El presente artículo es un resumen-esquema de los principios básicos del ciclo mitológico irlandés.
Tochomlod Partholoin dochum n-Erenn
(emigración de Partolón a Irlanda)
Partolón y su gente procedían del SO, donde se hallaba el misterioso y lejano país en el que habitaban los muertos y que en irlandés recibía el nombre de tire beo (tierra de los vivos). Era hijo de Beltené, dios de la muerte, pero fue desterrado junto con su estirpe por haber asesinado a su padre y a su madre. Partolón desembarcó con su gente en Iber Scené, en el SO de Irlanda, un martes primero de mayo.
Los Fomoré habían llegado a Irlanda doscientos años antes que Partolón, en seis navíos cada uno de los cuáles transportaba cincuenta varones y cincuenta mujeres. Los fomoré eran unos demonios gigantescos, dioses de la noche, la muerte y la tormenta, de características muy semejantes a los personajes diabólicos descritos en los vedas, pues carecían de manos y/o pies, o de un brazo, o de una pierna y algunos de ellos tenían cuernos de cabra. Eran incultos y atrasados y vivían de la caza y la pesca ya que desconocían la agricultura.
Los celtas pensaban que la noche precedía y engendraba al día y esta creencia la recoge Julio César en su obra De bello gallico: “Los galos pretenden ser descendientes del dios de la muerte. Dicen que se lo han dicho los druidas. Debido a ello, cuando cuentan un espacio de tiempo utilizan como medida la noche y no el día, y cuando calculan las fechas de nacimiento, el comienzo de los meses y de los años, siempre tienen cuidado de colocar a la noche delante del día”.
Los hombres y mujeres de la raza de Partolón no eran muy inteligentes pero si muy belicosos, por lo que pronto se enfrentaron con un guerrero fomoré llamado Cichol Gri-cen-chos y sus seguidores en la batalla de Mag Itha.
Pero el destierro de Partolón no había sido castigo suficiente para su horrible crimen, así que la maldición cayó sobre su toda su raza. Y ocurrió que un lunes primero de mayo, los mil hombres y cuatro mil mujeres descendientes de Partolón comenzaron a padecer una peste que acabó con todos en el plazo de una semana.
Una leyenda posterior cuenta que uno de ellos sobrevivió, más que nada para explicar cómo la historia de Partolón pudo ser conocida por los siguientes pobladores de Irlanda. Este superviviente fue Tuan mac Cairill, quien tras el desastre llevó una existencia errante durante veintidós años. Una noche, cuando ya tenía cien años, se refugió en una cueva para dormir y cuando despertó vió con estupor que se había convertido en un ciervo. Durante ochenta años fue el rey de los ciervos de Irlanda y presenció la llegada de Nemed y también la desaparición de su estirpe. Nuevamente su cuerpo de ciervo envejeció y un día, al despertarse, comprobó que había vuelto a metamorfosear y se había transformado en jabalí. Como jabalí vivió veinte años y vió la llegada de los Fir-Bolg. Envejecido como jabalí, vivió otros cien años con el cuerpo de un águila pescadora y contempló la llegada de los Tuatha De Danann y posteriormente la de los Hijos de Milé. Entonces se convirtió en salmón, hasta que después de veinte años fue pescado y servido como comida a la mujer del rey Carrell. En el vientre de la reina volvió a recuperar el cuerpo de hombre y nació nuevamente como hijo del rey de Irlanda.
Tochomlod Nemid co h-Erind
(emigración de Nemed a Irlanda)
Treinta años después de la desaparición de la raza de Partolón llegó a Irlanda Nemed, hijo de Agnomen. Nemed había partido con una flota de treinta y cuatro barcas en cada una de las cuales viajaban treinta y cuatro personas, pero durante un año y medio estuvieron perdidos y la mayor parte murieron de hambre y sed. El resto naufragó en las costas de Irlanda y sólo sobrevivieron Nemed, cuatro hombres y cuatro mujeres. Nemed tuvo muchos descendientes que poblaron Irlanda, formando una extensa estirpe de cuatro mil treinta hombres y cuatro mil treinta mujeres.
