acceso puede realizarse partiendo de la necrópolis de Chan da Cruz, desde donde se continúa por un camino de tierra que conduce hasta unas líneas del tendido eléctrico.

Si se sigue hacia la izquierda, se alcanza la roca denominada Chan da Cruz; por el contrario, tomando el camino de la derecha, en dirección este hacia Cedeira, se localiza el conjunto de petroglifos de Coto do Corno.


Coto do Corno (42º16´15.44´´N, 8º37´51.56´´O) se halla a unos 411 m de altitud, en una zona de gran desnivel desde la que se divisa el área intermareal formada en la desembocadura de los ríos Maceiras y Alvedosa. 
Podemos distinguir dos grupos.

Grupo I. Compuesto por dos rocas. En la primera vemos una gran combinación de siete círculos concéntricos de unos 70 cm de diámetro, con cazoleta central y varias coviñas más pequeñas. A su lado hay un círculo con numerosas coviñas en su interior, una figura oval con once cazoletas y otros dos círculos. 

En una roca situada al lado de la anterior hay dos molinos naviculares que se orientan en dirección N-S y E-O respectivamente. La función de este tipo de molinos no está clara y se supone que podrían valer para moler grano, minerales, colorantes para decorar el cuerpo o sustancias psicotrópicas empleadas en rituales.

En la misma roca aparece la única representación de un animal conocida en el monte Penide. 
Debido a su desgaste es dificil saber si se trata de un cérvido, un bóvido o un cáprido. A su lado también podemos observar un círculo simple.

Grupo II. Emplazado al lado de una torre de alta tensión, ha sido destruido en parte debido a las obras de construcción del tendido eléctrico y sólo se conservan tres rocas. 

En una roca vemos dos círculos concéntricos de unos 30 cm de diámetro con nueve coviñas en su interior y varias cazoletas más. 

En otra hay varios trazos irregulares con cazoletas en su interior y en la última vemos dos círculos concéntricos con numerosas coviñas.

Para llegar al siguiente grupo de grabados tenemos que volver sobre nuestro pasos, subiendo el monte hasta llegar al cruce donde empezamos y esta vez, seguiremos el camino que lleva hacia el área recreativa de Poza da Lagoa. 

A los pocos metros nos desviamos a la derecha y llegamos a la roca denominada Chan da Cruz (42º16´05.36´´N, 8º38´ 15.82´´O), situada a unos 453 m de altitud sobre el nivel del mar y desde la que se domina el enclave que ocupan los túmulos de la necrópolis. 

Los motivos que aparecen representados son sobre todo combinaciones circulares con cazoletas en su interior, pequeñas coviñas y un diseño cuadrangular a modo de tablero. 

También hay numerosas cruces, una de las cuales es mucho más grande y profunda. Resulta evidente que esta cruz fue grabada en tiempos plenamente históricos. 
Por desgracia la superficie de esta roca está deteriorada. Actualmente es frecuente ver motos de cross circulando sobre ella, sin que nadie tome medidas al respecto. 

Para ampliar la información sobre los yacimientos arqueológicos de Monte Penide, pueden consultarse otros artículos relacionados disponibles en este mismo blog, cuyos enlaces se indican a continuación:

Necrópolis megalítica de Monte Penide.

https://oestrymnio.blogspot.com/2013/03/monte-penide-necropolis-megalitica-y.html

Petroglifos de Porteliñas.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-portelinas-redondela.html

Petroglifos de Poza da Lagoa.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-poza-da-lagoa.html



Bibliografía

F. J. Costas Goberna y P. Nóvoa Álvarez. Los grabados rupestres de Galicia.

A. De la Peña Santos y J.M. Rey García. El espacio de la representación. Una perspectiva territorial para el arte rupestre galaico.

A. De la Peña Santos. El grupo galaico de arte rupestre.

R. Fábregas Valcarce, L. X. Carballo Arceo y V. Villoch Vázquez. Petroglifos y Asentamientos: El caso de Monte Penide (Redondela Pontevedra). 

A. Martínez Cortizas, R. Fábregas Valcarce, S. Franco Maside. Evolución del paisaje y actividad humana en el área de Monte Penide (Redondela Pontevedra).


Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Petroglifos de Porteliñas (Redondela)

 

Los petroglifos de Porteliñas se localizan en las inmediaciones de la Poza da Lagoa, en la ladera NNO del monte Penide, en un emplazamiento estratégico dentro de las rutas naturales de descenso hacia la ría. El enclave se inscribe en un relieve caracterizado por la alternancia de fuertes pendientes y áreas llanas, donde se acumulan las aguas procedentes de los arroyos que descienden desde lo alto del monte.
Se trata de grabados de círculos sencillos con coviñas en su interior, círculos concéntricos, pequeñas cazoletas y molinos naviculares.

Este grupo de petroglifos se ubica en un repecho de un camino que une la costa con la cima del monte.
Por su situación en una ladera muy empinada no parece que la función de los molinos fuera triturar grano, ni tampoco parece un lugar idóneo para moler minerales antes de ser fundidos.
Sin embargo, Porteliñas es un excelente mirador sobre la ría desde el que se puede contemplar la puesta del sol, por lo que es posible que este lugar fuera elegido para realizar rituales chamánicos o iniciáticos y que los molinos se utilizaran para triturar colorantes con los que pintarse el cuerpo (carbón de madera, ocre, arcilla) o plantas con efectos psicotrópicos (semillas de estramonio, belladona, mándragora, beleño negro, etc.).
Vista de la ría de Vigo desde Porteliñas.
Para ampliar la información sobre los yacimientos arqueológicos de Monte Penide, pueden consultarse otros artículos relacionados disponibles en este mismo blog, cuyos enlaces se indican a continuación:

Necrópolis megalítica de Monte Penide.

https://oestrymnio.blogspot.com/2013/03/monte-penide-necropolis-megalitica-y.html

Petroglifos de Coto do Corno y de Chan da Cruz.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-coto-do-corno-y-de-chan.html

Petroglifos de Poza da Lagoa.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-poza-da-lagoa.html



Bibliografía

F.J. Costas Goberna y P. Nóvoa Álvarez. Los grabados rupestres de Galicia.

A. De la Peña Santos y J.M. Rey García. El espacio de la representación. Una perspectiva territorial para el arte rupestre galaico.

A. De la Peña Santos. El grupo galaico de arte rupestre.

R. Fábregas Valcarce, L. X. Carballo Arceo y V. Villoch Vázquez. Petroglifos y Asentamientos: El caso de Monte Penide (Redondela Pontevedra). 

A. Güimil-Fariña y M.Santos-Estévez. Territorialidad en la Edad del Bronce del noroeste de la Península Ibérica.

A. Martínez Cortizas, R. Fábregas Valcarce, S. Franco Maside. Evolución del paisaje y actividad humana en el área de Monte Penide (Redondela Pontevedra).


Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Petroglifos de Poza da Lagoa (Redondela)

 

El área de la ría de Vigo constituye uno de los principales focos de arte rupestre de Galicia, con más de trescientos conjuntos documentados. Este conjunto presenta rasgos específicos dentro del panorama galaico, entre los que destacan la relativa escasez de motivos zoomorfos y la notable abundancia de representaciones de armas.  

Representaciones de armas. Poza da Lagoa (IA).

Las representaciones de armamento en los petroglifos gallegos se concentran fundamentalmente en el ámbito de las Rías Baixas, si bien se conocen algunos ejemplos aislados en el interior de Galicia, como el de Castriño de Conxo (Santiago de Compostela). En el entorno inmediato de la ría de Vigo se han identificado al menos cinco estaciones con representaciones de armas —Auga da Laxe (Gondomar), Laxe de Sárdoma (Vigo), Poza da Lagoa (Redondela), Laxe da Chan (Cangas) y Os Mogüelos (Cangas)—, que comparten, además de su proximidad al litoral, una clara relación visual con el mismo, lo que refuerza la interpretación de estos enclaves dentro de un paisaje simbólico articulado en torno a la costa.

Los petroglifos de la Poza da Lagoa se localizan en la ladera NNO del monte Penide, en un emplazamiento estratégico en las rutas naturales de descenso hacia la ría. El enclave se inserta en un relieve caracterizado por la alternancia de fuertes pendientes y áreas llanas, en las que se produce la acumulación de las aguas procedentes de los arroyos que descienden desde el monte.