Durante el reinado de Nemed se erigieron dos fortalezas, una de las cuales con un foso que fue construido por tan sólo cuatro hermanos. Que tan pocas personas pudieran hacer esa obra provocó la desconfianza de Nemed y le llevó a pensar que se trataba de fomorés, motivo por el cual los mató.
Los fomoré, demonios con forma humana y gran tamaño, se enfrentaron con Nemed en tres batallas (Ulster, Connaught y Leinster). Nemed venció en las tres ocasiones pero falleció al poco tiempo en una epidemia que asoló Irlanda y que acabó con la vida de dos mil personas. Cuando Nemed murió, sus descendientes cayeron bajo el dominio de dos tiránicos reyes fomoré: Conann y More.
Los fomoré exigíeron a los descendientes de Nemed enormes impuestos de trigo y leche, pero también de niños que eran asesinados como ofrendas en sacrificios rituales. Estas inmolaciones eran frecuentes en la cultura celta. El poeta Lucano cuenta en su epopeya, como una vez que Julio César había conquistado toda la Galia reprochó a los druidas que derramaran la sangre de sus víctimas, preferentemente criminales, en honor a Teutates, Aesus y Taranus. Si no disponían de delincuentes, sacrificaban niños a los que quemaban vivos, ya que las leyes celtas concedían a los padres derecho de vida y muerte sobre sus hijos.
La terrible tiranía del rey Connan llevó a los descendientes de Nemed a rebelarse, formando un ejército de sesenta mil hombres comandado por Erglann, Semul y Fergus Lethderg. Este último atacó la torre en la que habitaba Connan y le dió muerte.Pero la muerte de Connan provocó la ira del rey More, quien tomó cumplida venganza y exterminó al ejército de los descendientes de Nemed.
Tochomlod Fer n-Bolg (emigración de los Fir-Bolg)
Como ya vimos, los Fomoré, dioses de la noche, la muerte y el mal, pelearon primero contra Partolón y luego contra la familia de Nemed, a la que eliminaron en la matanza de la torre de Connan.
Posteriormente llegaron tres flotas de unos hombres que fueron descritos como gentes traidoras, pendencieras, avaras y enemigas de la música. Era la raza de los hombres de Bolg, formada por tres pueblos diferentes que se repartieron las cinco provincias de Irlanda. Los Fir Bolg (hombres de Bolg ) se establecieron en el Ulster y su rey era Rudraige. Los Fir Dommann (hombres de Domna) tenían tres reyes: el de Munster S, el de Munster N y el de Connaught. El tercer pueblo era el de los Galioin, que se asentaron en Leinster y cuyo rey era Slane, que fue elegido como máxima autoridad por sus cuatro hermanos que también eran reyes.
El último rey de los hombres de Bolg fue Eochaid mac Duarch. Este rey de los Fir Bolg estaba casado con la fomoré Taltiu, hija del dios fomoré Balar. En aquella época existía la costumbre de que los hijos propios eran entregados a otra familia para que los cuidara. De este modo, Taltiu fue la madre nutricia de Lug, un Tuatha de Danann que tiempo después mataría a su abuelo Balar.
En la batalla de Mag Tured, los Tuatha de Danann vencieron a los fomoré mandados por Balar y a la alianza de los tres pueblos Fir Bolg, cuyo rey Eochaid mac Duarch murió en la pelea. Un primero de agosto murió su esposa Taltiu y Lug se ocupó de organizar su funeral ya que era su madre nutricia y lo había cuidado de pequeño. Se dice que fue Lug quien creó la tradición de la celebración de asambleas en fechas fijas y quien introdujo las carreras de carros y caballo.
Tochomlod Tuathe De Danann
(emigración de los Tuatha De Danann)
El nombre Tuatha de Danann significaba las “gentes del dios cuya madre se llama Dana”. Dana o Brigit era hija de Dagdé, el “buen dios”, rey de los dioses Tuatha de Danann y esposa del rey fomoré Bress, hijo de Elatha. Dana y Bress tuvieron tres hijos: Brian ó Brennos, Iuchar y Luchair. Brennos en galo significa rey, por eso los romanos llamaban Breno al galo con el que se enfrentaron pensando que ese era su nombre, cuando en realidad era su título. El culto a Dana llegó hasta nuestros días bajo el nombre britano-romano de Brigantia.
Los Tuatha De Danann habían llegado a la costa NE de Irlanda un lunes primero de mayo. Lo hicieron en “alas del viento”, ya que provenían del cielo y una nube mágica los volvió invisibles, de modo que los Fir Bolg no se percataron de su presencia hasta que ya habían levantado sus campamentos.
Al principio los Tuatha De Danann pactaron con los fomoré aceptando la supremacía del príncipe Bress. Pero Bress era un tirano y comenzó a oprimir con impuestos abusivos a toda la población de Irlanda, tanto a los Tuatha De Dannan como a los Fir Bolg. Bress, como todos los fomoré, odiaba las letras y las artes y además era sumamente avaro, por lo que en sus banquetes apenas había comida ni cerveza, ni files (sabios) que contarán historias o recitaran poemas, ni juglares, ni bufones, ya que se negaba a pagarles. Un día se alojó en su castillo un file llamado Corpré, y fue tan pobre la habitación y la comida que le dieron que se vengó con unos versos criticando la avaricia de Bress. La sátira del file fue ácida y cruda hasta el punto de provocar el levantamiento de los Tuatha De Danann contra Bress, quien huyó entregándoles el castillo sin presentar la más mínima resistencia.
Bress fue a refugiarse a casa de su padre Elatha, el cual le ayudó con tropas al frente de las cuales estaban Balar blac-beimnech ("el de los golpes poderosos") e Indech, el hijo del dios adorado por los Fir Domnann. Balar, dios del rayo, de la noche y de la muerte, era hijo de Buar-ainech, un dios con cuernos de vaca que vivía en su fortaleza situada en la isla de Tory, donde también había estado la torre de Connan. Balar se caracterizaba por tener un ojo maléfico que permanecía siempre cerrado, ya que cuando lo abría su mirada maligna lanzaba un relámpago que acababa con la vida de la persona en la que se fijaba.
Los Tuatha De Danann comenzaron los preparativos para la batalla contra los fomoré. Su principal guerrero era Lug, un Tuatha De Danann que, como ya vimos, había sido criado por una familia fomoré, siendo sus padres nutricios Eochaid mac Eirc y Taltiu, hija de Balar. Lug decidió pelar junto con los Tuatha De Danann y se encaminó a Tara, la capital de Irlanda, para unirse a las tropas de Nuadu Argatlam ("el de la mano de plata") que habían ocupado el castillo de Bress. Los guardianes de la fortaleza no le permitieron entrar, y para convencerlos de su valía Lug tuvo que enumerar todas las profesiones y saberes que dominaba: carpintero, herrero, guerrero, arpista, file, historiador, hechicero, médico, copero y artesano del bronce. Dagdé, el “buen dios” de los Tuatha, y Lug seleccionaron a los hombres y les asignaron sus puestos. Entre todos destacaban el herrero Goibniu, el artesano del bronce Creidné y el carpintero Lutchiné.
La batalla comenzó un primero de noviembre y pronto los fomoré se dieron cuenta de la superioridad de sus oponentes a la hora de fabricar armas, lo que les permitía reemplazar las dañadas inmediatamente. Bress decidió enviar un espía para ver como producían las espadas y lanzas y para ello mandó a Ruadan, el único de sus hijos que permanecía en el bando fomoré, ya que los otros tres (Brian, Iuchar e Iucharba) eran los principales jefes de los Tuatha De Danan. Debido a este parentesco, Ruadan logró visitar la fábrica e informar a los fomoré, los cuales le dieron orden de matar a Goibniu el herrero y si bien lo intentó, el herrero se resistió y mató a Ruadan atravesándolo con una lanza.
Durante la batalla, Balar blac-beimnech ("el de los golpes poderosos") se enfrentó a Nuadu Argatlam ("el de la mano de plata"), hermano de Lug, el cual había perdido una mano en combate y la había reemplazado por una de plata.
Balar, que era abuelo de Nuadu y de Lug, atacó a Nuadu con su golpe poderoso y le provocó una grave herida. Después le dirigió su mirada mortal derribándolo de su caballo y poniéndolo fuera de combate definitivamente.