En este enclave se han documentado al menos once paneles con petroglifos, distribuidos en tres grupos diferenciados:

Grupo I. Integrado por cinco rocas, en las que se identifican una figura cuadrangular, varios círculos concéntricos con cazoletas en su interior y un conjunto de diseños cruciformes. Estos últimos presentan surcos en “V”, rasgo que indica una cronología claramente posterior al resto de las representaciones, probablemente de época medieval y, tal vez, relacionada con la delimitación de parroquias.

Grupo II. Es el conjunto de petroglifos más importante de todo el monte Penide y está formado por tres rocas.
Roca 1. Los motivos que aparecen representados son una espada con empuñadura, otra incompleta, lo que pudiera ser una alabarda y dos cazoletas.

Roca 2. Presenta un conjunto de motivos de carácter abstracto, definidos por varias líneas irregulares que se unen, junto con la representación de dos alabardas, dos círculos concéntricos y al menos siete cazoletas.

Roca 3. En esta roca vemos los petroglifos más emblemáticos del yacimiento. Se trata de un grupo de armas formado por al menos cinco alabardas , cuyos ástiles presentan longitudes comprendidas entre 40 y 75 cm, con hojas de aproximadamente 20 cm. Se identifican asimismo seis espadas o puñales, entre los que destaca una daga con empuñadura definida y hoja triangular, de unos 50 cm de longitud y 25 cm de anchura. Junto a estas representaciones se documentan otros motivos de menor definición. 

Grupo III. Se halla a unos 20 m al S del grupo II. Aparecen grabados un círculo de coviñas, dos espadas cortas enmangadas y varias cazoletas. 


En el conjunto de Poza da Lagoa se observa una clara organización espacial de los motivos grabados. Los diseños de mayor complejidad se disponen sobre afloramientos rocosos desde los que se dominan visualmente las zonas húmedas de la ladera, así como las rutas naturales de acceso a las mismas. Por el contrario, los grabados más simples ocupan posiciones periféricas, en ocasiones próximos a senderos que descienden por la ladera. En relación con los materiales arqueológicos asociados, los restos cerámicos y líticos documentados en las inmediaciones se concentran en áreas directamente vinculadas con los petroglifos de carácter abstracto. En contraste, no se han registrado hallazgos en las proximidades de los paneles con representaciones de armamento, lo que podría indicar una diferenciación funcional y simbólica entre ambos tipos de espacios dentro del conjunto.

Los grandes paneles con representaciones de armas, adscritos cronológicamente a la transición entre el III y el II milenio a. C., han sido interpretados como posibles espacios de reunión en los que grupos de guerreros desarrollarían prácticas rituales, quizá de carácter iniciático o vinculadas a la preparación de enfrentamientos. Estos enclaves habrían desempeñado, por tanto, un papel significativo como elementos de cohesión social dentro de las comunidades que los generaron.

Recreación de un ritual masculino en Auga da Laxe. Gondomar (IA).

En las superficies grabadas se materializa una ideología de la guerra que actuaría como legitimadora de determinadas formas de poder y de la propia comunidad que participa en estos rituales de agregación, probablemente con un marcado componente religioso. Tales representaciones no solo remitirían al grupo de guerreros, sino al conjunto de la comunidad, funcionando como marcadores de identidad colectiva y como referencias simbólicas en la delimitación y uso del territorio. La roca, tanto como soporte gráfico como escenario ritual, transmitiría valores y normas sociales asociados, en gran medida, a la construcción de la masculinidad, incluyendo posibles ritos de iniciación y de tránsito a la edad adulta.

Estos conjuntos suelen emplazarse en lugares de amplia visibilidad, próximos a áreas relativamente llanas que facilitarían la congregación de individuos, aunque a menudo en espacios periféricos o marginales respecto a los ámbitos de ocupación cotidiana. Asimismo, cabe considerar su posible función como hitos territoriales.

En este contexto, puede plantearse la existencia de ceremonias de exaltación guerrera de carácter masculino, en las que esta iconografía actuaría como elemento de identificación interna del grupo y de diferenciación frente a comunidades vecinas. En cierta medida, podrían desempeñar funciones análogas a las de los tótems, estableciendo vínculos simbólicos entre los miembros de la comunidad y sus antepasados. Los rituales colectivos de carácter público asociados a estos espacios habrían sido fundamentales para reforzar la identidad del grupo, coordinar la acción social y favorecer la cohesión ante eventuales situaciones de conflicto.