Lug contempló la escena y corrió a vengar a Nuadu, pero Balar, que ya había cerrado su ojo, comenzó a abrirlo nuevamente. Lug tomó una piedra y se la lanzó con una honda, atravesándole el cráneo y provocándole la muerte.
Los Tuatha De Danann vencieron y el héroe Ogmé logró arrebatar la espada del rey fomoré Tethra. Los jefes fomoré en su huida robaron el arpa de Dagdé y este, junto con Lug y Ogmé (“el de la faz solar”), salieron a perseguirlos. Ogmé era un héroe, un campeón divino que había de la guerra su profesión. Los tres perseguidores hallaron a los jefes fomoré en una casa comiendo y Dagdé llamó a su arpa, la cual se descolgó de la pared y acudió volando hacia su amo con tal velocidad que mató a nueve fomorés.
Tras la derrota los fomoré abandonaron Irlanda hacia el oeste, regresando a la tierra de los muertos de donde procedían y donde reinaba Tethra, el dios de la muerte. Era Tethra quien enviaba a una bellísima mensajera en una barca de vidrio para que condujera a los difuntos hasta el reino de los muertos.
A Connlé, hijo del rey de Irlanda se lo llevó invitándole con estas palabras: “Los inmortales te invitan. Serás uno de los héroes del pueblo de Tethra. Día tras día se te verá en las asambleas de tus abuelos, en medio de aquellos que te conocen y te aman”.
Tethra enviaba a su mujer al campo de batalla bajo la forma de un cuervo o una corneja que desgarraba con su pico la carne de los muertos. Un poema del siglo IX lo describe así:
“Lo que la mujer de Tethra desea es el fuego del combate:
Es el flanco de los guerreros desgarrado por la espada,
Es la sangre, son los cadáveres bajo los cadáveres.
Ojos sin vida, cabezas cortas.
Tochomlod mac Milled (Emigración de los hijos de Milé)
Los Tuatha de Dannánn reinaron en Irlanda durante ciento sesenta y nueve años. Su primer rey fue Lug, al que sucedió Dagdé, a este Delbaeth, luego su hijo Fiachach Findgil y por último se repartieron la isla los tres nietos de Dagdé: Mac Cuill, Mac Cetcht y Mac Grené. Estos tres reyes estaban casados respectivamente con Banba, Flota y Eriu, que son los tres nombres que recibe Irlanda.
Los ancestros de los scots o irlandeses aún no habían llegado a Irlanda. Habitaban en el país de los muertos y su rey se llamaba Bregón. Desde la torre de la fortaleza de Bregón, su hijo Ith vislumbró una tierra lejana.
Bregón envió a Ith a que descubriera la tierra misteriosa y este se embarcó con tres veces treinta guerreros y arribó a Coreo Duibné, en el SO de Irlanda. No encontrando a nadie en la costa, Ith y sus hombres se dirigieron hacia el interior y hallaron a los tres reyes Tuatha De Dannan, Mac Cuill, Mac Cetcht y Mac Grené ("hijo del sol"), en la fortaleza de Ailech repartiéndose Irlanda ya que acababa de morir su padre, el rey Fiachach Findgil. En un principio los tres reyes recibieron muy bien a Ith e incluso le pidieron que mediara en el reparto sucesorio. Ith les dijo que actuaran con justicia puesto que había suficiente para los tres, ya que el país era muy rico en productos del campo y del mar y gozaba de un clima templado. Tanto elogio de las bondades de Irlanda fue interpretado por los Tuatha De Dannan como que Ith estaba muy interesado en conquistarla, así que esperaron a que se alejara de la fortaleza y cuando llegó a Mag Itha ("la llanura de Ith"), lo mataron. Los hombres de Ith recogieron su cadáver y embarcaron de vuelta a la tierra de los muertos.
En la tierra de los muertos el asesinato de Ith fue considerado como una declaración de guerra e inmediatamente se iniciaron los preparativos para formar un numeroso ejército, que zarpó con rumbo a Irlanda. Al frente iba Milé, nieto de Bregón e hijo de Bilé, "el dios de la muerte". Le seguían treinta y seis jefes, sus hombres y los hijos de Milé: Eber Dond, el primogénito, Eremón, Eber Find y el file Amairgen.
Llegaron a Irlanda un jueves primero de mayo y nada más bajar del barco el file Amairgen recitó un poema panteísta en honor de la ciencia céltica, mediante la cual calculaban las fases de la luna en la que se basaba su calendario.
"Yo soy el viento que sopla sobre el mar,
yo soy la ola del océano,
yo soy el buey de los siete combates,
yo soy el buitre sobre la roca,
yo soy una lágrima del sol,
yo soy lago en la llanura,
yo soy palabra de ciencia,
yo soy el dios que pone el fuego
en la cabeza del hombre".
Después Amairgen invocó a la tierra de Irlanda, a sus mares y montañas, para que les ayudaran en la batalla contra los dioses a los que habían ido a combatir.
Los hijos de Milé se dirigieron a Tara, capital de Irlanda, en busca de los tres reyes Tuatha De Danann, los cuales les dijeron que querían negociar para decidir si entablaban batalla. Pero en verdad lo que buscaban era ganar tiempo para que sus druidas prepararan los conjuros. Amargein decidió que los hijos de Milé embarcaran en sus naves y esperaran a nueve olas de la costa, lo que fue aprovechado por sus enemigos para enviarles un viento druídico que los alejó de tierra. Amargein respondió empleando sus conjuros célticos y el viento amainó, pero Eber Dond comenzó a proferir amenazas contra los Tuatha De Danann y el viento volvió a arreciar e hizo naufragar a varios navíos, entre ellos el del propio Eber Dond, que falleció.
Los hijos de Milé volvieron a desembarcar esta vez en la costa oriental y en la batalla de Taltiu dieron muerte a los tres reyes y a sus tres mujeres. Los Tuatha De Danann desaparecieron y se escondieron en palacio subterráneos en los que todavía habitan y de donde salen a veces, manifestándose a los hombres y causando tanto beneficios como perjuicios.
Una vez vencidos los Tuatha De Danann, Eber Find y Eremón pelearon entre ellos y una vez muerto el primero, Eremón se convirtió en rey de Irlanda, dejando el Leinster para los Fer Domnann. Estos estaban en guerra con una tribu bretona y llamaron en su auxilio a los pictos, quienes estuvieron un tiempo en Irlanda hasta que fueron expulsados por Eremón.
Para finalizar este breve resumen es necesario hablar de Cuchulainn, prototipo del guerrero del Ulster y el héroe más importante en todas las leyendas de Irlanda, Escocia y la Isla de Man.
Cuchulainn era hijo del dios Lug y de Dechteré, hermana del rey Conchobar. Un día, los grandes señores de Irlanda se hallaban reunidos con Conchobar en Emain Macha, la capital del Ulster, cuando de repente apareció una bandada de pájaros que arrasaban las plantas de las praderas, por lo que subieron en nueve carros y partieron en su persecución. El carro de Conchobar era conducido por su hermana Dechteré y los otros por los principales héroes del Ulster. Al caer la noche no habían logrado matar a ninguno de los pájaros y decidieron pasar la noche en una casa pequeña y pobre que encontraron entre la niebla y en la que vivían un hombre y una mujer. La casa resultó ser un palacio mágico donde les sirvieron exquisitos manjares. Tiempo después Dechteré dio a luz y una noche se le apreció en sueños el dios Lug, para decirle que había sido él quien había enviado los pájaros y que era el padre de su hijo.
Dechteré estaba casada con Sualtam mac Roy y al niño le llamaron Setanta. Cuando creció fue enviado a la corte de Conchobar para educarse con los otros hijos de nobles. Un día el herrero Culann invitó a Conchobar a un banquete en su casa. Antes de ir a casa del herrero el rey Conchobar vió a Setanta jugando hurling con otros niños, e impresionado por su destreza le invitó a acudir al banquete. Pero Conchobar olvidó decírselo al herrero y cuando Setanta llegó a su casa fue atacado por la fiera perra que guardaba la casa de Culann y Setanta se vió forzado a matarla. Para compensar a Culann por la pérdida de su perra, Setanta le ofreció criarle a otro perro, y hasta que este fuera lo suficientemente mayor como para hacer su trabajo le prometió que él mismo vigilaría su casa. De ahí viene su nombre de Cuchulainn, que en irlandés significa el "perro de Culann".