La presencia de grabados de armas, como los documentados en Poza da Lagoa, constituye un testimonio de la relevancia simbólica de las actividades asociadas al ámbito masculino, así como de la exhibición de poder y estatus. Este hecho se ve reforzado por la ausencia de otros objetos metálicos de uso cotidiano, como herramientas agrícolas o útiles domésticos.

Alabardas tipo "Carrapatas".

Desde una perspectiva religiosa, estas representaciones podrían interpretarse como manifestaciones de hoplolatría, es decir, la sacralización de las armas como elementos vinculados a divinidades o principios asociados a la ideología guerrera, fenómeno característico del final del Calcolítico y los inicios de la Edad del Bronce. En cualquier caso, la iconografía de Poza da Lagoa no implica necesariamente un contexto de conflicto permanente, sino que refleja, más bien, el prestigio social atribuido a lo bélico en estas comunidades.

Para ampliar la información sobre los yacimientos arqueológicos de Monte Penide, pueden consultarse otros artículos relacionados disponibles en este mismo blog, cuyos enlaces se indican a continuación:

Necrópolis megalítica de Monte Penide.

https://oestrymnio.blogspot.com/2013/03/monte-penide-necropolis-megalitica-y.html

Petroglifos de Porteliñas.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-portelinas-redondela.html

Petroglifos de Coto do Corno y de Chan da Cruz.

https://oestrymnio.blogspot.com/2026/03/petroglifos-de-coto-do-corno-y-de-chan.html



Bibliografía

D. Brandherm y M. Moskal-del Hoyo. Las espadas en lengua de carpa, aspectos morfológicos, metalúrgicos y culturales.

F.J. Costas Goberna y P. Nóvoa Álvarez. Los grabados rupestres de Galicia.

A. De la Peña Santos y J.M. Rey García. El espacio de la representación. Una perspectiva territorial para el arte rupestre galaico.

A. De la Peña Santos. El grupo galaico de arte rupestre.

A. De la Peña Santos. Las representaciones de alabardas en los grabados rupestres gallegos.

R. Fábregas Valcarce, L. X. Carballo Arceo y V. Villoch Vázquez. Petroglifos y Asentamientos: El caso de Monte Penide (Redondela Pontevedra). 

A. Güimil-Fariña y M.Santos-Estévez. Territorialidad en la Edad del Bronce del noroeste de la Península Ibérica.

M. Harris. Antropología cultural.

M. Harris. Introducción a la antropología general.

A. Martínez Cortizas, R. Fábregas Valcarce, S. Franco Maside. Evolución del paisaje y actividad humana en el área de Monte Penide (Redondela Pontevedra).

X. Pereira Martínez, E. Méndez Quintas, P. Prieto Martínez. Los ídolos antropomorfos en el arte rupestre del noroeste peninsular: una revisión crítica a partir de nuevas evidencias.

H. Spencer. El hombre contra el estado.

J.M. Vázquez Varela. El petroglifo de Agua da Laxe I (Gondomar, Pontevedra) y la sociedad del comienzo de la Edad del Bronce en el noroeste de la Península Ibérica.

J.M. Vázquez Varela. Antepasados, guerreros y visiones.

J.M. Vázquez Varela. Aplicación de la teoría y método de análisis del arte prehistórico de C. Alonso del Real a Auga da Laxe, Gondomar, Pontevedra, roca con grabados de la Edad del Bronce en Galicia.

J.M. Vázquez Varela. Los petroglifos prehistóricos de armas metálicas de Galicia en el contexto de la Península Ibérica, Europa y África.


Las fotografías incluidas en este trabajo han sido realizadas por Francisco Javier Torres Goberna ©.

Parte del material gráfico ha sido generado o tratado mediante herramientas de inteligencia artificial bajo supervisión del autor: en unos casos, para la visualización fiel del registro arqueológico sin adición de información no documentada; en otros, para la recreación hipotética de escenas o personajes basada en los datos disponibles.