Cuchulainn era bello, atlético e invencible. Tenía el pelo de tres colores, en cada ojo siete pupilas y en cada mano y cada pie siete dedos. Portaba armas de poderes mágicos, destacando una lanza de púas llamada Gae Bolg que siempre hería mortalmente.
Cuando Cuchulainn creció acudió a la ceremonia en la que le iban a ser entregadas sus armas de guerrero. En este acto el instructor Cathbad profetizó que iba a ser el mayor de los héroes del Ulster, pero que su vida sería corta. Cuchulainn fue rompiendo las armas que sucesivamente le iban entregando, hasta que el mismísimo rey Conchobar le entregó su propio armamento, y al no poder romperlo se quedó con él.
En las batallas Cuchulainn siempre iba acompañado por Loeg, su amigo y auriga que conducía el carro del que tiraban sus caballos Liath Macha y Dub Sainglend. Cuando el rey Ailill de los Fir Dommann y su esposa Medb reunieron un ejército formado por combatientes de las cuatro provincias de Irlanda para invadir el Ulster, los guerreros de esta quinta provincia, con Cuchulainn y Conchobar al frente, tuvieron que enfrentarse con la alianza de los Fir Bolg mandada por el guerrero Ferdiad.
El fervor guerrero de Cuchulain le llevó a acabar con todos sus enemigos en una sucesión de duelos de los que salió gravemente herido. Cuando sus enemigos se preparaban para abalanzarse sobre él, de entre ellos surgió un guerrero que sólo era visible para Cuchulainn y su fiel Loeg. El misterioso guerrero le dijo: “eres un bravo ¡Oh Cuchulainn!”, pero este rechazó sus elogios. Entonces el guerrero le confesó que era el dios Lug, su padre. Dicho esto, sumió a Cuchulain en un sueño mágico que duró tres días y tres noches, durante las cuales le curó sus graves heridas.
Un día que Cuchulainn acudió a un banquete en el palacio real conoció al que sería su amor, la bella Emer. Cuando fue a a visitarla al castillo de Forgall, Emer le dijo que no podía casarse con él porque tenía que esperar a que antes lo hiciera su hermana mayor. Además le instó a que primero cumpliera sus objetivos y que luego volviera a buscarla. Partió Cuchulain a la guerra obteniendo fama y gloria por sus hazañas, así como un gran botín. Tras esto volvió al castillo de Forgall a pedir la mano de Emer, y para poder casarse con ella pagó la dote correspondiente a su hermana mayor.
Cuchulainn también se casó con la diosa Fand, mujer de Manannán Mac Lir, dios del mar que habitaba en una isla lejos de la costa irlandesa. Manannan abandonó a su mujer y esta en venganza sedujo a Cuchulainn, quien se desposó con ella y se la llevó a Irlanda. Su mujer Emer había llevado con resignación sus muchas infidelidades, incluso admitió que tuviera una concubina, pero no podía tolerar la presencia de Fand, diosa de inigualable belleza. Cuchulainn viendo su sufrimiento la consoló diciendo que era muy hermosa y que la amaba. Fand lo oyó y despechada abandonó a Cuchulainn y regresó con su marido.
Cuchulainn acabó muriendo joven, como le había sido profetizado. Su ejecutor fue Lugaid
mac Con Roi, un guerrero que odiaba a Cuchulainn por haber
matado a su padre Con Roi y haber seducido a su madre Bláithíne. Tan pronto como falleció Cuchulainn, un cuervo llegó volando y se posó sobre su hombro. Era la mujer de Tethra que venía a reclamar su cadáver.
Viendo esa señal, Lugaid intentó cortarle la cabeza, pero entonces la espada de Cuchulainn cayó cortando la mano de Lugaid.
Bibliografía
H. D'Arbois de Jubainville “El ciclo mitólogico irlandés y la mitología céltica”.
Aviso: El material gráfico incluido en este artículo ha sido generado o tratado mediante herramientas de inteligencia artificial para la visualización de las imágenes. Dichos procesos se han aplicado exclusivamente con fines ilustrativos.



























No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.